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Coronilla de Santa Lucía de Siracusa (SÁBADO)

COMENTARIO DEL VIDENTE Y RELIGIOSO MARCOS TADEU SOBRE ÉSTE PODEROSO ROSARIO:
Marcos Tadeu (izquierda) y Marcos Augusto (derecha con micrófono en mano)

Mis queridos amigos, es con gran emoción que les digo a ustedes que fue exactamente con este rosario que yo conseguí recientemente la cura milagrosa de mi amigo y hermano Marcos Augusto, mi hermano de la orden religiosa de los “Pequeñitos Esclavos de María Reina de la Paz”, la sanación del cáncer.
Fue con estas oraciones que yo recé en forma de novena por dos meses y que alcancé la sanación espectacular, extraordinaria y milagrosa de él. Por eso son oraciones milagrosas, son oraciones poderosísimas. Vamos a rezar con mucha fe, mucho amor y mucha confianza, estas oraciones, este rosario que con certeza nos alcanzará muchas y muchas gracias y todo aquello que nosotros no hemos podido alcanzar, pidiendo a los Sagrados Corazones que por los méritos de la vida y del martirio de Santa Lucía de Siracusa, los Corazones de Jesús, María y José, nos van a conceder muchas gracias, porque aquello que nosotros no tenemos méritos para alcanzar, Santa Lucía los tiene.

Recemos entonces con mucho amor, con mucha fe nuestro rosario, pidiendo verdaderamente que Santa Lucía, ruegue, interceda por nosotros junto a los Sagrados Corazones y nos alcance de ellos las gracias que nosotros tanto necesitamos. Recemos queridos amigos.

El Religioso Marcos Augusto de la Orden de los Esclavos de Amor,
fue curado de cáncer de próstata por la intercesión de Santa Lucía de Siracusa

CORONILLA DE SANTA LUCÍA DE SIRACUSA MEDITADO Nº 01 - ESPAÑOL

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
AMÉN.

EN LAS TRES PRIMERAS CUENTAS REZAMOS:
"Sagrados Corazones de Jesús, María y José, miren los méritos de Santa Lucía de Siracusa que derramó su sangre por amor a ustedes en la tierra y que les ama eternamente en el cielo"

ORACIÓN INICIAL:
"Oh Corazones Unidos de Jesús, María y José, postrados a sus pies, les ofrecemos los méritos del martirio de Santa Lucía de Siracusa, que derramó su sangre por amor ustedes, defendiendo con heroico coraje y amor inflamado, el nombre de ustedes y la santa fe católica. Por el amor que ella les tenía y por su sangre derramada, les pedimos, oh Corazones Unidos, que atiendan nuestras súplicas y hagan que apreciemos correctamente las lecciones que nos da la vida de su sierva Santa Lucía de Siracusa, a fin de que cumplamos la santísima voluntad de ustedes aquí en la tierra, para que seamos dignos de alabarles juntamente con ella en la gloria del cielo. Amén. "

EN LAS CUENTAS GRANDES
Sagrados Corazones de Jesús, María y José, miren los méritos de Santa Lucia de Siracusa que derramó su sangre por ustedes en la tierra y que les ama eternamente en el cielo.

DECIR POR 10 VECES, EN LAS CUENTAS PEQUEÑAS
Corazones de Jesús, María y José, atiendan nuestras súplicas, por los méritos del martirio de Santa Lucía de Siracusa.


AL FINAL DE CADA MISTERIO
Santa Lucía de Siracusa, ruega a Dios por nosotros y danos la paz.

PRIMER MISTERIO
Contemplamos a Santa Lucia recibiendo el bautismo, aprendiendo con amor los misterios de la santa fe católica y aprendemos de ella a meditar la Palabra de Dios y los Mensajes de los Sagrados Corazones y la vida de los santos para ser como ella,  verdaderos católicos y grandes santos para la mayor gloria de Dios.

