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Amsterdam (Holanda 1945 - 1959)

LAS APARICIONES DE AMSTERDAM
Nuestra Señora de Todos los Pueblos
“Corredentora, Abogada y Medianera”


(Holanda 1945 - 1959)

Nuestra Madre Santísima posee muchos privilegios y prerrogativas, muchas glorias establecidas por la Santísima Trinidad pero tan sólo algunas reconocidas y exaltadas por la Iglesia como Dogmas de Fe. Conocemos por medio de Nuestra Amada Iglesia Católica, que Nuestra Madre posee 4 Dogmas reconocidos por el paso de los siglos:

1- La Maternidad Divina (Madre de Dios, la Theotokos): reconocido en el año 431 por el Concilio de Éfeso. Papa San Clementino I.

2- La Inmaculada Concepción (concebida sin pecado original): fue proclamado este dogma por el Papa Pío IX, el 08 de Diciembre de 1854.

3- La Virgnidad Perpetua (fue Virgen siempre, antes, durante y después de parto): establecida en el Concilio Vaticano II, en los años 60.

4- La Asunción de María Santísima (la Virgen subió al Cielo en cuerpo y alma): Dogma proclamado por el Papa Pío XII, el 01 de Noviembre de 1950.


Existe un Quinto Dogma que la Santísima Trinidad quiere establecer para exaltar a la Santísima Virgen, el cual es: CORREDENTORA, ABOGADA Y MEDIANERA DE TODAS LAS GRACIAS.

Para eso, el Cielo se ha manifestado en varias partes del mundo a través de Apariciones y Mensajes a algunas almas escogidas y privilegiadas; donde insistieron sobre este último Dogma Mariano que debe ser establecido, para que todos los pueblos de la Tierra reconozcan el papel de María Santísima a favor de toda la humanidad. Este Dogma apresaría la Venida de los Sacratísimos Corazones Unidos y habrá así un gran tiempo de Paz.

En el año 1945, Nuestra Madre Santísima se apareció 56 veces bajo este título de Nuestra Señora de todos los pueblos a la vidente Ida Peerdeman en Amsterdam, Holanda. Desde allí la Santísima Virgen dio importantes avisos, profecías y Mensajes para todos los pueblos del mundo.

En las Apariciones de Jacareí, Nuestra Madre, y los Santos de Dios nos han insistido en divulgar cada vez más, y hacer conocido por todos este gran privilegio y último dogma mariano que debe ser reconocido y proclamado por la Iglesia y aceptada, acogida por toda la humanidad. Veamos algunos fragmentos de dichos Mensajes dados a lo largo de los años en las Apariciones de Jacareí:

Si el “Reino de María” no fuera establecido primero en la Tierra, ¡No podrá ser establecido el “Reino de Cristo”. Pues como de la misma forma, así como la primera vez Él vino primero por María, ¡la segunda vez también deberá ser primero por María que Él vendrá!
¡Sí! Primero vino María al mundo la primera vez, la “Señora de Todos los Pueblos” y después vino Cristo. Ahora de la misma forma, ¡Es María que debe venir al mundo y Reinar en el mundo para que después venga Cristo y Reine Cristo!
Hagan… ¡Hagan eso hijos Míos y verán el “Triunfo de la Santa Fe Católica! ¡Verán el Triunfo de DIOS!
¡Luchen! Para que Mi Hija María sea de nuevo recolocada, en el lugar de donde la hicieron descender. ¡Hagan que la “Verdadera Devoción” a Ella reflorezca por todas partes! ¡Hagan que Ella sea amada! ¡Conocida! ¡Venerada! ¡Obedecida! Santa Ana (Madre de María Santísima), 20/05/2007

“El alma que no sirve sólo a DIOS, sólo a Mí, su Madre, Reina y Corredentora, Abogada y Medianera. Esa alma sirve al demonio, por eso hijos, recen todas las Oraciones que Yo les di aquí pidiendo la Gracia del Amor Perfecto. Y después de recibir de DIOS en la Oración, en la Penitencia, en el ejercicio de las Virtudes, pidan al Señor por medio de Mí, la Gracia de que este Amor vaya en aumento cada vez más, hasta volverse un verdadero incendio místico de Amor. María Santísima, 02/06/2007

“Hijos queridísimos… Soy su Madre. Soy su Medianera, Abogada, Corredentora. Soy Aquella que desciende del Cielo todos los días para defenderles, para luchar por ustedes, para darles fuerza, para mostrar que no están solos nunca. Soy su Madre y como tal les defiendo con toda vehemencia de Mi Amor.” María Santísima, 07/09/2007

“¡El Secreto de La Salette, todavía no sucedió, muchas partes de él todavía van a ocurrir y ay de los habitantes de la Tierra! ¡Nadie podrá escapar de tantos males juntos! Mas aquellos que aman a la Virgen Santísima, aquellos que trabajan por Ella y propagan Sus Mensajes, esos La tendrán siempre de su lado como Medianera de todas las Gracias, como Abogada, Protectora, Amparadora y Auxiliadora.Maximino Giraud, vidente de La Salette, 08/12/2007

“Amados Hijos Míos, hoy nuevamente vengo a decirles: “Soy la Señora de todos los pueblos, Soy la Medianera de todas las Gracias”
 ¡Cuando Yo sea reconocida por todas las naciones, como Señora de todos los pueblos, Medianera de todas las Gracias y Corredentora del todo género humano. Entonces, Dios mandará al mundo la Paz!
 La misión de ustedes es rezar para que se apresure esa hora. La misión de ustedes es rezar el Rosario para que los corazones se abran y Me acepten, Me reconozcan como Su Medianera, como Su Señora, Su Corredentora y Reina. Para que así, finalmente las almas, las familias y las naciones reciban la Paz Divina.
 La misión de ustedes es propagar por todos los lados, a toda voz: Que sin Mí, la Redención del género humano no se hubiera realizado. Sin Mi “Sí”, sin Mi consentimiento y Mi aprobación al Plan del Altísimo, el abismo entre ustedes y el Creador nunca, nunca sería deshecho. Por eso, Yo deseo ser reconocida como la Regeneradora de toda la humanidad, la Corredentora de todo género humano para que entonces, finalmente Mi Reino se esparza por toda la tierra, con el mayor triunfo de Mi Corazón Inmaculado sobre Satanás.” María Santísima, 16/12/2013

“Sean los verdaderos soldados de la Inmaculada, proclamando por todas partes que Ella es la Medianera, Abogada y Corredentora de toda la humanidad. Porque ese Dogma de la Madre de Dios no fue reconocido ni enseñado por la Iglesia, las almas no conocen a la Madre de Dios, no saben lo que deben a Ella por haber sufrido tanto con Jesucristo por la salvación de toda la humanidad. Por eso, es que Ella Me apareció a Mí y a Mis primos en Fátima con Su Corazón Inmaculado coronado de espinas, para enseñar al mundo que Ella es la Corredentora de la humanidad, que ofreció Sus sufrimientos junto con Jesús por la salvación de todos.
 Cuando la humanidad conozca el Dogma de la Co-Redención de Ella, sentirá la necesidad de conocerla, de amarla, de corresponder a Su Amor Materno y de todos ser los verdaderos hijos de Ella, y como dijo San Luis de Montfort: “Cuando todos fueren verdaderos hijos de María, todos serán verdaderos hijos de Dios y cuando María reine en todos los corazones, Jesucristo también reinará en los corazones de todos los hombres.”
 Vayan y enseñen a todos el Dogma de la Corredentora, hagan a todos comprender cuánto deben a Ella, a esta Madre, por haber sufrido tanto por la salvación de la humanidad y enseñen a todos a amar este Corazón Doloroso e Inmaculado, haciendo a todos entender que la mayor reparación que Ella quiere, a parte de los cinco primeros sábados, es la reparación del amor, Ella quiere un Amor-Filial, profundo, verdadero, sincero, desinteresado, que todos Sus hijos la amen justamente por eso, porque es la Corredentora de la humanidad, que por todos sufrió los mayores dolores con Cristo y por eso merece todo amor, toda obediencia, toda alabanza de todos Sus hijos.” Sor Lucía, vidente de Fátima, 14/05/2017

