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lunes, 12 de febrero de 2018

04 de febrero de 2018 - Mensaje de la Virgen María y Santa Águeda a través del Vidente Marcos Tadeo

Jacareí, 04 de Febrero de 2018
Transmisión de las Apariciones Diarias en vivo vía internet en la WebTV mundial:




FIESTA ANTICIPADA DE SANTA ÁGUEDA DE CATANIA
(Vidente Marcos): “Haré sí. Haré Madrecita. Si te gusta Señora, entonces mostraré más veces.
De nada, hice con mucho amor y haría mil veces otra vez para agradarte Señora, para dar honra y gloria a tu nombre, tú que tanto amaste y sufriste por Dios, y también para ayudar a salvar las almas de tus hermanos. Yo lo haría de nuevo, yo lo haría, yo lo haría. Y es verdad, yo te amo. Yo lloro porque yo te amo. Si yo no te amase, yo no lloraría. Sí… Sí… Haré sí.”
(Diálogo entre el Vidente, la Madre de Dios y Santa Águeda)

MENSAJE DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA
“Queridos hijos, hoy les invito a todos ustedes a amar más e imitar más a Mi hija Águeda, Agatha de Catania.
Esta Mi hija amó a Dios con un amor tan intenso y abrasado como pocas almas puras en este mundo lo amaron.
Imiten el amor de ella y ustedes también amarán a Dios, tornándose serafines de amor ya aquí en la tierra.
Imiten el coraje de esta Mi hija que, incluso padeciendo las peores torturas y martirios, no renegó de Mi Divino Hijo Jesucristo y así como ella no se avergonzó y ni renegó de Mi Hijo en la tierra, así también Mi Hijo no la renegó, ni se avergonzó de ella delante de Su Padre que está en los Cielos.
Si ustedes quieren ser reconocidos por Jesús delante del Padre Eterno y de los Ángeles, sean como Mi hija Águeda y no tengan vergüenza de ser verdaderos cristianos y de confesar la fe en Mi Divino Hijo Jesucristo delante del mundo, delante de todos.
¡Oh! Cómo deseo que ustedes tengan la fe valerosa como la de ella. Si ustedes tuvieren una fe así y un amor ardiente como la de ella, Mi Llama de Amor podrá finalmente trabajar poderosamente en sus almas y a través de ustedes, en las almas del mundo entero.
Mi Llama de Amor debe transmitirse de corazón a corazón, de ciudad a ciudad, de nación a nación, hasta que todo el mundo se transforme en el gran y abrasado Reino de Amor de Mi Inmaculado Corazón.
Eso sólo será posible con el ‘Sí’ de ustedes. Dios respeta la libertad de cada hombre y no fuerza a ningún hombre a amarlo, servirlo, ni tampoco a salvar su propia alma. Aquél que se rehúsa a dar su ‘Sí’ a su Creador, vive libremente en esta tierra por el espacio de algunos años. Pero después que finalice esta vida, irá para el lugar adonde están todos aquellos que se rehusaron a servir y amar a su Creador, aquellos que pagaron todos los beneficios de Él recibidos, sobre todo, el don de la vida con ingratitud. Y no puede alegar injusticia por parte de Dios, pues, Dios no es obligado a aceptar en Su Casa a alguien que nunca lo amó, siempre lo despreció y siempre escupió en Su Amor. Por eso, los condenados al infierno saben que ninguna apelación más es posible. Ellos cometieron el pecado imperdonable, o sea, aquel pecado de despreciar el amor de su Creador, la fuente y origen de su vida y de todos los bienes que posee.
Ustedes Mis hijos, tienen también esa libertad y ella es la flaqueza de ustedes, porque infelizmente ustedes la usan sólo para escoger los placeres mundanos y así vivir lejos de Dios, despreciando el amor de Dios.
Transformen la mayor flaqueza de ustedes en la mayor fuerza, dando su libertad a Dios, dando el ‘Sí’ a Dios y procurando amarlo y servirlo como Mi hija Águeda hizo. La libertad de ella que podría haber sido su flaqueza, fue su mayor fuerza, porque ella consagró su libertad, dio su ‘Sí’ a Dios.
