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CIELO - PURGATORIO - INFIERNO

VISIÓN DEL CIELO, PURGATORIO E INFIERNO


En las grandes Apariciones de la Madre de Dios esparcidas por el mundo en diferentes épocas; se ha dado extraordinarios signos de su presencia, como las fuentes milagrosas que hace brotar en dichos lugares, dando la salud del cuerpo y del alma a los que la utilizan con fe, también aumentando la fe de sus hijos al realizar el prodigio del Milagro del Sol, girando y pulsando en diferentes direcciones.
Sin embargo, uno de los Mensajes más urgentes e importantes son las revelaciones sobre las ‘Realidades Eternas’ del Cielo y del Infierno y sobre el lugar temporal del Purgatorio.
María Santísima y toda la Corte Celeste, demuestran una gran preocupación por nosotros, con nuestro destino eterno. Por eso es Voluntad de Dios que sepamos el destino final de nuestras acciones, el premio eterno de nuestras buenas o malas obras.
Así como en Fátima, Medjugorje, Kibeho y otras Apariciones verdaderas, la Madre de Dios en Jacareí también dio a conocer a través de su escogido Marcos Tadeo sobre la realidad de estos tres lugares que generalmente los católicos y cristianos ignoramos durante toda nuestra vida.
A continuación se describen las revelaciones de las visiones que el Vidente Marcos ha experimentado por Voluntad de Dios.