“Aquí terminaré aquello que comencé en Fátima. Aquí Mi Corazón Inmaculado triunfará y finalmente el mundo reconocerá Mi Corazón Doloroso e Inmaculado y Yo seré venerada, amada, reconocida como Corredentora, Medianera y Abogada de toda la humanidad y entonces, todo el universo Me reconocerá y reinaré y Conmigo reinará para siempre Mi Hijo.” María Santísima, 14/05/2017

El vidente Marcos Tadeo, en obediencia a la Madre de Dios, ha gravado un CD contando los hechos y Mensajes sobre estas Apariciones:



PREFACIO DE LAS APARICIONES DE AMSTERDAM


Las apariciones de la Santísima Virgen María como "La Señora de todos los Pueblos" se sucedieron en Amsterdam entre los años 1945 - 1959 a través de la vidente Ida Peerdeman, una sencilla mujer holandesa.
Nuestra Señora se aparece a Ida de pie con los brazos y las manos extendidos hacia abajo, de sus palmas salen tres rayos que Ella denomina de "Gracia, Redención y paz" para todas las naciones. Aparece vestida de túnica blanca traslúcida hasta los pies, con un paño amarillo alrededor de su cintura y otro igual sobre su cabeza, mostrando sus ondulados y oscuros cabellos sobre los hombros. Sus pies se ven descalzos posados sobre la esfera del mundo, que aparece rodeado de corderos. A su espalda y a la altura de su cabeza, la Cruz de su Hijo Jesucristo. Y entre una gran luminosidad, formando un arco de un extremo a otro de la Cruz, se leen en holandés las palabras
"La Señora de todos los Pueblos"
La Señora y Madre de todos los Pueblos da mensajes de vital importancia para la humanidad, cargados con advertencias y exhortaciones. Al mismo tiempo nos habla de esperanza y nos ofrece la promesa de la salvación.
Tras 50 años de investigación exhaustiva, el 31 de Mayo del año 2002, las apariciones de "La Señora de todos los Pueblos" recibieron la aprobación eclesiástica oficial y el reconocimiento de su origen sobrenatural, por el obispo de la diócesis local de Haarlem en Holanda.

ETAPAS DE LOS MENSAJES DE LAS APARICIONES

En total se recogen 56 Mensajes, de los cuales:

1) En los primeros 25 mensajes (1945-1950), la Señora muestra sobre todo un impresionante panorama del mundo y de la Iglesia en la segunda mitad del Siglo XX.

2) El 01  de Noviembre de 1950 el Papa Pío XII proclamó el Dogma de la Asunción de María. Los mensajes toman entonces un nuevo giro. Gradualmente se revela la plenitud del mensaje que Ella nos trae, como Señora de todos los Pueblos, y se despliega el gran plan con el que desea salvar al mundo. En ellos nos da su oración y su imagen, y la Señora habla ampliamente del último dogma mariano, el de María Corredentora, Medianera y Abogada.

3) A partir de Mayo de 1954 la Señora se aparece cada año el 31 de Mayo. Finalmente, el 31 de Mayo de 1959, en una grandiosa visión, la Señora se despide con un ‘adiós celestial’.


LA ORACIÓN DICTADA POR NUESTRA SEÑORA

María Santísima, a través de su sierva Ida Peederman, dictó esta sencilla y poderosa Oración para acelerar y pedir la proclamación de Su Quinto y Último Dogma que espera de la Iglesia.

"Hija, esta oración es tan breve y sencilla que cada uno puede decirla en su propia lengua, ante su propia cruz. Y los que no tengan una cruz, pueden rezarla a solas. Éste es el mensaje que hoy precisamente quiero dar, porque ahora vengo a decir que quiero salvar las almas” (11.02.1951).


IDA PEERDEMAN — LA VIDENTE DE AMSTERDAM
SU INFANCIA Y JUVENTUD

Ida a los 2 años de edad
Ida Peerdeman, la menor de cinco hijos, nació el 13 de agosto de 1905 en Alkmaar, Holanda. Se cuenta una anécdota graciosa de su nacimiento. Ese mismo día era el cumpleaños de Gesina, su hermana mayor. Hacía mucho que quería una muñeca nueva; entonces su padre la llevó al dormitorio donde estaba su madre con la recién nacida. Gesina comprendió lo que quería decirle y enfadada se puso a patalear gritando: “¡Yo no quiero una muñeca así! ¡Yo quiero una muñeca de verdad!”.
Fue bautizada en la parroquia de San José con el nombre de Isje Johanna, pero siempre la llamaron Ida.

Poco antes que empezara la Primera Guerra Mundial, la familia Peerdeman se trasladó a Amsterdam. Ida tenía sólo ocho años cuando su madre, a los treinta y cinco, al dar a luz a su último hijo, murió junto con el niño. Ante esta tragedia que afectó a toda la familia, la hermana mayor, Gesina, tuvo que renunciar a su deseo de ser enfermera.
Con sólo dieciséis años se esfuerza por ser una buena madre para sus tres hermanas y su hermano Piet, manteniendo unida a la familia, y además porque el padre, comerciante de tejidos, a menudo tiene que viajar por Holanda.

Parroquia donde Ida fue bautizada
De ese modo a todos les gusta la vida de familia. A Ida sobre todo le gusta estar con su hermano Piet, que la comprende, que discute con ella y la consuela cuando está triste. Siendo la familia católica, van a Misa los domingos y rezan antes de comer, pero eso es todo.
De niña, Ida se confesaba cada fin de semana en la iglesia de los Dominicos con el Padre Frehe, que más adelante será su director espiritual.

Así pasaron algunos años, hasta el 13 de octubre de 1917. Aquella inolvidable tarde de sábado del mes del Rosario, el día del milagro del sol en Fátima, algo extraordinario le pasó al volver a casa, después de confesarse.

Ida tenía doce años, cuando, el sábado 13 de octubre de 1917 – el día en que tuvo lugar la última de las seis apariciones marianas en Fátima –, ella vio, en el camino de la iglesia, en una luz deslumbrante, una Señora vestida de un largo vestido blanco con un cinturón color crema y con un velo sobre su cabeza. No podía ser más que la Santísima Virgen, pensaba ella.

Durante ese mes de octubre, el encuentro celeste se repite una segunda vez. Ella comentó lo ocurrido en su casa, pero nadie prestó verdaderamente atención.
Ida quería llegar a ser maestra de escuela de párvulos, pero ese deseo no se pudo realizar ya que no tenía «la imaginación indispensable», según sus profesores. Esta observación jugará en su favor más tarde, cuando surgirán interrogaciones en cuanto a la veracidad de su testimonio.

A la edad de veinte años, Ida trabajaba como empleada en la firma Boldoot. El demonio sabía desde mucho tiempo que ella sería elegida por María para llevar su mensaje al mundo. También, durante este periodo, la joven niña fue objeto de manifestaciones diabólicas: lámparas se balanceaban en el interior de la casa; las puertas de los armarios se abrían solas; las agujas de los relojes giraban con una rapidez fulgurante; el horno que ella no utilizaba casi nunca de repente se encendió.

Esto llegaba a ser más grave aún cuando Ida se encontró bajo el dominio y la tiranía del demonio. Su confesor, el Padre Frehe, hizo entonces un exorcismo con el permiso del Obispo. La última cosa que el diablo le dijo fue: «Curilla, ya te venceré.» Regresando a su casa, el Padre Frehe cayó a través de una reja.

Hasta los años 1940, la vida de Ida es relativamente tranquila. A comienzos del mes de mayo de 1940, algo extraño ocurre: ella tiene visiones concerniente al desarrollo de la batalla en Europa. Ella ve el río Oder rojo de sangre, matanzas en Betuwe, Mussolini está colgado cabeza abajo; ella describe el nido de águilas de Hitler, en las alturas de las montañas cerca de Berchtesgaden. Ella tenía entonces una mirada fija y explicaba lentamente aquello que oía y veía a las personas que la rodeaban.