Si ustedes hicieren lo mismo, ustedes serán fuertes como ella en la fe, y entonces ni el demonio, ni todo el mundo reunido podrá derribar a ustedes del camino de la santidad y robar de ustedes la corona de la vida eterna. Entonces, Mi Llama de Amor a través de ustedes se propagará poderosamente, anulando, neutralizando, cegando y paralizando a Satanás y a los demonios. Y entonces, muchas almas serán libres del poder de ellos y vendrán para la luz.
Vean cómo el ‘Sí’ de Mi hija Águeda y Su Llama de Amor hasta hoy en Catania atrae multitudes para Mi Hijo. Y los demonios por más que se esfuercen, no pueden impedir a las almas de aproximarse de Mi Jesús, porque la Llama de Amor de Mi hija Águeda los paraliza, ciega y neutraliza.
Si ustedes tuvieren la misma Llama de Amor e irradiaren esa Llama a los otros, los demonios no podrán impedir a las personas de aproximarse de Mi Jesús aquí y de Mi Corazón. Y entonces, todos atraídos por Nuestro Amor, vendrán para la luz, serán salvos por la luz y en la luz de Dios.
Yo cuento con todos ustedes para eso y deseo que ustedes, por lo tanto, den 27 películas maravillosas que Mi hijo Marcos hizo de Mi hija Águeda para Mis hijos que no la conocen. Para que entonces, conociéndola, puedan enamorarse por ella, y por medio de ella, por Mi Hijo Jesús y por Mí.
Cuanto más ella sea conocida, tanto más Satanás será neutralizado y cegado. Cuanto más ella sea conocida, tanto más las almas comprenderán el camino de la santidad que deben seguir. Y entonces, Mi Llama de Amor podrá actuar libremente, pues, las barreras de las resistencias humanas habrán caído por tierra. Así, Mi plan avanzará.
Ustedes deben de 3 en 3 meses hacer un pequeño cenáculo en honra de Mi hija Águeda, en los días 5 de cada mes, para honrarla y tornarla más conocida. Basta rezar la Coronilla de ella, basta presentar un fragmento de la vida de ella que Mi hijo Marcos reveló, dio para ustedes en esa película maravillosa y hacer un poco de oración mental, contemplando los méritos, contemplando las virtudes y el amor de ella. Y entonces, verdaderamente, la Llama de Amor de Mi hija Águeda derribará por tierra las murallas de la voluntad corrompida de los hombres, del endurecimiento de los corazones. Y Mi Llama de Amor podrá finalmente encontrar el camino libre y abierto para dar curso a Mis obras portentosas y maravillosas de amor.
Comprendan Mis hijos que el tiempo es corto y la vuelta de Mi Hijo está muy próxima. Ustedes juegan y mientras eso, todos los acontecimientos ya se predisponen para el cumplimiento de los secretos que he revelado a algunos de Mis hijos en algunas partes del mundo y también aquí. Y toda la humanidad será sorprendida por lo que sucederá. Y entonces ¿Qué será de aquellos que pasaron todo el día en las plazas riéndose, escarneciendo y burlándose de Dios?
Conviértanse sin demora y prepárense para aquello que deberá suceder, para realizar el gran cambio mundial que preparará el mundo para la venida y el descenso de Mi Hijo Jesús en Su segunda vuelta con poder y gloria, para finalmente poner fin a esta humanidad inicua y hacer despuntar en el horizonte el nuevo mundo del Amor y la nueva humanidad en fin liberada del pecado y de Satanás, y completamente rendida y consagrada a su Señor de la salvación y de la paz.
Continúen rezando Mi Rosario todos los días, pues a través de ello, ustedes podrán seguir fácilmente a Mi hija Águeda y a todos los Santos en la senda de la santidad. Nunca se oyó decir que alguien que hubiese rezado Mi Rosario, no hubiese sido Santo, un Gran Santo. Por eso, recen Mi Rosario y ustedes en poco tiempo conseguirán vencer todos los obstáculos que los impiden de correr e incluso de volar en el camino de la santidad.