“Amados hermanos míos, Yo, Lucía de Siracusa, la hermana y protectora de ustedes, vengo hoy nuevamente para bendecirles y para darles la paz, y para también decirles: síganme por el camino de la santidad, buscando todos los días dar al mundo entero un verdadero testimonio de cristianos auténticos, de católicos sinceros y fervorosos, y de verdaderos hijos de Dios y de la Virgen Inmaculada, para que así , como yo fui, ustedes sean una luz intensa, brillante para este mundo que camina en las tinieblas. sean la luz para este mundo que camina en las tinieblas, buscando todos los días rezar, orar con más intensidad, profundidad y amor, para que entonces, creciendo en la dulce intimidad con el Señor y con la Virgen Inmaculada, la vida de ustedes pueda iluminarse, tornándose radiante como el sol, para que todos aquellos que no conocen todavía al Señor, mirándoles a ustedes, mirando a la paz que reina en ustedes, mirando a la alegría, al amor divino que hay en sus almas, puedan entonces también querer la paz, puedan ellos también querer seguir a Cristo, seguir a la Virgen Inmaculada por la camino de la santidad que es el camino de la felicidad sobre la tierra."

SEGUNDO MISTERIO
Contemplamos a Santa Lucía teniendo la aparición de Santa Águeda  en su sepulcro, en Catania, consagrándose totalmente a Jesús y a Su Madre Santísima para ser solamente de ellos, para siempre y aprendemos de ella a amar a Dios y a Su Madre Inmaculada con todo nuestro corazón y a ellos servir con amor por toda nuestra vida.

"Sean la luz, iluminando este mundo con  palabra de ustedes, que ella sea como la mía, valiente, firme, verdadera, intrépida, atrevida en la defensa de la verdad, en la defensa de la gloria de Dios, en la defensa de su casa, en la defensa de sus intereses, en la defensa de todo aquello que es del Señor, para que así la palabra de ustedes se torne una espada de doble filo, que corte por los dos lados, o sea, debe reducir  a los enemigos de Dios a la inercia y al mismo tiempo hacer con que las buenas almas sean  estimuladas, incentivadas y empeñadas, aún más a santificarse y a tornarse cada vez más agradables al señor."

TERCER MISTERIO
Contemplamos a Santa Lucía, viviendo continuamente en la oración, en la divina caridad y siendo denunciada como católica al intendente Pascasio delante del cual defendió valientemente el nombre de Jesús y de la santa fe católica y aprendemos de ella el amor a la oración y a defender siempre por la palabra  y obras, la santa fe católica y los santos Mensajes de los Sagrados Corazones en sus Apariciones de Jacareí.

"Sean la luz por sus actitudes, por los actos de sus vidas, buscando con la práctica probar con los actos que aman a Cristo, que aman a la virgen inmaculada, para que de todo proceder irreprensible de ustedes, salga una mística luz de la verdad, de autenticidad, de sinceridad y de santidad que haga con que todos los hombres reconozcan la existencia de Dios, la grandeza de su amor y al mismo tiempo, conociendo la verdad sean liberados de las esclavitudes de este mundo, de la esclavitud de satanás y del pecado, que nada más es la esclavitud de la mentira , de que fuera de Dios, de la lejanía  de Dios, el hombre pueda ser feliz. La mentira de Satanás, la obra de Satanás consiste en eso, hacer que el hombre piense que colocando otras cosas en el lugar del Señor, o amándolas fuera del señor, el hombre pueda ser feliz. Con eso Satanás arrastró multitudes y multitudes de almas a lo largo de los siglos al fuego eterno, de donde nunca más saldrán y donde sufrirán, al punto de rechinar los dientes por toda la eternidad."

CUARTO MISTERIO
Contemplamos a Santa Lucía martirizada, primeramente siendo quemada viva, después arrastrada por los soldados y carros de bueyes y finalmente sus ojos cruelmente arrancados por el malvado Pascasio, conservando ella,  heroicamente la fe  y el amor a Jesús y aprendemos de ella, el verdadero amor a Dios, la virtud de la paciencia y la fidelidad a  él, en los sufrimientos de nuestras vidas.