Las visiones de la guerra paran bruscamente el 25 de marzo de 1945 cuando la Señora se aparece de nuevo a Ida Peerdeman quien tenía cuarenta años y vivía con sus hermanas. Durante catorce años, María se le aparece cincuenta y seis veces, durante las cuales Ella da sus Mensajes. Sus hermanas están generalmente presentes durante las apariciones y la mayor de ellas anota las palabras que Ida repite después de la Santísima Virgen.

En los años 1970, la Fundación de la Señora de todos los Pueblos tomó posesión, por un precio casi simbólico, del terreno en Diepenbrockstraat. Se establece entonces el secretariado y se construye una capilla a penas visible con, a izquierda del altar, el cuadro de la Señora de todos los Pueblos. Allí es donde Ida Peerdeman vivió sus últimos años.

Su vida fue marcada de sufrimientos morales. Ella no podía compartir sino difícilmente sus vivencias, en parte a causa de los adversarios y de los rechazos, y en parte a causa de su propia preocupación de relatar todo lo mejor posible.

A través de los años, ella quería desaparecer, mantenerse desconocida, no queriendo aparecer absolutamente al proscenio. Cuántas veces ella dijo: «No se trata de mí, yo soy simplemente un instrumento; se trata solamente de los Mensajes de la Señora.»
Finalmente, el 31 de mayo de 1996, Ida ve realizarse su mayor deseo: Su Excelencia Monseñor Bomers, Obispo de Haarlem, en colaboración con su Obispo auxiliar, Monseñor Punt, autoriza el culto público de la Señora de todos los Pueblos y deja toda libertad en cuanto a la adhesión a los Mensajes, en los cuales él mismo no vacila en dar testimonio de su fe.

«Ahora, puedo morir», dijo Ida recibiendo la noticia, y ella muere el 17 de Junio a la edad de 90 años. En la última aparición, la Señora le había dicho: «Adiós, hasta el Cielo.» Sus funerales fueron presididos por Su Excelencia Mons. Bomers, en la Capilla de la Señora de todos los Pueblos.

¿Por qué sentir una gran alegría cuando la Iglesia, por la acción de un miembro del Episcopado, acoge favorablemente este pedido hecho por la Señora de todos los Pueblos? Sabemos que a través de esta Oración, enseñada por la Señora, dependen tantas gracias, bendiciones y aperturas para un mundo mejor y que entonces la humanidad va a retornar hacia Dios y van a disminuir progresivamente «la corrupción, las calamidades y la guerra». La acogida paternal de S.E. Mons. Bomers abre la vía a la aprobación oficial de la Iglesia en favor de esta Oración. Y hace, efectivamente, mucho tiempo que María Santísima espera ese día, para finalmente tener el permiso de proteger la humanidad, sabiendo que el Padre y María no restringen jamás nuestra libertad: «Es necesario que los pueblos, en unión con la Iglesia, reciten mi Oración. (...)»

EL LUGAR ESCOGIDO POR NUESTRA SEÑORA

Holanda fue invadida tempranamente por los alemanes en la guerra, y fue terreno de la resistencia de un pueblo que no aceptaba al invasor. Inserta en una Europa que volvió a enfrentar el tremendo castigo de una guerra que asoló su territorio, como ocurrió también en la guerra de 1914. El pueblo estaba hundido en la desesperación y en la angustia de haber visto morir a muchísimos de sus amigos y parientes, y en la necesidad de sobrevivir aunque sea un día más. Europa fue siempre terreno fértil para las apariciones Marianas, ya sea por haber sido el centro de mayor desarrollo de la Cristiandad por siglos, como por haber sido un lugar donde la libertad de cultos permitió que se conozcan los hechos de Dios. En Rusia o China se han producido varias apariciones que quedaron acalladas por el comunismo ateo, que coarta la libertad de las almas de elevarse y mirar a Dios.

Pero el hecho de que María escogiera Amsterdam está ligado a otro acontecimiento sucedido allí seiscientos años antes. El 20 de marzo de 1953 la Santísima Virgen le dijo a Ida: “He seleccionado Amsterdam como el lugar de Nuestra Señora de todos los Pueblos. También es el lugar del Santísimo Sacramento…”. Cuando la Virgen dice que Amsterdam es el lugar del Santísimo Sacramento, Nuestra Señora se está refiriendo al milagro eucarístico que ocurrió en esa ciudad en 1345, exactamente seis siglos antes de estas apariciones:

Un pescador llamado Ijsbrand Dommer estaba agonizando. Su esposa había llamado a un sacerdote para que le administrara los últimos sacramentos. El hombre se pudo confesar y recibir la Sagrada Hostia, pero un fuerte ataque de tos hizo que el hombre vomitara y la Hostia fuera también expulsada de su boca. La esposa limpió lo que el marido había expulsado y lo lanzó al fuego. Cuando ella fue a revolver los leños del fuego la mañana siguiente, encontró que la Hostia estaba flotando encima de las llamas sin haber sufrido deterioro ni daño alguno.


La buena mujer la sacó del fuego y la colocó en un cofre, envuelta en un pañito limpio, al tiempo que llamaba al sacerdote para que pusiera la Hostia en el sagrario de la Iglesia. El siguiente día la Hostia apareció nuevamente en el cofre, y nuevamente fue llevada al sagrario. Al día siguiente sucedió lo mismo, y el sacerdote comprendió que este milagro no debía quedar en secreto sino ser conocido. Desde entonces Amsterdam se convirtió en lugar de peregrinaciones, donde acudían peregrinos de toda Europa a rendirle adoración a Jesús Sacramentado. Muchos de los visitantes que acudían a Amsterdam por tal motivo eran comerciantes, y con el tiempo Amsterdam se convirtió en un puerto en donde el comercio se desarrollaba aunado a la veneración del Santísimo Sacramento.

Más tarde la reforma protestante tomó el Lugar Santo y nunca más se vio la Sagrada Hostia del Milagro. La tradicional procesión fue prohibida, pero los católicos continuaron reuniéndose cada año, haciendo el mismo recorrido de antes, en oración, pero en silencio. Desde entonces este recorrido tomó el nombre de “paso silencioso”. Todavía hoy fervientes católicos de todas partes de Holanda se reúnen cada año para participar en este “paso silencioso”.
 No es de extrañar entonces que María quiera ligar la Presencia Eucarística de Su Hijo manifestada en Amsterdam varios siglos atrás, con su nuevo rol de Corredentora. El Redentor y la Corredentora juntos, el Hijo y la Madre juntos, indisolublemente.



COMO SUCEDIERON LAS PRIMERAS 5 MANIFESTACIONES

Daremos a conocer aquí los Primeros Cinco Mensajes narrados por la propia vidente Ida, así como también el último Mensaje de despedida Nuestra Madre.

Enfatizaremos en algunos Mensajes referentes a la petición del Quinto y último dogma que Nuestra Madre tanto anhela que sea proclamado. Los demás Mensajes pueden acceder a los links presentados a continuación.

PRIMERA APARICIÓN (25/03/1945 - Fiesta de la Anunciación)

Era el 25 de Marzo de 1945, fiesta de la Anunciación. Mis hermanas y yo estábamos sentadas alrededor de la estufa de la calefacción, conversando. Era tiempo de guerra y fue un invierno de hambre. El Padre Frehe se encontraba ese día en la ciudad y vino a visitarnos. (El Padre J. Frehe, O.P., fue el director espiritual y confesor de Ida por 50 años, entre 1917 y 1967.)

Estábamos muy entretenidos hablando, cuando de repente me sentí atraída hacia la habitación de al lado y de pronto vi salir una luz. Yo me levanté y fui hacia allí. La pared desapareció ante mis ojos y todo lo que allí estaba había desaparecido. Era todo un mar de luz y un vacío profundo. Y de esa profundidad vi surgir de pronto una figura viviente, una silueta femenina. La vi a mi izquierda, sobre mí, vestida con un traje largo y blanco y con un cinturón; realmente femenina. Estaba con los brazos extendidos hacia abajo y con las palmas de las manos abiertas. Mientras la contemplaba, tuve una sensación extraordinaria. Pensé: "Tiene que ser la Santísima Virgen, no cabe duda".