Recen Mi Rosario. Mientras ustedes lo rezan, las gracias de los misterios de Mi Rosario descienden silenciosamente en sus almas como un orvallo del Cielo, transformándolas de desierto en jardín de santidad y verdaderamente transformando a ustedes en el jardín y delicia del Sumo Dios.
Ahora la Madre de Dios dirige sus palabras sólo al vidente y su padre espiritual.
A todos Yo bendigo con amor y especialmente a ti Mi hijito Marcos. Muchas gracias por la película de Mi hija Águeda que hiciste hace una década y que tantas almas trajo para Mí. No puedes saber ahora ni siquiera imaginar cuántas almas conocieron la senda de la santidad gracias a esta película.
Y quédate sabiendo que incluso de otras naciones que no hablan tu lengua, comprendieron todo por una gracia especialísima que Yo coloqué en esta película que hacías en tanto sufrimiento, tribulación, pero también con tanto amor, fe y obediencia, dedicación extrema para Mí.
Sí hijo Mío, muchas almas vinieron para la luz por medio de esta película y tantas cuántas fueron las almas que vinieron para la luz y que aún vendrán, tantas cuántas serán también las coronas de gloria que colocaré en tu cabeza en el Cielo. Ya sé que Me preguntas ahora en tu corazón si puedes repartir esas coronas con tu amadísimo padre espiritual Carlos Tadeo. Claro que sí. Las coronas son tuyas y puedes darlas a quién quieras, y ya que quieres darla a él, ellas serán también repartidas con él, que es tu verdadero consorte y que debe recibir por medio de ti todos los bienes y beneficios del Cielo, siempre y cada vez más.
Me emocionó, Me tocó profundamente tus lágrimas y lo que dijiste después de la película de Mi hija Águeda. Me gusta cuando abres tu corazón y muestras tus sentimientos, contra eso no hay difamación, ni negación que pueda resistirse, porque son tus sentimientos, es tu alma, es tu corazón que se ve. Corazón formado, moldeado, plasmado por Mí misma. Y ese corazón bello, lleno de amor de Dios, lleno de amor a Mí y a los Santos, hace refulgir aún más la propia belleza de Dios y Mi belleza. Yo que plasmé tu corazón para que así él apareciese delante del mundo y atrajera el mundo para la Llama de Amor de Mi Corazón.
Sé siempre así y hable abiertamente de todos tus sentimientos, pues, cuanto más el mundo vea tus sentimientos y cómo es tu corazón plasmado por Mí, formado por Mí, tanto mayor aparecerá la verdad de Mi presencia aquí y el mundo verá en ti Mi Gloria.
A ti también amadísimo hijito Carlos Tadeo, te bendigo y te agradezco nuevamente hoy. Gracias por todo lo que has hecho por Mí. Gracias por tu cansancio, viajando tantos y tantos kilómetros, por tantas calles para llegar aquí.
Gracias por los tantos cenáculos que has hecho por Mí, incluso muchas veces cargando una cruz pesada, de prueba y de tantas otras cosas, tantas espinas que Mi enemigo siembra en tu camino para tornar tu jornada más difícil. Pero avanzas por amor a Mí, gracias.
Gracias por tantos días dedicados a Mí, preparando los cenáculos envés de estar descansando o entonces distrayéndote. Esas horas preciosas que pasas preparando Mis cenáculos son como verdaderos himnos de amor y que quitan muchas espinas dolorosas de Mi Inmaculado Corazón.
Gracias por tantos kilómetros recorridos para llevar a Mis hijos Mi imagen de gracias y de bendiciones, Mis Mensajes de amor, esforzándote por salvar tantas y tantas almas.  
Todo eso hijo Mío está escrito y registrado en Mi libro materno de amor, donde Yo registro todos los actos de amor, de sacrificio, todos los actos de generosidad y de donación que Mis hijos hacen por Mí, por Mi obra de salvación y por la salvación de las almas de Mis hijos.
