LAS APARICIONES DE BEAURAING
Inmaculada Madre de Dios,
Nuestra Señora del Corazón Dorado
(Bélgica
1932 - 1933)
En
las Apariciones de Jacareí, la Santísima Virgen reiteradas veces insistió en Su
Mensaje dado en 1932 en Bauraing a los cinco niños. Ella ha solicitado a su
siervo Marcos Tadeo que diera a conocer esta Aparición Suya cuyo Mensaje
Central ha sido olvidado por la humanidad. Marcos ha hecho un video documental
sobre esta historia maravillosa.
Veamos
algunos Mensajes donde Nuestra Madre ha mencionado Sus Apariciones en
Beauraing:
“…Con Mi Llama de Amor,
ustedes finalmente Me darán el amor que Yo vine a buscar aquí, que Yo también
vine a buscar en Beauraing, el amor que se sacrifica y que se dona cada vez más por Mí…
…Yo aparecí en Beauraing pidiendo el Amor, el
Verdadero Amor y vine aquí a Jacareí para pedir ese mismo Amor: un Amor Puro,
un Amor Desinteresado, un Amor Fiel, un Amor Leal, un Amor Constante a Mí, un
Amor Completo, un Amor sin límites y que no Me ponga obstáculos….
…Yo aparecí en Beauraing pidiendo el Verdadero Amor y aquí en Jacareí vine desde la Primera
Aparición pidiendo Santidad, y formando Mi Escuela del Verdadero Amor a Dios,
también del Verdadero Amor a la salvación de las almas...
…A todos Yo bendigo con amor: de Beauraing… de Montichiari… y de Jacareí.” 29 de Noviembre del 2015
Leer
Mensaje completo en:
“..En Beauraing vine a pedirles el Amor Verdadero:
“¿Me aman? Entonces, sacrifíquense por Mí”. Renuncien a todo mal, a todo
pecado, anden en la Gracia de Dios, anden en la Oración, anden en la Paz, para
que verdaderamente sus días sobre la tierra sean colmados de Felicidad. Y esa
Felicidad multiplicada mil veces más continúe por toda la eternidad en el
Cielo.
¡Yo les amo y no
quiero la condenación de ustedes!, por eso les digo: “¡Conviértanse! Recen Mi
Rosario que es un medio seguro de salvación.” …A todos en este momento bendigo con Amor: de Beauraing…de Banneux…y de Jacareí”.
30 de Noviembre del 2014
Leer Mensaje completo en:
“…Lo que Yo dije
en Banneux y en Beauraing
repito nuevamente a ustedes: “Crean en
Mí y Yo creeré en ustedes.” O sea, abran sus corazones para Mí, dejen Mi Amor
entrar en sus corazones, hagan lo que Yo digo en Mis Mensajes y entonces, Yo
realizaré gracias en la vida de ustedes.
¿Me aman? Entonces, hagan sacrificios
por Mí. Vivan ese Verdadero Amor. Que ese Amor en la vida de ustedes se
manifieste por obras, no por palabras, que se manifieste por actos, actitudes
de amor y de sacrificio por Mí y no apenas con un amor aparente, de apariencia.
En Banneux y en Beauraing Yo pedí ese amor porque ya estaba
harta del amor de apariencia. Los hombres Me amaban apenas en la apariencia,
pero cuando Yo les daba Mensajes como hice en Fátima, La Salette y en otros
lugares, no Me obedecían. Yo ya estoy exhausta del amor de apariencia, quiero
el amor de obras, quiero el amor real, quiero el amor verdadero de actitudes
diarias de amor y de sacrificio por Mí, de donación por Mí….A todos Yo bendigo con amor: de Banneux… de Beauraing… y de Jacareí.” 15 de Enero del 2017
Leer Mensaje completo en:
¿EN QUE TIEMPO SE APARECIÓ NUESTRA MADRE EN BEAURAING?
Había terminado la Primera
Guerra Mundial (1914 -1918) y el mundo entero pasaba por la Gran
Depresión. Poco podían imaginarse que pronto vendría otra guerra peor (1939 y
1945). Este fue el marco histórico de la visita de Nuestra Madre
que nunca está lejos de los que sufren y que quiere prepararnos para que seamos
capaces de vencer las adversidades y llegar al cielo.