Entonces, la figura empieza a hablarme y me dice: "Repite lo que digo". Ella habla muy despacio y yo empiezo a repetir palabra por palabra. Ella levanta primero tres dedos, luego cuatro y después cinco, mientras me dice: "Ese 3, es Marzo. El 4, es Abril. Y el 5, es el 5 de Mayo". (5 de Mayo de 1945: Anunciación de la liberación de Holanda de la ocupación alemana.)

Entonces Ella muestra el rosario y dice: "Es gracias a esto. ¡Perseveren!" Se detiene un instante y dice: "Hay que difundir la oración". Después veo a mi alrededor muchos soldados, son aliados, y La Señora los señala. Entonces toma la crucecita del rosario y señala el crucifijo. Indica de nuevo a los soldados. Yo comprendo que ese debería ser el apoyo de la vida de los soldados, porque la voz dice: "Ahora éstos se irán pronto a casa". Y señala a las tropas.

Mis hermanas y el Padre Frehe se acercaron a mi lado, de pie. Oyendo él que yo hablaba, dijo a una de mis hermanas: "Escribe lo que dice." Después de haber dicho un par de oraciones, le oí decir: "Oye, pregúntale quién es." Y entonces yo pregunto: "¿Es usted María?" La figura me sonríe y responde: "Me llamarán La Señora, Madre".

Esa imagen desaparece ante mis ojos y después me miro la mano. Entonces colocan una cruz delante de mí, y yo tengo que levantarla. Yo la levanto lentamente y es muy pesada. Después que la figura dijo todo, se fue lentamente. A continuación desapareció también la luz y a mi alrededor en la habitación vi todo como siempre.

SEGUNDA APARICIÓN (21 de Abril de 1945)

De repente me veo llevada a una iglesia. Entonces me digo: "Estoy frente a un altar especial y veo la imagen de La Señora." Es una imagen de La Señora, como la vi la primera vez. Se encuentra rodeada de flores. Hasta en los peldaños del altar veo una enorme cantidad de flores. Miles de personas están arrodilladas ante el altar.

La imagen me mira y amonesta con el dedo. Tres veces dice: "Ustedes, hombres, conservarán la Paz si creen en Él. Difunde esto". Diciendo así, La Señora me pone un crucifijo en la mano y señala el crucifijo, que tengo que mostrar a mi alrededor.

Después me lleva como afuera de la iglesia, y allí, frente a mí, veo un vacío infinito. Pero mientras miro el vacío, veo en él cabezas humanas. Entonces es como si tuviera que sacar de acá y de allá alguna que otra, y la imagen me dice: "Son personajes que otra vez están planeando algo".

Entonces veo una escena de gentes que huyen y se alejan, y en mi interior percibo: "Esto es el éxodo de los hebreos de Egipto". Mientras La Señora indica el éxodo, dice: "Pero Israel resurgirá". Sobre la escena del éxodo, veo en las nubes una figura de Dios Padre. Se cubre los ojos con las manos y La Señora me dice: "Y Yahvé se avergüenza de su pueblo".

Después veo muy claramente la escena de Caín y Abel. Y allí hay realmente una gran mandíbula de asno. Veo a Caín huir. A continuación, veo a alguien con una túnica larga, con barba, y en sus manos dos tablas de piedra. Las tablas están escritas en un idioma que no conozco. Entonces las dos tablas se hacen añicos. Veo los pedazos tirados en la arena.

Después, soy puesta de nuevo ante el altar y veo como una procesión que pasa afuera de la iglesia. La Señora me la indica y dice: "Esa es la procesión del Milagro de Amsterdam". Veo pasar la procesión por el centro antiguo de la ciudad. Hay también un sacerdote que camina delante con Nuestro Señor. Entonces veo que la procesión se dirige de repente hacia esta parte (el sur de Amsterdam), hacia una explanada. Después todo desaparece.

TERCERA APARICIÓN (29 de Julio de 1945)

Oigo otra vez esa voz y veo de repente un altar para sacrificios antiguo. El humo desciende. Oigo esa voz que dice: "Yahvé advierte a su pueblo." Entonces oigo: "Sed fieles. Han dispersado a mis ovejas". Al oír estas últimas palabras, veo ovejas que se separan y que se van por todo el mundo.

La Señora planta ahora una Cruz sobre el altar de los sacrificios y entonces veo como si el mundo entero estuviera allí alrededor. Sin embargo, todos están cabizbajos y apartados de la Cruz. Entonces oigo: "Venid, fieles". Y veo que se pasa un cáliz entre la multitud. "Pero para una parte es inútil" oigo decir.

Tengo que mirar hacia arriba y de repente veo a La Señora de pie, que sonríe, extiende los brazos y dice: "Ven". Ante mí se encuentra una multitud de toda clase de hombres: señores, hombres fuertes; también sacerdotes y religiosos, vestidos de negro. Hay entre ellos gente buena y menos buena. La Señora los invita a ir con Ella. Ahora veo un camino largo y difícil ante a mí y al final una luz resplandeciente. "Eso es" dice La Señora y con un gran gesto indica a los hombres que tienen que ir por dicho camino. Es difícil y fatigoso; algunos caen por los dos lados. La Señora los mira con materna solicitud y les sonríe siempre. Entonces veo escrito ante a mí: "Volver a la vida con Cristo".
Después de esto La Señora mira triste y dice: "Inglaterra me volverá a encontrar". Hace una pausa y entonces dice bajo y lentamente: "También América". Entonces La Señora se va lentamente y veo una niebla extraña que se extendiende sobre el mundo.

CUARTA APARICIÓN (29 de Agosto de 1945)

Veo a La Señora de pie. Me indica que tengo que mirarme la mano. Veo como si de ella salieran cosas extrañas. Veo una gran tristeza; me la ponen en la mano y tengo que mirarla. Cuando miro mi mano, siento que me sobreviene una gran tristeza. La Señora sonríe y dice: "Pero después vendrá la alegría". En ese momento puedo sentir también la alegría. Veo rayos, rayos luminosos.

Después veo grandes edificios, iglesias. Aparecen toda clase de iglesias, no sólo católicas. La Señora dice: "Tiene que formarse una sola Comunidad". Al oir estas palabras siento unos terribles dolores en mi mano. Estas iglesias serán azotadas por tormentas.

La Señora muestra ahora tres Papas. A la izquierda, en lo alto, está el Papa Pío X. En medio está nuestro Papa, Pío XII, y a la derecha veo un nuevo Papa. (Cuando en 1963 el cardenal Montini fue elegido Papa (Pablo VI) y la vidente lo vió en la televisión, lo reconoció inmediatamente como el tercer Papa de la visión.) La Señora señala los tres Papas y dice: "Estos tres son una época. Este Papa y el nuevo (Pablo VI) son los luchadores".

Entonces La Señora señala una nueva guerra, pero extraña, para mucho más tarde, que ocasionará terribles desastres. (Ida reconoció en 1991 la guerra del Golfo y los misiles, que entonces no se conocían, por ello dice "guerra, pero extraña".)

Ahora veo pasar filas de jóvenes eclesiásticos. La Señora dice: "Sin embargo, hay mucho que cambiar en la Iglesia. La formación de los eclesiásticos tendrá que ser modificada; más moderna, una formación que sirva para este tiempo, pero buena, con el buen espíritu". La Señora dice esto último con fuerza. Veo de repente una paloma que vuela alrededor de mi mano. La agarran, pero ella sigue volando alrededor. La paloma emana nuevos rayos. Entonces La Señora señala al Papa y dice: "Hay que dar mayor espacio, más espacio social. Diversas tendencias se inclinan hacia el socialismo, lo cual está bien, pero eso puede hacerse bajo la dirección de la Iglesia".

La Señora pone un rostro afligido y dice: "Hay muchísimo que cambiar en la formación". Veo enormes corrientes contrarias; muchas oposiciones en contra de eso en la Iglesia. Y entonces La Señora se va de repente.