Y en el día de la muerte de cada uno de Mis siervos, de Mis apóstoles, cuando el demonio abra su libro donde él registra los pecados de cada uno, Yo abriré Mi libro también y mostraré al Padre Eterno todos esos sacrificios de amor que Mis hijos queridos y obedientes hacen por Mí.
Yo abriré tu libro Mi hijo, el libro donde registro cada oración, cada sacrificio, cada cenáculo, cada esfuerzo, cada pensamiento de amor que tienes por Mí, cada hora dedicada a Mí, cada hora de sueño, de descanso, de ocio, sacrificada por Mí, renunciada por Mí.
Y te digo: ‘Cuando Yo abra Mi libro, el Padre Eterno llorará, al ver cuántos sacrificios de amor hiciste por Mí, por Él y por la salvación de Mis hijos.’ Por todo eso: gracias, gracias, gracias.
Y gracias principalmente por estar aquí, dando alegría, consuelo, no sólo a Mi Corazón, pero también al corazón sufrido de Mi hijo Marcos. Eres Mi bálsamo para él, eres el remedio de Mi Corazón para curarlo de tantos dolores acumulados a lo largo de tantos años. Sé el buen remedio, sé el buen bálsamo. Yo te agradezco por eso y te agradezco especialmente por haber aceptado la misión de cuidar de él para Mí y hacer Mis veces junto a él cuando no estoy hablando con él en las Apariciones.
A través de ti quiero amar, proteger, guiar, fortalecer aún más este Mi hijo que aún tiene una grandiosa misión enfrente y mucho que hacer, también mucho que sufrir y en aquellos momentos de sufrimiento, serás Mi abrazo materno, bien como el abrazo del Padre Celeste para él. Por eso te agradezco por tu ‘Sí’ dado y renovado todos los días con amor. Gracias, gracias, gracias.
Y a todos Mis hijos que Me aman, Me obedecen y luchan por Mi plan de salvación. A todos también bendigo con amor ahora: de PELLEVOISIN… de LOURDES…y de JACAREÍ.”

MENSAJE DE SANTA ÁGUEDA

“Amados hermanos Míos, Yo, Águeda, Me alegro por venir hoy a bendecirles y darles Mi paz.
Sean amados hermanos Míos las turmalinas de verdadera fe, constancia en la fe en el Señor.
Sean las turmalinas de constancia, perseverando todos los días en el amor de Dios, en la oración, en la consagración de ustedes a Dios.
Cuando ustedes fueron bautizados, ustedes fueron consagrados a Dios, ustedes son propiedad del Espíritu Santo, Sus templos.
Vivan como Sus templos: en el amor, en la oración, en la gracia de Dios todos los días, desviándose del mal como Yo siempre Me desvié, para conservarme siempre en el amor, en la amistad, en la gracia de Dios.
Sean las turmalinas de constancia en la fe, en estos tiempos en que la fe de los electos es duramente probada por contradicciones, por el escándalo de la apostasía de los sacerdotes, de los obispos y papas. Cuando la fe de los electos es duramente probada y golpeada por los sufrimientos y cruces que no faltan, ni faltarán hasta el triunfo definitivo de Nuestra Madre y de Nuestra Reina.
En esta hora, la constancia de la fe de ustedes debe aparecer, para dar al mundo un testimonio brillante como el Mío, de que la fe y el amor vencen y suplantan todas las cosas.
Yo triunfé de Quintiano, del demonio, del infierno y del mundo por el poder de Mi Amor y de Mi fe, de la misma forma ustedes triunfarán del Quintiano infernal que a todo precio en estos tiempos quiere alejarlos, alejar a ustedes del Señor y de Nuestra Señora, Nuestra Reina, llevando a ustedes a experimentar los placeres mundanos que engañan, debilitan el alma y la hacen morir en el pecado mortal.
Ustedes triunfarán del Quintiano infernal de hoy y de este mundo que se tornó 100 veces peor de que en Mi tiempo, con las mismas armas con que Yo triunfé: las armas de la fe, de la oración y del amor, de la penitencia y de una vida cada vez más íntima con Dios y con Nuestra Reina Santísima en la oración.