Beauraing era y sigue siendo una humilde aldea en el sudoeste
de Bélgica, a unas 4 millas de la frontera con Francia. En la época de la
aparición de Nuestra Señora, la población era de solo unos 2.000 habitantes.
También allí se sufrían los estragos de la Gran Depresión, pero lo
sobrellevaban mejor por ser gente sencilla y cercana al campo.
Desde el 29 de noviembre del 1932 hasta el 3 de enero del
1933, La Virgen María se apareció casi todos los días a cinco niños. A veces
venía varias veces al día, de manera que hubo un total 33 apariciones.
El contenido del mensaje fue muy breve, dos o tres palabras,
pero fuerte. Algunos trataron de añadir, pero los niños se mantuvieron firmes
al mensaje.
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Pueblo de Beauraing |
LOS NIÑOS VIDENTES Y SUS FAMILIAS
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Andree Degeimbre, Fernande Voison, Albert Voison, Gilberte Degeimbre, Gilberte Voison |
La Familia Degeimbre. Germaine, una mujer fuerte, simpática y práctica
que supo proveer sola por sus hijas, es la madre de dos de las videntes, Gilberte de 9 años y Andree de 14. La hija mayor, Jeanne, de 17 años, nunca vio a
la Virgen y, movida por la envidia, atacó mucho a sus hermanas llegando hasta
la calumnia y el desprecio a las apariciones. Los padres, así como las
dos primeras hijas nacieron en Beauraing, pero la familia se había mudado a
Voneche donde el padre consiguió trabajo cuidando una granja. Allí se quedaron
por 13 años. Al morir el padre, la familia regresó a su pueblo natal. Solo
llevaban dos años de regreso en Beauraing cuando ocurrieron las
apariciones.
La Familia Voison. Héctor y Marie Loose Voison eran los padres de los otros tres
videntes, Fernande de 15 años, Gilberte de 13 y Alberto. Héctor, empleado del ferrocarril,
para aumentar su pobre ingreso, abrió una tienda con su esposa en la calle
principal del pueblo. Los Voisons estaban muy involucrados en el Partido
Socialista y habían abandonado la práctica de la fe católica.
Después de las Apariciones, los videntes llevaron vidas normales y en la edad adulta todos se casaron.
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Gilberte Degeimbre con su esposo Andrés y sus dos hijos |
La última de las videntes en fallecer fue Gilberte
Degeimbre, falleció el 10 de Febrero de 2015.
En el siguiente video se puede ver una entrevista hecha a ella:
HISTORIA DE LAS APARICIONES
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El puente donde vieron a la Virgen por vez primera |
Un día los niños fueron al convento a recoger a Gilberte
y jugaban frente a la puerta.
De repente, Alberto exclamó emocionado: “Miren, la
Virgen, vestida de blanco, está caminando en el puente.”
Las niñas no le prestaron ninguna atención.
Pero entonces Femande, por el tono de alarma en la voz de
su hermano y por la expresión de su rostro, hizo le hizo caso y miró hacia
donde este le señalaba.
Al mirar se quedó congelada. Las otras niñas, mientras
tanto, no habían todavía mirado y dijeron, “Tonta, es solo la luz de un automóvil”.
La insistencia de Alberto hizo que se voltearan. Según
miraban hacía arriba, todos la veían y quedaban conmovidos. ¡La Virgen estaba
sobre el puente!. Estaba iluminada, su vestido blanco y largo oscilaba en el
viento. Parecía como si estuviera caminando sobre una nube.
Los niños pudieron distinguir que estaba caminando en el
aire.
No sabían que hacer e inmediatamente Alberto tocó el
timbre del convento. Las chicas empezaron a dar golpes en la puerta con todas
sus fuerzas. Gritaban y lloraban al mismo tiempo.
La Hermana Valenia contestó a la puerta y, por la gran
conmoción que manifestaban, les preguntó que era lo que pasaba. Todos gritaron
a un tiempo. “Mire,
hermana, la Virgen está caminando sobre el puente, vestida toda de blanco –
tenemos miedo.”
La hermana trató lo mejor que pudo de ver y no podía
distinguir nada.