QUINTA APARICIÓN (07 de Octubre de 1945 – Fiesta del Santo Rosario)

Veo un sol y una media luna, y percibo en mi interior: Eso es el Extremo Oriente. En China veo una bandera roja. (Cuatro años más tarde, en 1949, después de una terrible guerra civil, se declaró la República Popular de China Comunista y su nueva bandera.) Después veo musulmanes y otros pueblos, veo por un lado rojo y por el otro negro, pero este último mucho menos. Oigo esa voz que dice: "Es como si se encogiera".

Entonces veo un camino largo y hermoso. Tengo que ir por ese camino, pero siento como si no tuviera ganas. Yo represento a la humanidad. Entonces voy por ese camino. Estoy tan cansada, pero de todas formas he de proseguir, aunque sea muy despacio. Estoy al final del camino y me encuentro ante un castillo grande, con torres. La puerta se abre de adentro hacia afuera. Una mano me invita a entrar, pero yo no quiero. Es como si quisiera echarme atrás; pero de todas formas entro. Alguien me toma de la mano y veo a la Dama de blanco, a La Señora. Me sonríe y me dice: "Ven". Siento dolor en mi mano y casi no lo soporto, pero La Señora me la tiene fuerte y proseguimos juntas.

Llego a un jardín hermoso, magnífico, muy diferente de los que se ven aquí en la tierra. La Señora me lleva a un sitio y dice:
"Ésta es la Justicia; ellos tienen que buscarla allá afuera y volver a encontrarla, porque si no el mundo se perderá de nuevo".

Mientras La Señora dice eso, indica hacia afuera. Es como si yo pudiera sentir la Justicia. ¡La mano me duele tanto! no lo soporto, pero La Señora sonríe y seguimos.
Vamos a otra parte del jardín. La Señora dice, mientras mueve el dedo como advirtiendo: "Esta es la Verdad. Escucha bien. También la Verdad está aquí dentro, pero no ahí afuera, en absoluto" dice de nuevo. También la Verdad llega a mí como una sensación. Quiero soltarme de su mano y digo: "¡Es tan pesada!".

Pero entonces La Señora me señala algo y es como si yo, volando como un pájaro, me encontrara sobre algo. Levanto dos dedos y veo de pronto a nuestro Papa y allá abajo el Vaticano. Después veo toda la Iglesia de Roma. Sobre el Vaticano, en el aire, veo escrito con letras grandes y claras: “Encíclicas”. "¡Ése es el buen camino!" me dice La Señora con fuerza. "Pero no son puestas en práctica" añade tristemente. Veo de nuevo el Vaticano y toda la Iglesia Católica a su alrededor. La Señora me mira y se lleva un dedo a los labios, diciéndome: "Esto es como un secreto entre tú y yo" y de nuevo se pone el dedo sobre los labios y dice en voz muy baja: "No siempre ahí tampoco..." Me sonríe de nuevo, me mira como dándome ánimo y luego dice: "Pero puede arreglarse".

Y entonces veo otras iglesias de diferentes confesiones. La Señora levanta el dedo advirtiendo y dice, mientras me muestra otra vez toda la Iglesia Católica: "Sin duda la Iglesia Católica puede crecer, pero…" Entonces se detiene y veo pasar ante mí filas enteras de clérigos, de estudiantes, de monjas, etc. La Señora mueve otra vez la cabeza y dice con énfasis: "Es muy triste, pero todo eso no sirve para nada". Y otra vez dice: "Todo eso no sirve para nada". Ella mira seriamente a su alrededor e indica a los estudiantes, sacerdotes y religiosos, diciendo con tono firme: "Una mejor formación, conforme a los tiempos, más moderna, más social".

Entonces veo volar sobre nuestra Iglesia una paloma negra. Yo digo: "No blanca, sino negra" La Señora señala la paloma y dice:
"Ese es el viejo espíritu, que tiene que desaparecer". Veo de repente que esa paloma se transforma en una paloma blanca. La Señora dice: "Esta es una nueva Paloma, blanca. Ella envía sus rayos por todas partes, porque el mundo se está tambaleando; un par de años más y el mundo se destruiría, pero Él vendrá y restaurará el mundo. Sin embargo…" La Señora se detiene un instante "...tienen que escuchar". La Señora acentúa la palabra “tienen”, como si advirtiera de nuevo. Luego dice: "Los hombres quieren salir de aquí, no quieren estar en este lugar, ya no les interesa".

Entonces me lleva de nuevo y seguimos hasta el fondo del jardín, hasta que llegamos ante una gran Cruz. "Tómala. Él la llevó antes que tú" dice La Señora. Yo rehúso y siento como si todos los hombres de todo el mundo hicieran lo mismo y volvieran la espalda a la Cruz. Me tira de la mano y veo que La Señora está de nuevo delante de mí, con su mano en la mía, y me dice otra vez: "Ven".

Y ahora veo una Figura resplandeciente, luminosa, con un vestido largo, que va caminando delante de nosotros. Es la figura de un hombre, pero todo espiritualizado. Lleva una cruz grandísima, como arrastrándola por tierra. No veo su rostro; es todo un rayo de luz. Va por el mundo con la Cruz, pero nadie Lo sigue. "Está solo" me dice La Señora. "Va solo por el mundo y todo seguirá de mal en peor hasta que en un cierto momento suceda algo grave y de repente la Cruz quede plantada en medio del mundo. Ahora sí que tienen que mirar, quieran o no".

Entonces veo muchas imágenes extrañas. Veo caer cruces gamadas (cruces nazis) bajo la Cruz, las veo caer. Después veo estrellas; todas caen; hoces y martillos: todo cae bajo la Cruz. Veo rojo; lo rojo no desaparece del todo. La Señora dice: "Todos miran hacia arriba. Ahora, de repente, sí que quieren, pero a costa de… Estaba todo negro sobre el globo, pero ahora todo está iluminado. Ya ves que nada tiene importancia".

La mano se me vuelve más ligera. Después veo de nuevo a La Señora de pie, con el rosario, y dice: "Seguid rezando; ¡todo el mundo!". Ella señala la Cruz y dice: "Todo el mundo tendrá que volver a ella, desde el más grande al más pequeño, tanto el pobre como el rico; pero costará mucho".

Ahora veo el globo terrestre ante mí, y La Señora, poniendo un pie sobre él, dice: "Yo pongo el pie sobre el mundo. Yo los ayudaré y los conduciré hasta la meta, pero tienen que escuchar". Entonces todo desaparece ante mis ojos.

ÚLTIMA APARICIÓN (31 de Mayo de 1959)

Era domingo, hacia las tres de la tarde. Estábamos todos juntos en la sala. De repente vi desde nuestra ventana que algo sucedía en el cielo. Del susto, dije a mis familiares: "¡Miren allá!" y señalé el cielo. Fuimos todos a la ventana. Entonces vi de repente la luz, una enorme luz sobre la calle Wandelweg. No podía ni mirar y me cubrí los ojos con las manos. Los otros no veían lo que pasaba y preguntaron qué era. Yo me arrodillé y crucé las manos, pero me sentí obligada a mirar. Mientras miraba, me pareció que el cielo se rasgaba. Lo que vi era que realmente el cielo se rasgaba.

En ese momento vi a La Señora de pie y en toda su gloria. Me es imposible describir una visión tan maravillosa, tan celestial, tan gloriosa. Nunca hasta entonces la había visto así. No vi ni ovejas, ni globo terrestre, ni cruz, sólo La Señora, pero rodeada de un inmenso resplandor de luz y de gloria. Me fijé en su cabeza y vi que tenía una corona. Yo jamás había visto algo así. No ví oro o diamantes, pero, con todo, sabía que era una corona, refulgente de luz por todos lados, más hermosa que la más bella corona de diamantes. La misma Señora era también toda esplendor. Repito: algo celestial y glorioso, no puedo explicarlo de otra manera.

Por debajo de esa escena gloriosa vi un pedazo de cielo azul y transparente, y más abajo todavía, la parte superior del globo terrestre. Era completamente negro. Me dio una sensación muy triste y desagradable. Entonces vi que La Señora amonestaba con el dedo y sacudía la cabeza (como un gesto de desaprobación y de advertencia), dirigiéndose al mundo. Le oí decir: "Hagan penitencia."