¡Oh! Yo hacía oración mental en Mi jardín y cómo aquellas oraciones fortalecieron Mi fe. No había todavía el Rosario, la Madre de Dios aún no había revelado esa oración potentísima contra el infierno y el pecado. Por eso, Yo sólo tenía la oración mental para valerme. Y esas oraciones fortalecieron Mi alma, tornándola una verdadera torre inquebrantable de fe.
Si ustedes Mis hermanos fueren perseverantes en la oración mental y en el Sacratísimo Rosario que es poderosísimo contras los vicios, el pecado, el demonio y el infierno, no habrá posibilidad que de ustedes no se salven y no lleguen al Cielo. Y aquí en este lugar bendito y sagrado, sólo aquí ustedes aprenden, conocen todo esto, estas armas infalibles para la salvación de sus almas.
Agradezcan y alaben a Dios que con ustedes fue benigno, fue benevolente, fue misericordioso y bondadoso como nunca fue con las otras generaciones. Alábenle por eso y ámenlo mucho más por eso, siendo turmalinas de fe y de constancia en el Señor.
Si la fe de ustedes y el amor de ustedes fuere firme, fuere fuerte y ardiente, ustedes serán turmalinas de una belleza tan grande, que todas las otras almas al ver la belleza de sus almas, desearán esta belleza, belleza divina, belleza del Cielo, belleza de Dios, presente en sus almas. Y ellos también querrán esta belleza que Yo poseí en grado tan grande y que hasta hoy encanta y enamora a las multitudes que Me procuran en Catania.
Y así también ustedes atraerán a todas las almas y a todos los corazones para el Señor. Pues esa belleza que viene del Cielo vence a la carne, vence al mundo, vence al infierno y transforma incluso el pantano más tenebroso en jardín bello de santidad, y transforma al alma más afeada por el pecado, en la turmalina más preciosa para agradar y encantar al Señor Dios.
Ahora Santa Águeda se dirige sólo al vidente y a su padre espiritual.
Amado Marcos, Yo te bendigo generosamente ahora y te agradezco por esta bellísima película que has hecho de Mi vida. Sí, Me consolaste enormemente con esta película, porque Mi Corazón, sin embargo, feliz y jubiloso en el Cielo, era traspasado por una espada, por no ser conocida como Yo deseaba. Porque siendo conocida y amada, atraigo siempre todos los corazones para Mi Divino Esposo Jesús y por muchos siglos fui tan poco conocida y amada en las otras naciones, fuera de la Mía.
Y tú con esta película, Me llevaste a lugares adonde Mi nombre nunca antes había llegado. Y las almas al ver Mi fe, Mi Amor, Mi obediencia a Dios, se enamoraron por Mí, por Mi belleza celestial y dieron el ‘Sí’ en Mi ‘Sí’ al Señor. Por todo eso Mi amado hermano, Yo te bendigo y te agradezco, y verdaderamente te digo: ‘Tantas cuántas fueren las almas salvas por esta película que hiciste de Mi vida, tantas cuántas serán las coronas de joyas, de joyas celestiales que colocaré en tu frente, en tu cabeza en el Cielo.’
Adelante. Continúa haciéndome conocida y amada, pues, Mi belleza vence el infierno, conquista el mundo y hace triunfar al Señor.
Yo te bendigo también Mi amadísimo hermano Carlos Tadeo. Quédate sabiendo que cuando Yo estaba en Mi prisión y San Pedro Me apareció, San Pedro Me mostró a ti y a Mi amadísimo hermano Marcos en visión mística. Y entre otras cosas Me pidió que Yo ofreciese por ti no sólo el dolor que estaba sintiendo en el lugar de Mis senos cortados, pero también los dolores que al día siguiente padecería.