Pensó que quizás se estaban refiriendo a la estatua de
Nuestra Señora de Lourdes en la gruta.
Encendió una luz para que ellos pudieran ver mejor.
Como insistían sobre la aparición ella les dijo: “Eso es solo una
rama en el viento, las estatuas no caminan”.
Los niños insistieron en que la Santísima Madre estaba
caminando sobre el puente.
La hermana esforzó sus ojos, pero no podía ver nada.
En ese momento, Gilberte salió por la puerta, e
inmediatamente vio la visión, por lo que exclamó maravillada: “¡Miren!”.
La monjita no les creyó pero, durante la cena en su
convento, le contó la historia a la Madre Superiora, la Hermana Teofila y al
resto de la comunidad.
La respuesta de Sor Teofila fue tajante: “Hermana, ¿Como
puede usted contar una historia como esa? suena tan infantil como esos niños.”
Mientras tanto, los niños corriendo hacia la casa de los
Degeimbre, pasaron a un hombre en la calle.
Por sus expresiones, él pensó que había un fuego en algún
lugar. “¿Qué
ha sucedido?”– preguntó.
Uno de ellos contestó: “vimos algo blanco”.
Cuando llegaron a la casa de los Degeimbre, Germaine
estaba sentada en la mesa con dos amigos, Raymond Gobert y Jules Defesche.
Inmediatamente supo que algo le sucedía a los niños, pues
estaban sin respiración, sus rostros enrojecidos.
Todos hablaban emocionados al mismo tiempo.
“¡Creo que vimos a la Santísima Virgen!”. “¡Yo pienso que
era la estatua que se movió!”. “¡La Santísima Virgen estaba caminando!”.
La respuesta fue incredulidad y disgusto. La hija mayor
de los Degeimbre, Jeanne, dijo:
“¿Ustedes dos ven a la Virgen?, Si yo la hubiera visto,
sería diferente. ¿Pero, ustedes dos? -no son lo suficiente buenas.”
Germaíne mandó a sus dos hijas a dormir y le dijo a los
tres niños de Voisin.
“Ahora ustedes, escúchenme. No le digan nada de esta tontería a sus
padres”.
Ellos, sin embargo, le comunicaron todo a sus padres.
La Virgen siguió apareciéndose a los niños pero, por los
primeros tres días no les dijo absolutamente nada. La gente les preguntaban “¿Qué dijo?”.
Su respuesta fue: “Nada”.
LA SANTÍSIMA VIRGEN HABLA POR PRIMERA VEZ
Finalmente, el viernes, 2 de Diciembre de 1932, la Santísima Virgen había cambiado el lugar de Su Aparición para un arbusto de espinos cerca del Convento de las Monjas donde estudiaban los niños. En ese día en
respuesta a las preguntas de las personas, Ella contestó:
A la pregunta, “¿Es usted la Virgen Inmaculada?”, Ella movió
su cabeza y abrió sus brazos.
A la pregunta, “¿Qué quiere usted de nosotros?”, Ella habló
por primera vez. “Siempre
sean buenos.”
Los niños respondieron: “Sí. Nosotros siempre seremos buenos.”
Pero muchos entre la gente, cuando se enteraron del
mensaje protestaron: “¿Eso es todo?.”
El próximo día, sábado 3 de Diciembre, los niños
repitieron sus preguntas.
A la pregunta, “¿Es usted realmente la Virgen Inmaculada?”,
Ella movió su cabeza en aprobación.
A la pregunta, “¿Qué quiere usted de nosotros?”, su respuesta
fue “¿Es verdad
que ustedes siempre van a ser buenos?”
Los niños respondieron: “¡Sí! Nosotros siempre seremos buenos.”
LA PERSECUCIÓN QUE SUFRIERON LOS NIÑOS VIDENTES
Los niños enfrentaron gran oposición de todos lados,
incluso del sacerdote del pueblo. Nadie les ayudaba a discernir, mas bien se
burlaban de ellos o los acusaban de mentirosos.
Las Monjas no creyeron al principio y en una oportunidad la Madre Superiora Theophile los hizo quedar una noche en el Convento, donde los niños lloraron y pasaron orando toda la noche.
Las Apariciones carecían de milagros espectaculares y la
gente no encontraba el sensacionalismo que buscaban.