Luego vi algo muy extraño. Vi que de ese mundo oscuro y negro emergían cabezas de seres humanos. Vi que salían poco a poco de la tierra esas cabezas, luego sus cuerpos, y finalmente los vi de cuerpo entero de pie sobre ese hemisferio. Mientras miraba pensé: ¿cómo es posible que existan tantas razas y gentes diferentes? Mientras contemplaba asombrada a todas esas personas, vi que La Señora extendía las manos y las bendecía a todas, y ya no se veía tan triste. Le oí decir: "Ofrézcanle actos de reparación."

De repente La Señora desapareció y en su lugar vi una Hostia. Era una Hostia inmensa; por eso vi que era una Hostia común, como las que vemos en la iglesia, de oblea o pan. Luego apareció un gran cáliz delante de la Hostia y vi que el cáliz era de oro puro. El cáliz se inclinó hacia mí y vi que de él salían raudales de sangre. La sangre se derramó cayendo sobre la superficie del globo terrestre. Era una escena muy trágica, yo me sentí muy mal, la sangre caía y caía. Esto duró largo rato. Pero en un instante todo eso cambió y se convirtió en una Sagrada Hostia, radiante y resplandeciente. Tanta era la luz que emanaba, que tuve que taparme los ojos con las manos. No podía mirarla, creí que me iba a quedar ciega, pero me sentí forzada a mirarla de nuevo.

La Sagrada Hostia parecía ser un fuego blanco, con una pequeña abertura o profundidad en el centro; no puedo explicarlo de otra forma. A continuación, pareció que la Hostia se abría de repente y que de ella salía una Figura, una Persona, como en el aire, tan imponente, tan majestuosa... perdonadme, yo no puedo describir la grandeza y la potencia que esa Figura irradiaba. Era demasiado majestuosa, yo no me atrevía a mirar. Al mirar esa Figura tan impresionante e imponente, de pronto percibí muy fuertemente en mi interior: es el Señor. Me sentí terriblemente insignificante, ante su indescriptible majestad. Una especie de paño envolvía su cuerpo, descendiendo transversalmente desde un hombro al resto del cuerpo. Su rostro resplandecía enormemente. Sus pies estaban puestos uno sobre el otro, como en los crucifijos. Sobre sus pies vi las llagas, de las que brotaban haces de luz. Tenía las manos un poco levantadas, una más que otra. En las manos vi también una especie de llagas, de las que también brotaban raudales de luz maravillosos.

Yo veía una Persona, pero el pensamiento me decía: y sin embargo, son dos. Pero al mirar veía solamente una. No obstante, mi pensamiento repetía: sin embargo, son dos. Un instante después, en medio de Ambas, salió una luz inefable, y dentro de ella, en medio de Ambos –no puedo describirlo de otra forma– vi aparecer una Paloma, que rápidamente, como un rayo, se precipitó sobre el globo terrestre. Una luz indescriptible la precedía y un haz de luz la seguía. Aquella luz era tan resplandeciente, que tuve que taparme otra vez los ojos, pues no podía mirarla. Me dolían los ojos, pero una vez más, me vi obligada a mirar. ¡Qué gloria y qué potencia salía de todo eso: de esa Figura suspendida en los aires, majestuosa, poderosa y sublime, y de aquella Luz que ahora iluminaba completamente el mundo! Entonces oí decir: "El que Me coma y Me beba tendrá la Vida Eterna y recibirá el Verdadero Espíritu."

Después de haber contemplado esto durante un buen rato, La Señora volvió con toda su gloria, como al principio. Pero ahora pude ver claramente la diferencia de su gloria, si se me permite decirlo así, y la gran potencia y majestad de la Figura fluctuante en el aire. Era como si La Señora se encontrara a la sombra del Señor; fue la sensación que me dio.

La Señora se veía contenta. Me miró con dulzura desde lejos y oí que me decía: "¡Adiós!" Y muy despacio añadió: "Hasta que nos veamos en el Cielo." Esto me puso tan triste que no pude repetir las últimas palabras. Empecé a llorar, porque sentí que esa fue su despedida, para siempre. Muy lentamente ví desaparecer a La Señora y después la luz.

(El 24 de Junio de 1959, en un sueño se le explica a Ida que esta visión representa la oración.)

LOS DEMÁS MENSAJES PUEDEN LEERSE EN:

 
Capilla donde se venera del Cuadro de
Nuestra Señora de Todos los Pueblos, Amsterdam


MENSAJES SOBRE EL QUINTO Y ÚLTIMO DOGMA MARIANO

MENSAJE Nº 33 (31 de mayo de 1951 - Fiesta de María Medianera de todas las Gracias)

Ésta es la primera vez que La Señora se aparece un 31 de Mayo. En algunas diócesis se celebraba en esa época la fiesta de María Medianera de todas las Gracias. En la encíclica “Ad Coeli Reginam” del 11 de Octubre de 1954, el Papa Pío XII dio a María el título oficial de “Reina del Cielo y de la Tierra”. La celebración litúrgica de este título fue fijada el 31 de Mayo, día en que antes se celebraba en muchas provincias eclesiásticas la fiesta de María Medianera de todas la Gracias. La fiesta de María Reina fue trasladada al 22 de Agosto, por el decreto del 21 de Marzo de 1969. A la vez se trasladó la fiesta de la Visitación de María, del 2 de Julio al 31 de Mayo. (Conferir el Mensaje Nº 51.)

Ahí está La Señora otra vez y dice: "Aquí estoy y vengo a decirte que quiero ser María, La Señora de todos los Pueblos. Fíjate bien. Estoy ante la Cruz del Redentor. Mi cabeza, mis manos y mis pies son como los de un ser humano, como los del Hijo del Hombre; el cuerpo es como del Espíritu. He puesto mis pies firmemente sobre el globo terrestre, porque en este período el Padre y el Hijo quiere* traerme en este mundo como la Corredentora, Medianera y Abogada. Este será el nuevo y último dogma mariano. Esta imagen lo precederá. Este dogma será muy discutido pero se cumplirá. Te he repetido estas cosas para que se las sepas explicar a tu director espiritual y a los teólogos e indicarles la refutación. Ahora pon mucha atención y di lo que te muestro. Esta es la última indicación que doy sobre la imagen. Fíjate bien. Estoy sobre el globo de la tierra. Tú creías ver nubes alrededor de la tierra. Pero observa bien lo que te muestro".

Los pies de La Señora sobre el mundo Entonces veo que las nubes se vuelven ovejas vivas. De la izquierda y de la derecha, en torno al globo, como de lo profundo, va saliendo por ambos lados un rebaño de ovejas. Acá y allá veo también ovejas negras. Los corderitos se echan a los pies de la esfera terrestre. Las ovejas avanzan, algunas de ellas pastando. Pero la mayor parte tienen la cabeza levantada, como si miraran fijamente a La Señora y a la Cruz. Hay también algunas ovejas echadas con la cabeza levantada, que miran a La Señora. Es un panorama hermoso y apacible.

Entonces me dice La Señora: "Hija, grábate bien esta representación en tu memoria y transmítela bien. Esta imagen del rebaño representa a los pueblos del mundo entero, que no hallarán descanso hasta que se humillen y miren pacíficamente la Cruz, el centro de este mundo. Observa ahora mis manos y dime lo que ves".

Manos de La Señora con rayos de luz Ahora veo como si en medio de sus manos hubiese habido una herida y de ahí, de cada mano, salen tres rayos que iluminan las ovejas. La Señora sonríe y dice: "Estos son tres rayos, los rayos de Gracia, Redención y Paz. Por la Gracia de mi Señor y Maestro, el Padre envió a su Hijo, por amor a la humanidad, como Redentor, al mundo. Ellos dos quieren enviar ahora al verdadero Espíritu Santo, que no es otra cosa que Paz. De modo que: Gracia, Redención y Paz. El Padre y el Hijo quieren enviar en este tiempo a María, La Señora de todos los Pueblos, como la Corredentora, Medianera y Abogada. Con ello te he dado una clara y precisa explicación de esta imagen. Con esto la imagen está completa.”