Día 18 de Julio de 1993

El vidente Marcos nos relata: “Yo estaba en la casa de la vidente Andrea de Itajubá*, Minas Gerais, y rezábamos en una de las salas de su casa. Estaban tres personas con nosotros: su madre, mi tía Rosaria y una joven. En medio de la oración, Nuestra Señora apareció y dijo:
“Les llevaré Conmigo para ver el Cielo, el Infierno y el Purgatorio”. Nuestra Señora dio la mano derecha para Andrea, y la izquierda para mí. Comenzamos a subir y luego llegamos al Cielo.
El Cielo brilla más de que el núcleo del sol… para todas las direcciones que mirábamos, era luz, apenas luz, luz sobrenatural, que provoca impresiones y efectos en lo más íntimo del corazón y del alma. La vista de esta luz como que llena y sacia, deja plena el alma, al punto de no conseguir desear nada más, se siente que se posee mucho más de lo que se podría soñar en poder desear.
Vimos los Ángeles, que parecían transparentes como cristal. Se vestían de blanco; de rojo claro; de crema o de dorado. Sus cabellos brillaban más de que el oro atravesado por el sol. Sus rostros eran brillantes como el relámpago. Cantaban himnos maravillosos, lindísimos, jamás vistos y ni conocidos en la faz de la tierra… volaban de un lado para el otro, y cuando se encontraban, parecían transparentes, dejando ver los que pasaban por detrás  unos de otros.
Algunos cargaban flores blancas, otros rojas y otras amarillas.
Vimos una gran multitud arrodillada, que entendimos que se trataban de los electos de DIOS. Algunos cantaban, otros rezaban. Sus rostros transmitían una inmensa Paz; ellos parecían personas muy felices, personas que poseían todo… que poseían la Paz. No eran ni gordos, ni flacos, sino como personas normales. Nadie era viejo, eran todos jóvenes, aparentando tener de 18 a 20 años aproximadamente. Sus vestiduras eran blancas, grises, rojas y amarillas.
No vimos a DIOS Padre ni a Jesús en el Cielo, pero sí una ‘claridad inaccesible’, en la cual no pudimos distinguir quién estaba allá. Yo llegué a reconocer a algunas personas, otras, sin embargo, yo nunca antes los había visto.
Vimos también una gran cantidad de flores, de las más variadas formas  y colores, más parecidas con cristales coloridos atravesados por el sol. Eran maravillosas, sin embargo no haya palabras para describir esa belleza y esas realidades eternas que vimos en el Cielo. De repente Nuestra Señora nos dijo:
“Éste es premio para aquellos que son justos, buenos, obedecen a DIOS y Lo aman sobre todas las cosas…”
Desapareció el Cielo; entonces descendimos un poco y paramos delante de una gran puerta oscura. Alguien del lado adentro la abrió. Nuestra Señora entonces nos mostró como si fuera una caverna oscura, llena de una densa niebla. No veíamos las personas allá adentro, sino que escuchábamos apenas sus voces, oraciones, lamentos y súplicas.
Escuchamos también barullos de personas y cosas chocándose unas con otras. Escuchamos también el barullo de chicoteadas y cadenas. Había fuego también el aquel lugar… un fuego terrible… Nuestra Señora, entonces, nos dijo:
“Éste lugar es el Purgatorio, el lugar para donde las almas van después de la muerte, para purificarse y expiar sus pequeñitas faltas leves que aún restan, para que puedan entrar definitivamente en el Cielo…”
Nos dijo aún, que debíamos rezar mucho por aquellas almas, porque ellas sufren, para que pudiesen ser aliviadas y libertadas, a fin de que puedan volar al Cielo, para la felicidad sin fin.
Escuchábamos aquellas almas pidiendo oraciones… algunas decían, en tono de súplica: Misas, Misas; otras decían: Rosarios, otras ayunos, , en fin, todas pidiendo sacrificios a favor de ellas.
Nuestra Señora nos recomendó mucha oración; que debíamos hacer muchos sacrificios, a fin de que nosotros mismos no fuésemos para aquel lugar después de la muerte, sino fuésemos directo al Cielo, pues allí, en el Purgatorio: se parece con una caverna de varios niveles. A medida que las almas se purifican, ellas suben más un poco en aquellos niveles de purificación. Cuando las almas salen del último nivel, el más alto, ellas se transforman maravillosamente en ángeles de luz y parten para el Cielo.
Las únicas cosas que pueden ayudar aquellas almas son nuestras oraciones; nuestras Misas ofrecidas en sufragio de las almas del Purgatorio, y nuestros sacrificios. Cada vez que alguien en la tierra rezaba y ofrecía Misas o sacrificios por las almas, nosotros escuchábamos, y veíamos que ellas subían en los diferentes niveles de purificación. Solamente nuestras oraciones pueden ayudarlas a purificarse más de prisa, y llegaren lo cuanto antes en el Cielo. Las súplicas de ellas mismas son importantes para ayudarlas, por eso, cuanto más recemos por ellas, más las ayudaremos, y más gratas todavía ellas serán a nosotros, y cuando llegaren al Cielo, rogarán por nosotros sin cesar, para que no precisemos pasar por ‘el fuego’ como ellas.
Súbitamente, desapareció el Purgatorio, y Nuestra Señora nos tomó por la mano y descendimos para un lugar oscuro, del cual salía un olor horrible. Era difícil ver lo que había allá, porque era muy oscuro. De repente, chispeaban rayos y podíamos ver lo que allá había. Vimos como que un mar de fuego, y sumergidos en este fuego las almas, y los demonios atormentándolas.
Las almas caían en aquel fuego como lluvia de granizo. Cuando las almas se erguían de aquello que parecía algo como lava, perdían completamente la apariencia humana, asemejándose más a las bestias, jamás vistas en el mundo. Blasfemaban contra DIOS y Le dirigían insultos sin cesar.
Los demonios se distinguían por su forma horrible que la de los condenados, como de monstruos jamás imaginados por el hombre, y también por su tamaño gigantesco, comparables a más del doble del tamaño de las almas condenadas. Ellos hacían sufrir a aquellas almas, atormentándolas y blasfemando todo el tiempo contra el Señor.
Vimos como aquel fuego se movía y subía, y las almas girando en aquel remolino de fuego. De repente, el remolino desaparecía y volvían a caer en     aquel mar de fuego como cenizas en los grandes incendios, blasfemando e insultando al Señor.
Nuestra Señora nos mostró una mujer rubia muy bonita, que de repente, se transformó en un monstro, con cuernos, rabo, escamas y pelos por todo el cuerpo. Nuestra Señora nos dijo con mucha tristeza que aquella mujer había sido una prostituta, que murió sin pedir perdón a DIOS de su mala vida. Ella recusó a DIOS y a SU SANTA LEY hasta el último instante de su vida y se condenó a sí misma, prefiriendo vivir sin DIOS. Los demonios la atormentaban con chicotes, lanzas y cuchillos de fuego, cortando sus miembros afuera, y devorándolos enseguida. Los miembros volvían a surgir en la mujer, y se repetían los mismos tormentos sin parar nunca.
La mujer rubia gritaba de dolor cuando era atormentada, lloraba y blasfemaba contra DIOS. Y como ella, eran billones en aquel terrible estado. Nuestra Señora veía todo con mucha tristeza.
Nuestra Señora nos dijo que deberíamos huir del pecado, rezar mucho y hacer muchos sacrificios por las almas que más corren riesgo de condenación, y por nuestra propia salvación, a fin de que no tengamos que ir para aquel lugar de tormentos eternos. Los demonios arañaban aquello que parecía ser el suelo, escuchamos barullos de cadenas, silbidos y gritos por todas partes. Nuestra Señora entonces nos dijo:
“-Este es el castigo para aquellos que ofenden a DIOS y le desobedecen, prefiriendo vivir sin ÉL.”
En medio de aquellos tormentos, las almas se volvieron hacia nosotros y comenzaron a gritar bien alto: para que huyéramos de aquel lugar y que rezáramos, a fin de que fuéramos salvos. El PODER de DIOS las obligó a decir la verdad, porque siendo de otra manera, no tendrían  AMOR para avisarnos. Pero, DIOS las impuso eso, para que el mundo pudiese saber cuál es el final de la vida de pecado... Que el pecado nos lleva para el Infierno; que la vida sin DIOS y llena de placeres terminan con la muerte, y en ella comienza la vida de tormentos que NUNCA MÁS TENDRÁ FIN...
Que la vida de oración, sacrificio y penitencia nos lleva al Cielo; que los sufrimientos pacientemente aceptados en esta vida valen la pena, porque nos ayudan a llegar al Cielo. Ellas también nos dijeron que prestar atención a los Mensajes Nuestra Señora, y hacer todo lo que Ella nos dice, a  fin de que pudiéramos escapar de la condenación.
Nuestra Señora entonces nos trajo de vuelta a la sala en la cual nos encontrábamos, y partió muy triste, pidiéndonos que rezásemos mucho por nuestra salvación y de los pecadores del mundo entero. Las personas que estaban en la sala no vieron nada, ni nos vieron subir por el techo, pues Nuestra Señora debe haber  dejado 'ángeles con cuerpo aéreo' en nuestros lugares, pero podían ver en nuestros rostros abatidos un poco de aquello que habíamos presenciado.
Andrea fue la que quedó más desfigurada. Nosotros dos quedamos ligeramente hinchados y debilitados. Las personas presentes quedaron extremadamente sorprendidas con lo que contábamos. Poco después regresamos a la oración, con un nuevo empeño y deseo de ayudar a Nuestra Señora en la salvación de las almas”.