Un sacerdote, al que se le pidió que comentara sobre el
Primer Mensaje de Nuestra Señora, observó que era una declaración muy
insignificante para haber sido hecha por la Madre de Dios.
¿Dónde estaban los milagros?. ¿Dónde estaban las
señales?. ¿Qué decía la Virgen que fuese tan trascendental?. “Sean buenos
siempre”. ¿Qué era eso?
Se desató una batalla. No solo la prensa Socialista y los
anticatólicos sino que los mismos católicos se encargaron de ofender y
desprestigiar a los niños y a la Virgen. Los niños se encontraron
incomprendidos aún por sus padres.
El odio hacia ellos era general y extraordinario. Solo
contaban con la Virgen. La mayor parte de las veces ella solo miraba a los
niños y se sonreía.
Los seguía mientras recitaban el Rosario, pero no se les
unía.
Si la Virgen no decía nada, quería decir que no había
nada que reportar y los niños se podían ir a sus casas.
Los niños estaban sujetos a enormes presiones, todos,
desde el gobierno hasta las autoridades eclesiásticas le hacían constantes
preguntas.
Sin embargo, desde el primer día, los niños fueron
consecuentes en sus informes.
Los relatos de los niños sobre las Apariciones coincidían
casi perfectamente.
Cada vez que Nuestra Señora se le aparecía, caían de
rodillas, de forma que sus rodillas impactaban contra el suelo de golpe, como
si hubieran sido empujados por una gran fuerza.
Sin embargo, los niños no sentían dolor por ello. Cada
noche, antes de la aparición, los niños rezaban el rosario con una voz natural,
pero cuando llegaba la Virgen alcanzaban un tono altísimo y rezaban mucho más
rápido.
8 DE DICIEMBRE, FIESTA DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN
A pesar de todo, de repente, la iglesia tuvo más
participantes en Misa. Las madres de los videntes, Germaine Degeimbre y Marie
Louise Voisin, habían pedido que se celebrara una Misa en honor a Nuestra
Señora, para que si lo que sus hijos estaban experimentando no era del Señor,
María pusiera fin a ello.
El día escogido fue el 8 de Diciembre, la fiesta de la
Inmaculada Concepción.
Aquel día Marie Louise Voisin recibió la Eucaristía por
primera vez en diez años. Su esposo la siguió muy poco después.
El 8 de Diciembre, a la mañana temprano, una gran
cantidad de gente asiste a la confesión, muchos de los cuales se puede percibir
con claridad que son convertidos.
Una enorme cantidad de gente toma la Sagrada Comunión, y
después de la Santa Misa hay una procesión al arbusto de las Apariciones. Son
gente de varias parte de Bélgica.
A las tres de la tarde los campos del convento están
apiñados de gente, lo mismo que las calles cercanas.
La policía trata de mantener todo en orden y la gente se
pone a cantar: “Extiende Tu Bendita Mano
sobre Bélgica”.
Toda el área alrededor del arbusto está muy iluminada
gracias a las decenas de velas que se han colocado allí.
Entonces se van cerrando las puertas del convento, tarea
que resulta algo difícil.
Se apagan todas las velas mientras que la policía
continúa patrullando la zona tanto para proteger la propiedad privada de las
monjas como para evitar que las puertas sean forzadas por la gente al querer
entrar.
EL CORAZÓN DE ORO DE MARÍA
El Miércoles 28 de Diciembre, Nuestra Señora le dijo a
los niños que muy pronto dejaría de visitarles. Esto entristeció muchísimo a
los niños.
El 29 de Diciembre, cuando María se despedía de los
niños, abrió sus brazos haciendo visible en su pecho, por primera vez Su Corazón
que brillaba de color oro.
Es por eso que se le ha llamado la SEÑORA CON EL CORAZÓN
DE ORO, referencia a su Corazón Inmaculado.
El 30 de Diciembre, la Virgen les mostró Su Corazón de
oro a los niños otra vez y les dijo: “¡Oren! ¡Oren mucho!”
El 1º de Enero de 1933, le dijo a los niños “Oren siempre”
y añadió que no los vería de nuevo hasta la Aparición del 3 de Enero en que se
despediría y diría un secreto a los niños.