(Cuando fueron dadas estas últimas indicaciones para la imagen de La Señora de todos los Pueblos, ya se había empezado a pintar el cuadro. Las nubes, que ya habían sido pintadas, tuvieron que ser transformadas en ovejas. Fue tarea difícil la de plasmar a La Señora en una pintura. En el siguiente Mensaje, el Nº 34, La Señora hace saber que está satisfecha con el cuadro. Véase "El cuadro de La Señora de todos los Pueblos".)

"Tú, hija, eres el instrumento, solamente el instrumento para transmitir estas cosas. Encárgate de que esta oración breve y potente, en la que se pide que se envíe al Verdadero Espíritu Santo, se difunda cuanto antes posible. Dile a tu director espiritual y a todos lo que colaboren en ello, que yo prometo dar gracias para el alma y para el cuerpo -en la medida que sea la voluntad del Hijo- a todos aquellos que, ante esta imagen recen e invoquen a María, La Señora de todos los Pueblos. No consideréis que esto es sólo para un grupo determinado, pues Yo Soy La Señora de todos los Pueblos. Esta imagen irá de país en país, de ciudad en ciudad. Esa es la intención del Plan de Redención.”

"Ahora me dirijo a tu director espiritual y los demás colaboradores. Ya sabreis cuál es vuestro deber; no vacileis en hacer lo que yo he pedido. De nuevo quiero deciros que prometo ayudar a todos los que tengan necesidades espirituales o corporales, si cumplen mi voluntad, la Voluntad del Padre".

Ahora La Señora espera un momento, mirando adelante y dice: "Teólogos, no tendréis ninguna dificultad si pensais que el Señor y Maestro ya había predestinado La Señora para el Sacrificio. La espada ya estaba dirigida al corazón de la Madre. Con esto quiero decir que siempre he precedido al Hijo en los sufrimientos esprituales y físicos.”

"Ahora les hablo a las mujeres de este mundo. Mujeres de este mundo: ¿Sabéis qué significa ser mujer? Ser mujer significa sacrificar. Abandonad todo vuestro egoísmo y vuestra vanidad y preocupaos de llevar a todos los niños y a todos los que vagan extraviados, al punto central: a la Cruz. Sacrificaos también vosotras. Y ahora me dirijo a los hombres de este mundo. Les digo: Hombres, de vosotros tiene que salir la fuerza y la voluntad para traer al mundo a su único Soberano: el Señor Jesucristo.”

"Hija, te he explicado lo que este mensaje significará para el mundo. Tú te encargarás, por medio de tu director espiritual y de otros, de que esto se de a conocer. Este es mi deseo por hoy. Pues quiero ser La Señora de todos los Pueblos. Actuad con medios modernos y rápidamente".
Y ahora La Señora se aleja lentamente mientras dice: "Este tiempo es Nuestro tiempo".

MENSAJE Nº 34 (15 de Agosto de 1951 - Fiesta de la Asunción de María Santísima)

Veo a La Señora. Ella dice: "Hoy vengo como La Señora de todos los Pueblos". Después La Señora indica a su alrededor, me mira y dice: "Yo aplasté a la serpiente con mi pie. Yo estoy reunida con el Hijo, igual que siempre lo había estado. Este dogma ha tenido que preceder en la historia de la Iglesia. Como Corredentora, Medianera y Abogada estoy ahora en este tiempo, en Nuestro tiempo. El dogma de la Asunción tenía que precederlo*. El último y más grande dogma vendrá después de éste. En este tiempo, el Sacrificio está y estará en el centro del mundo".

(*Se refiere al dogma de la Asunción de María Santísima al Cielo, proclamado el 1º de Noviembre de 1950 por el Papa Pío XII.)

Ahora La Señora se aparta de la Cruz y de nuevo me dan dolores fortísimos. Después La Señora vuelve a ponerse de pie ante la Cruz y yo siento una gran compasión al ver su sufrimiento. Entonces veo brotar de la Cruz una luz intensa. La Señora dice: "Los hombres han sido encomendados a la Madre, ya que el Hijo ha dicho: Mujer, he ahí a tu hijo; hijo, he ahí a tu Madre; por lo tanto Corredentora, Medianera y Abogada. Di esto a vuestros teólogos. Diles que yo quiero ser y seré la Corredentora, Medianera y Abogada. Esta imagen precederá; esta imagen será difundida. Dile esto a tu director espiritual. Estoy contenta de todo, también de la prudencia. Pero... La Señora de todos los Pueblos se establecerá en el mundo. Esta es la Voluntad del Padre y del Hijo, con quien estoy de nuevo completamente unida. Como el Hijo me conoció, igualmente me ha vuelto a tomar. El último dogma mariano será el más importante: el de estar ante la Cruz como la Corredentora en este tiempo.”

"Yo he dicho: vendrán calamidades, calamidades naturales. He dicho: los grandes no estarán de acuerdo. He dicho: el mundo se está degenerando. Por eso ahora el Padre y el Hijo vuelven a enviar a La Señora al mundo como ya había estado. La Señora que por un tiempo fue conocida como María. El mundo se corromperá; se está corrompiendo. Holanda está al borde de la corrupción, por eso he puesto mi pie encima. Desde Holanda quiero enviar mis palabras al mundo. Mi otro pie está sobre Alemania: la Madre de Dios llora por los hijos de Alemania. Ellos siempre han sido mis hijos y por eso quiero también ser llevada desde Alemania por el mundo como La Señora de todos los Pueblos. Yo te ayudaré a ti y a todos los que se ocupen de esto. Quiero además que la difusión penetre en los países que se han aislado de los demás. También a ellos La Señora de todos los Pueblos dará su bendición. Ocúpate de esto, sin perder tiempo, como tampoco yo he perdido nunca el tiempo. Yo he precedido al Hijo hacia la Cruz. Esta imagen precederá. Esta imagen será llevada por el mundo.”

"¿Sabes tú, Roma, cómo se está socavando todo? Los años se irán volando, muchos años pasarán. Pero mientras más años pasen, menos fe habrá; cuantos más años, más apostasía. La Señora de todos los Pueblos se encuentra aquí y dice: Yo quiero ayudarles y puedo ayudarles."

"El primer y más importante mandamiento para los hombres es el Amor. El que tiene amor adorará a su Señor y Maestro en su Creación; eso significa que verá la grandeza de su Creación, incluido el Sacrificio. El que tiene amor hará a los demás todo lo que le gustaría que le hiciesen a él. El amor es el primer y más importante mandamiento que Cristo ha dado. Esto deseo hacer presente hoy. Este mensaje ha de ser transmitido. Tú eres el instrumento. La Iglesia encontrará mucha oposición respecto al nuevo dogma. A otros les causará asombro. Pero sólo esto hará que la Iglesia sea más fuerte y vigorosa. ¿Sabes, Roma, cuán grande es el poder que tienes? ¿Te das cuenta realmente de lo que tienes en las manos? Simplemente debes conducir a los hombres hacia el bien, hacia Cristo. Lo demás no tiene importancia.”

"Quiero ser La Señora de todos los Pueblos. Yo quiero y puedo conceder Gracia, Redención y Paz a todos los que me lo pidan. Hoy se lo prometo. Tú, hija, espera tranquila. Que tu director espiritual no tenga tanto miedo. Lleva a todos los pueblos a la unión de un sólo pensamiento. Que todos los pueblos sean UNO en Cristo".

Y La Señora se va lentamente.

EL CUADRO DE LA SEÑORA DE TODOS LOS PUEBLOS


La imagen de La Señora de todos los Pueblos, pintada por el artista alemán Heinrich Repke en 1951, permaneció hasta finales del año 1953 en la capilla de una finca en Alemania. Después el cuadro fue trasladado a Holanda y colocado provisionalmente en la casa parroquial de la Iglesia de Santo Tomás, de los Padres dominicos, ubicada en la calle Rijnstraat en Amsterdam. El cuadro permaneció allí, hasta que el párroco obtuvo de Monseñor. Huibers, obispo de Haarlem, el permiso de ponerlo en la capilla de la Virgen María, de esa misma iglesia. La solemne colocación del cuadro tuvo lugar el 19 de Diciembre de 1954.