Nuestra Señora volvió a mostrar el Infierno y el Purgatorio a Marcos otras veces. Una vez en el día 25/10/93, donde Nuestra Señora le mostró como muchas almas más habían caído al Infierno. La mujer rubia permanecía allá con los demonios atormentándola.
El Infierno estaba muy lleno, y su fuego era más vivo aún. Esta visión ocurrió en el Monte Antiguo de las Apariciones, a la noche, cuando Marcos rezaba con un grupo de personas. La visión fue tan terrible, que al final de ella, Marcos desmayó y fue llevado a su casa por otras personas.
En todas esas ocasiones fue siempre Nuestra Señora quien llevó a Marcos, sin previo aviso. Ella pidió que esa visión fuese anunciada al mundo entero por él, para que las almas sepan que el Infierno existe; que DIOS castigará y juzgará a los malos después de la muerte, y premiará a los buenos que Lo aman y esperan en Él.

En este siglo pagano donde se niega la existencia ya sea del Cielo, ya sea del Purgatorio y más aún del Infierno, Nuestra Señora viene a probar una vez más que estas realidades eternas existen y esperan al hombre después de la muerte, ya sea que crea en ellas o no, y que de la muerte y del Juicio de DIOS, nadie escapará. Solamente Ella, Nuestra Madre, podrá ayudarnos en aquel momento terrible, si hubiésemos llevado una vida de oración, penitencia, pureza y empeño en santificarnos.
Muchos sacerdotes y teólogos niegan la existencia de estas realidades (y nosotros ya vimos esto con los propios ojos) y llevan a las almas a perder todo el respeto, temor y espíritu de sumisión a DIOS. Las almas pierden la certeza del Cielo y entonces relajan en la vida espiritual; pierden la certeza del Purgatorio y entonces llevan una vida mediocre, sin esforzarse en ser mejores; y pierden la certeza del Infierno, llevando una vida torpe, nefasta, sin leyes y llena de los más horrendos vicios que se pueda imaginar.