En una ocasión, en que la Virgen habló solo a Fernande
Voisin, los otros niños se enojaron con ella pues se sentían excluidos.
Fernande temió por lo que pensaran ellos u otras personas
que podían acusarla de falsificar una Aparición.
Hizo saber que a ella no le gustaba que Nuestra Señora le
hablara solamente a ella.
La costumbre de los niños era que, cuando Nuestra Señora
movía sus labios para hablar, ellos dejaban de orar para poder oír Sus Palabras.
Durante la Aparición del primero de Enero, cuando la
Virgen comenzó a mover sus labios para hablarles, Fernande temía de que le
fuera a hablar solamente a ella y continuó orando con sus ojos bajos para no
poder oír a Nuestra Señora.
Esta actitud causó, un episodio singular en las Apariciones.
Dos días después, Fernande estaba arrepentida de su mal
comportamiento con la Virgen.
ÚLTIMA APARICIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN
El 3 de Enero una gran multitud estaba reunida para la Aparición
final. A los niños se les dificultó llegar a sus lugares para la Aparición.
En cuanto llegaron se pusieron a rezar y, después de un
corto tiempo, cayeron de rodillas, excepto Fernande.
Ella miraba a su alrededor desconcertada, luego
lentamente se arrodilló por unos cuantos segundos, pero se levantó llorando y
exclamó: “no
puedo verla”.
La Virgen estaba más hermosa que nunca. Su rostro y todo
en ella resplandecía.
-Primero le habló Gilberte D.: “Esto es entre tú y Yo, y te pido que no le
hables de esto a nadie”.
La Virgen le dio un secreto, y dijo “Adiós”.
-Enseguida le habló a la otra Gilberte: “Yo convertiré
pecadores.”
Entonces le dio a la niña un secreto, y dijo “Adiós”.
-Entonces le habló a Alberto. Le dijo un secreto, y dijo “Adiós”.
-Finalmente, le habló a Andree: “Yo Soy la Madre de Dios, la Reina del Cielo.
Oren siempre.”
Luego dijo “Adiós” y desapareció.
Fernande, que seguía sin poder ver a la Virgen, rezaba
con todas sus fuerzas. Cerró sus ojos, oró, y luego los abrió, pero no podía
ver a la Virgen.
Miró a las expresiones en los rostros de los otros niños
y sabía que Nuestra Señora les estaba hablando. Tenían lágrimas en los ojos.
Fernande estaba sumamente triste y dolida.
Al final de las Apariciones, los otros niños, que si
veían, empezaron a levantarse.
La multitud comenzó a dispersarse.
Fernande permaneció de rodillas. Miró a su alrededor,
aturdida.
Alguien sugirió que rezaran otro Rosario. Quizás Nuestra
Señora volvería.
Los niños se arrodillaron otra vez y rezaron el Santo
Rosario. La Señora no regresó.
Los niños se levantaron y caminaron hacia la gruta para
orar. Fernande exclamó “¡Yo quiero verla!.”
Permaneció sola, arrodillada, rezando pues la gente se
fue tras los otros a la gruta.
Fernande le dijo a la Virgen:
“Por favor, por favor regrese a mí. No me deje de esta forma. Lo siento. Siento no haberle dejado hablar el otro día. Yo la amo. Usted me prometió un secreto. No puede terminar de esta forma. Yo la necesito. ¡Por favor! ¡Por favor!.”
“Por favor, por favor regrese a mí. No me deje de esta forma. Lo siento. Siento no haberle dejado hablar el otro día. Yo la amo. Usted me prometió un secreto. No puede terminar de esta forma. Yo la necesito. ¡Por favor! ¡Por favor!.”
Ya oscurecía, cuando, de repente, el poderoso crujir de
un rayo estremeció a todo el mundo.
Su luz resplandeció en el cielo, seguido por una bola de
fuego que cayó sobre un espino. Todo el mundo pudo verlo.
La multitud quedó estremecida y volvió su mirada hacia
aquel árbol. Fernande tenía una gran sonrisa. ¡La Virgen había regresado!
La Inmaculada Madre celestial miraba a Fernande que no
podía parar de llorar de alegría. La Virgen esperó un momento, y entonces le
habló:
-¿Amas a mi Hijo?