Después de que la vidente Ida Peerdeman recibió el Mensaje Nº 51 de La Señora en esa capilla, en medio de una iglesia repleta de gente, se produjeron reacciones contrarias. La gente temía que la iglesia de Santo Tomás se fuera a convertir en lugar de peregrinación y quiso impedirlo.

El 10 de Junio de 1955 el obispo revocó su permiso y el párroco se vio en la obligación de retirar el cuadro. Se dijo, como excusa, que la investigación acerca de la autenticidad de las apariciones no era compatible con la veneración pública de la imagen. Todo lo que hiciera pensar en la devoción, fue retirado de la iglesia. Hasta 1966, el cuadro de La Señora permaneció primero en la biblioteca y posteriormente en el sótano de la casa parroquial.

Posteriormente, el cuadro fue puesto en la pequeña iglesia de la ciudad de Avray, cerca de París (1966-1969), después en la abadía de los Padres del Santísimo Sacramento en La Haya (1967-1969), luego en la abadía de éstos mismos padres en Oegstgeest (1969-1970) y por último, en la casa de la calle Diepenbrockstraat, en Amsterdam.

En el sótano de dicha casa se hizo una capilla en la que el 16 de Junio de 1970 fue colocado provisionalmente el cuadro de La Señora de todos los Pueblos, y el 15 de Agosto de 1976 fue solemnemente inaugurada la capilla actual en la misma casa. Después de 25 años de ir vagando, el cuadro llegó a su penúltima etapa. El destino final lo ha indicado La Señora misma en su Mensaje Nº 52: "En una capilla aparte" en "la Casa del Señor Jesucristo", en la futura iglesia de La Señora de todos los Pueblos, en la Europaplein, en Amsterdam.

APROBACIÓN ECLESIÁSTICA

Monseñor José María Punt
El 01 de Mayo de 1996, el Obispo de Harlem-Amsterdam, Mons. Bomers, y su auxiliar, Mons. Punt, autorizaron en una declaración oficial la veneración de la Virgen María, con el título de 'SEÑORA DE TODOS LOS PUEBLOS'.  En esa misma declaración subrayan que cada uno es libre de tener una opinión personal de los Mensajes, siguiendo su propia conciencia.

Aprobada como de "origen sobrenatural" por el Obispo José María Punt de Haarlem-Amsterdam (Holanda) el 31 de Mayo del 2002.

El Obispo dijo que la aparición es una "ayuda para entender los signos de los tiempos y vivir mas fielmente el Evangelio...y los signos de nuestros tiempos son dramáticos. La devoción a nuestra Señora de Todos los Pueblos puede ayudarnos, en mi sincera convicción, a guiarnos en el camino correcto durante el presente serio drama de nuestros tiempos, el camino hacia un nuevo y especial derramamiento del Espíritu Santo, el único que puede sanar las grandes heridas de nuestro tiempo"

El Obispo dijo que en el proceso de estudio, "muchas experiencias de conversión y reconciliación, como también curaciones y protección especial, también se me reportaron"


¿PORQUÉ LA IGLESIA TARDA EN PROCLAMAR ESTE DOGMA?

A propósito de la imagen, que describe de tres maneras la maternidad universal de María respecto a todos los hombres de todos los tiempos, la Señora de todos los Pueblos afirma algo sorprendente: “Esta imagen debe preceder. Esta imagen tiene que ser difundida en todo el mundo. Contiene en sí el significado y la representación del nuevo dogma. Por eso, yo misma he dado esta imagen a los pueblos(08.12.1952).

¿Esta imagen es la explicación y la figura que representa un nuevo dogma? ¿De qué nuevo dogma habla la Señora? En la historia de las apariciones marianas es realmente un hecho singular que la Stma. Virgen pida en sus mensajes la proclamación de un dogma: Según sus palabras será “el último y más grande” (15.08.1951) dogma mariano. Dirigiéndose al Papa, dice: “Ocúpate del último dogma, la coronación de la Madre del Señor Jesucristo, la Corredentora, Medianera y Abogada” (11.10.1953).

Muchas veces la Virgen se dirige en sus mensajes directamente a los teólogos y les explica el contenido de fe y la gran importancia del dogma: “Di a sus teólogos que pueden encontrar todo en los libros… No traigo una nueva doctrina” (04.04.1954).

“La Iglesia encontrará mucha oposición respecto al nuevo dogma” (15.08.1951).

Hoy, después de más de cincuenta años, la Iglesia Católica se halla realmente en esta situación difícil y dolorosa: Por un lado cardenales y cientos de obispos quisieran ver glorificada a María con el dogma de Corredentora, Medianera y Abogada. Lo mismo desean famosos teólogos, muchos sacerdotes y millones de fieles. Distintos mariólogos y santos hasta el tiempo actual han amado mucho y han empleado el título de “Corredentora”, como por ejemplo: Vicente Pallotti, Leopoldo Mandič, Maximiliano Kolbe, Edith Stein, el Padre Pío y Madre Teresa de Calcuta.

También el Papa San Juan Pablo II usó muchas veces el título de “Corredentora”. Por ejemplo en la Audiencia General del 8 de Septiembre de 1982 dijo: “María, aunque concebida y nacida sin mancha de pecado, ha compartido de manera admirable los sufrimientos de su Divino Hijo para ser Corredentora de la humanidad”.

Pero no todos piensan así y tienen sus razones comprensibles. Entre cardenales, obispos y teólogos son muchos los que consideran el concepto “Corredentora” como algo equívoco y por lo tanto fundamentalmente inadecuado para describir de un modo teológicamente correcto la posición única de María en el plan de salvación.

A propósito de este título, que aquél entonces el Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el cardenal Joseph Ratzinger (posteriormente Papa Benedicto XVI), dijo al periodista alemán Peter Seewald, en su libro “Dios y el mundo”, que la colaboración de María en el plan de salvación “se expresa mejor mediante otros títulos, mientras que la palabra ‘Corredentora’ se aleja demasiado del lenguaje y de los escritos de los Padres de la Iglesia y por eso provoca malentendidos”.

También el cardenal Joachim Meisner comparte esta opinión al respecto. Era necesario decirlo aquí claramente, pues el Arzobispo de Colonia, siendo el mejor y más fiel amigo del Santo Padre, nunca habría dado la posibilidad de celebrar en su Diócesis una Jornada de Oración en honor de la Señora de todos los Pueblos, cuyo mensaje está relacionado directamente con el título de Corredentora, si no se dijera claramente también la actual posición de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

Tal posición no significa sin embargo que eclesiásticos, teólogos y fieles no puedan usar este título de “Corredentora”. La discusión teológica, que se distingue por el máximo respeto del Magisterio auténtico, sigue abierta.

Si se explica de forma teológicamente correcta el concepto de “Corredentora”, resulta claro que María no es igual a Jesús, como si Ella fuera Dios. Por el contrario, “Co-redentora” significa que María, en cuanto Inmaculada y nueva Eva, en unión perfecta con su Hijo Divino, en plena dependencia de Él y viviendo totalmente de Él, ha sufrido de un modo único por nuestra redención. Sus Dolores y Lágrimas de Sangre durante la Pasión y Muerte de Nuestro Señor fueron ofrecidos por la Redención de la humanidad en unión mística con los Dolores y Sufrimientos de Nuestro Señor Jesucristo. Si el mundo y la Iglesia conociera los Dolores Ocultos de Nuestra Madre reveladas en muchas revelaciones, de lo cuanto Ella sufrió por nuestra salvación para ayudar a Su Divino Hijo a salvar el mundo, sin titubear la reconocerían inmediatamente como CORREDENTORA al unisono.

Hijo y Madre eran verdaderamente un solo corazón, un solo amor, y compartían un solo sufrimiento por un fin común: ¡la redención del mundo!

Así lo dijo la Santísima. Virgen a Santa Brígida de Suecia: “Adán y Eva vendieron el mundo por una manzana, mi Hijo y Yo lo hemos rescatado con un corazón”.



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