"Yo les invito, les invito a vivir atrás mío, por el camino de la verdad, tornándose luz para todos aquellos que yacen en las tinieblas. Cuiden de sus almas, mis amados hermanos, porque el cuerpo ya tiene un destino seguro. Será puesto en el cementerio, en menos de una semana estará completamente comido por los gusanos, y poco tiempo después de ello nada más quedará, sino los huesos y el polvo.  Vengan detrás de mí caminando por tanto en el camino de la oración y de la santidad, porque cuando se muere en este mundo, nada más se lleva, la oración y el amor. El AVISO (*) está muy próximo, y cuando ello suceda, los pecadores se arrancarán los cabellos de sus cabezas, muchos se lanzarán al precipicio, y en cuanto a otros se lanzarán a las hogueras donde estuvieran, por que verán todo el tiempo de sus vidas pasadas sin dios, ofendiendo a Dios y trabajando contra Dios, con sus malos ejemplos, pecados y malos pensamientos palabras y acciones.
Yo les invito, a que se conviertan ya, inmediatamente, “hodie”, hoy, como ayer les dijo san expedito, para que así la vida de ustedes en aquella hora, no sea motivo de remordimientos, de desesperación y tragedia para ustedes, sino que sea motivo de alegría, felicidad y de regocijo, exultantes en el Señor."

QUINTO MISTERIO
Contemplamos a Santa Lucía, muriendo con un golpe de espada, derramando su sangre virginal por amor a Dios, a la Virgen Inmaculada y por la santa fe católica, y aprendemos de ella, el amor a las virtudes cristianas, el verdadero amor al Señor, que se prueba con obras y a preferir antes morir que ofender a Dios.

"El Gran Castigo será peor, de que ser cortados más de cien veces por el fuego, será tan terrible, que aquellos que sobrevivieren, llamarán incesantemente a la muerte y por otro lado la muerte será su martirio, porque del fuego y de los sufrimientos de esta tierra, serán lanzados en el fuego eterno que nunca más se apagará. Por eso conviértanse, no por medio de los castigos, sino por amor al Señor, por el santo temor, de disgustarlo y ofenderlo. Que ese sea el motivo de la conversión de ustedes, para que así ella sea agradable al Señor. Yo, Lucia, les amo tanto, amo tanto este lugar, amo tanto  a marcos porque él me ama mucho, el amor de su corazón me atrae, me llama y me retiene en este lugar, por eso aquí  derramo tantas y tan abundantes gracias y sobre todos ustedes  a quienes ya di muchas bendiciones, y en quienes voy a realizar grandes gracias, aunque muchas más realizaré, si ustedes con docilidad, obediencia y amor hacen lo que yo les digo. Por eso síganme por el camino de la santidad, siendo como yo, luces, lucias para el mundo entero”.

EN LAS TRES ÚLTIMAS CUENTAS: 
Sagrados Corazones de Jesús, María y José, miren los méritos de Santa Lucia de Siracusa que derramó su sangre por ustedes en la tierra y que les ama eternamente en el cielo.

ORACIÓN FINAL
Oh Santa Lucía, mártir de amor, te suplicamos, al presentar nuestras súplicas unidos a tus méritos a los Corazones Unidos de Jesús, María y José, a quienes nos dirigimos en nombre de tus méritos, a fin de que ellos atiendan nuestras oraciones y se dignen a concedernos, las gracias que pedimos por medio de ti, juntamente con la corona de la vida eterna.
Que tu sangre derramada, por tu amor a los Sagrados Corazones, ¡Oh Santa Lucia de Siracusa!, destruye las fuerzas del infierno en el mundo y líbranos de todos los males.
Por los méritos del martirio de Santa Lucia de Siracusa, ¡Oh Corazones de Jesús, María y José, salven al mundo de la perdición amenazadora!  Amén.

OBS: EL ROSARIO DEBE MEDITARSE CON ALGÚN MENSAJE DE SANTA LUCÍA COMUNICADA EN JACAREÍ... VER LOS MENSAJES DADOS EN JACAREÍ POR SANTA LUCÍA EN ÉSTE MISMO BLOG (SUS MENSAJES SEMANALES EN CADA SABÁDO)

(*): DÍA DEL GRAN AVISO UNIVERSAL: 


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