San Pedro Me mostró todo: cómo sería quemada, arrastrada sobre cazos cortantes y Mi cuerpo quedaría totalmente desfigurado, hasta que, entonces no soportando los dolores de Mis heridas, Yo moriría de dolor, de dolor acerbísimo. Y él Me pidió que ofreciese todos esos sufrimientos por ti, para darte fuerza en la gran misión que la Madre de Dios tiene para ti y que está sólo comenzando.
Con gran amor en Mi Corazón, Yo di Mi ‘Sí’ y Me decidí resolutamente a morir al día siguiente por amor a Mi Señor y también por amor a ti. Para que, a través del sacrificio de Mi vida, pudieses recibir todas las gracias necesarias para ser santo, para cumplir la misión de la Inmaculada y para llegar al Cielo triunfante, coronado de victoria.
Quédate sabiendo pues que Yo te amo hace mucho tiempo, hace muchos siglos. Y Yo que tanto sufrí por ti, jamás dejaré a aquél que es el fruto de tan grandes sufrimientos.
Y nadie se admire por el Señor revelar a tantos Santos, a tantos Mártires, la existencia de este Nuestro amadísimo hermano y también de pedirnos que ofreciésemos por él Nuestro martirio y Nuestros méritos, pues, Nos fue revelado que él vendría al mundo en este tiempo que es 100 veces peor de que el mundo estaba en Mi tiempo, y él necesitaría de gracias especialísimas para soportar las pruebas y aguantar toda cruz que vendría del ‘Sí’ dado a la Inmaculada y a la misión de la Inmaculada.
Por eso el Señor, para el cual no existe ni pasado y ni futuro, y todo es un eterno presente, el Señor nos lo mostró para Nosotros, para que Nosotros ofreciendo por él Nuestros dolores y sufrimientos, pudiésemos merecer para él las grandes gracias necesarias para poder luchar en este tiempo en que la dureza de los corazones de los hombres llega a un tal punto que deja incluso admirados a los propios demonios.
Si él no tuviere estas gracias especialísimas ¿Cómo hará delante de la dureza de los corazones de los hombres que vence la dureza de las mayores rocas de la tierra? Por eso nadie se admire, estas gracias fueron preparadas de antemano hace muchos siglos para fortalecerlo y también fortalecer a Nuestro amadísimo Marcos.
Esto tiene relación con los secretos, pero ustedes no pueden conocer ahora, basta por ahora saber que ésta es la Voluntad del Señor, y colaborar con estos siervos electos para el cumplimiento del plan de la Madre de Dios. Todo aquél que haga eso, será premiado. Aquél que moleste o no ayude pudiendo, será castigado.
Dios es justo y recompensará el mínimo esfuerzo, hasta un vaso de agua dado a Sus electos para ayudarlos en el anuncio de la buena nueva y en el cumplimiento el plan del Señor. Y también no dejará de punir a aquellos que por pura malicia y villanía, quisieron estragar los planes de salvación de las almas realizado por el Señor.
Por eso hermanos, ayuden, ayuden a los electos de Dios y ustedes tendrán los méritos de siervos de Dios, colaborando así en la obra de salvación y tornándose participantes de los méritos superabundantes de aquellos que Dios ama y escoge para ayudarlos a concluir el gran plan de salvación de Sus hijos y de la humanidad.
Yo, Águeda, amo mucho a todos ustedes y nunca los dejaré, porque los amo con toda la fuerza de Mi Llama de Amor.
Recen Mi Coronilla siempre. Pues así, podré alcanzar y derramar muchas gracias a ustedes.
A todos Yo bendigo con amor: de CATANIA… de SIRACUSA… y de JACAREÍ.”

(Vidente Marcos): “Amada Madrecita ¿Tú Señora y Santa Águeda pueden tocar por favor en estos objetos religiosos que hicimos para la oración y la protección de tus hijos?”
(María Santísima): “Conforme ya dije: ‘Adonde quiera que unos de estos rosarios e imágenes tocados por Mí y por Mi hija Águeda lleguen, allá estaré Yo viva, llevando las grandes gracias del Señor.’
A todos nuevamente doy Mi paz, doy Mi bendición y cubro con Mi Manto de Amor.”

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