-Sí- exclamó ella.
-¿Me amas a mí?
-¡Oh, sí!
-Entonces, sacrifícate por mí.
DESPUÉS DE LAS APARICIONES
Pocos años después de las Apariciones estalló la Segunda
Guerra Mundial. Hitler invadió Bélgica.
El Santuario de la Virgen en Beauraing se convirtió en un
foco de esperanza cristiana para los belgas.
En el año 1943 el obispo de Namur permite dar culto y
honrar a María bajo la advocación de Nuestra Señora de Beauraing y aprobó las
apariciones el 2 de Julio de 1949, diciendo:
“Podemos con toda seguridad y prudencia afirmar que la
Reina del cielo se apareció a los jóvenes de Beauraing durante el invierno de
1932-1933, especialmente para mostrarnos en su maternal Corazón la angustiosa
llamada a la oración y la promesa de su poderosa mediación para la conversión
de los pecadores”.
Juan Pablo II celebró misa allí el 18 de mayo de 1985.
Las Apariciones han sido aprobadas por el Vaticano.
Cada año unas 200.000 personas visitan el Santuario.
Al cumplirse los veinticinco años de las Apariciones, se
reunieron los cinco videntes, todos ellos casados y con hijos, para rezar el
Rosario ante la Imagen de la Virgen del Corazón de Oro, ante miles de personas.
Se celebran dos festividades de Nuestra Señora de
Beauraing, una el 29 de Noviembre conmemorando la Primera Aparición y otra el
22 de Agosto según el calendario litúrgico.
Especialmente en esas fechas, por toda la ciudad se
escucha “CHEZ NOUS SOYEZ REINE!”. “¡Sé nuestra Reina, nosotros te
pertenecemos!”
LA IGLESIA
Una iglesia fue
construida en el lugar de las Apariciones como símbolo de la devoción a la
Virgen.
El propio Mensaje de las
Apariciones trataba sobre la construcción de un templo en piedra tallada, donde
se celebrara una Eucaristía diaria así como el sacramento de la reconciliación.
Alrededor de la Iglesia,
el entorno se ha enriquecido con el Jardín de las Apariciones, la cripta de San
Juan, la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario, con capacidad para más de 700
personas, y la iglesia central, donde cada día puede acoger a más de 5000
peregrinos.
La Iglesia de Nuestra
Señora, construida entre 1947 y 1954, se presenta como una fortaleza
infranqueable, simbolizando el triunfo de la Virgen sobre las fuerzas del mal.
El interior del templo
se compone de tres partes. En primer lugar, la capilla del Santísimo
Sacramento, con sus tres arcos sobre doce columnas curvas, símbolo de los doce
apóstoles, y su altar, dedicado al Corazón Inmaculado de María.
En segundo lugar, los
pasillos de la reconciliación, con dos ventanas en las que se exponen los
recuerdos de las apariciones y de la visita al lugar de Juan Pablo II.
Y en último lugar, las
rampas que dan acceso a los demás santuarios de la explanada.
El antiguo edificio del
Instituto de las Hermanas de la Doctrina Cristiana, cuyo jardín fue visitado
por la Virgen, se convirtió en casa de hospitalidad.
Hoy en día está lo
suficientemente renovado y equipado para dar cabida por tres días a los miles
de peregrinos que se acercan desde todos los rincones de Bélgica, y desde
países como Holanda, Francia y Alemania.
Los peregrinos y
visitantes tienen la oportunidad de ver la película de las Apariciones o seguir
la visita guiada a los Santuarios y los lugares donde la Virgen se Apareció a
los cinco niños.
Otros sitios de interés:
http://www.corazones.org/maria/beauraing_1932.htm
http://www.marypages.com/beauraingSpanish.htm
http://www.portaluz.org/dos-desconocidas-apariciones-casi-simultaneas-de-la-virgen-en-belgica-y-308.htm
Otros sitios de interés:
http://www.corazones.org/maria/beauraing_1932.htm
http://www.marypages.com/beauraingSpanish.htm
http://www.portaluz.org/dos-desconocidas-apariciones-casi-simultaneas-de-la-virgen-en-belgica-y-308.htm
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