Y por todo eso y más lo que viniera a suceder con las almas en la eternidad, ellos serán muy responsables. Nosotros tenemos que hacer nuestra parte, transmitiendo la verdad de lo que nos reveló y habló Nuestra Señora, incluso que el mundo entero se oponga. Muchos sacerdotes hasta enseñan que el Infierno es aquí mismo, que DIOS jamás iría mandar personas para el Infierno después de la muerte, porque ÉL es un DIOS de Misericordia, liberador, etc. Es verdad que DIOS no manda personas al Infierno a la fuerza; ÉL manda a aquellos que escogieron libremente el Infierno, el pecado, que prefirieron la vida de pecado, en vez de ÉL y a la vida de la Gracia. DIOS jamás mandará al Infierno a una persona que vivió santamente.

El plazo para que escojamos la salvación o la condenación dura hasta la hora de nuestra muerte. Con esta, se acaba el tiempo y cada uno recibirá según  sus obras. Es lógico que aquellos que dejaren para convertirse en la vejez o próximos a la muerte, estarán poniendo en gran riesgo de condenación eterna sus almas, pues, no basta apenas cambiar la manera de pensar o creer, pero es necesario tener méritos, buenas obras, muchas oraciones y un AMOR ardiente a DIOS para poder irse al Cielo. ¿Y quién nos puede garantizar que conseguiremos hacer en un, dos o tres años todo lo que no hicimos durante la vida entera?
Se engañan también aquellos cristianos que piensan que un simple acto de fe en la hora de la muerte podrá cambiar todo, pues eso sólo es válido para un alma que pasó la vida toda sin conocer a DIOS, y sólo en hora de la muerte alguien le enseñó quién es DIOS o el Propio DIOS iluminó a la persona para conocer la Verdad. Los cristianos que desde el bautismo fueron educados en la fe y en la Santa religión, y sin embargo llevaron una vida peor que la de los paganos, tiene Mayor responsabilidad delante de DIOS y responderán integralmente por sus actos de acuerdo con el grado de Gracias y conocimiento de DIOS con los cuales ÉL los dotó. DIOS es Misericordioso, pero también es Justo.

Esta urgencia de salvación se agrava ahora, en estos tiempos en que vivimos, pues Nuestra Señora nos avisa que tenemos poco tiempo para nuestra conversión, pues muy pronto vendrán el AVISO, el MILAGRO y el CASTIGO para purificar la tierra de los pecados, y aquellos que no estuvieren llevando una vida justa y recta a los ojos de DIOS, no podrán merecer ni el TRIUNFO del Inmaculado Corazón de María, ni la GLORIA del Cielo.

Serán dados TRES AVISOS para el mundo, tres grandes chances para que el mundo se convierta. El Señor mostrará la Verdad de Su existencia, de Su presencia; mostrará la FE CATÓLICA como la única y verdadera; revelará la importancia y la excelencia de la Eucaristía y de la Santísima Virgen, y todos los demás Dogmas a todos los pueblos, razas, lenguas y naciones.
Después de eso, no habrá más tiempo… aquellos que aún se convirtieran, serán perdonados; aquellos que se recusaren, no tendrán chance de apelo. Por lo tanto, debemos meditar seriamente en “como” y “para donde” estamos yendo: ¿para el Cielo, con DIOS, o para el Infierno, sin ÉL? Si muriésemos ahora, ¿para dónde iríamos? En el estado actual de pecado en que estamos, ¿podríamos estar seguros de nuestra salvación? Y del mundo, ¿Qué se puede decir?

Por lo tanto, la Visión del Cielo, Infierno y Purgatorio en Jacareí es un gran Don de DIOS y de la Santísima Virgen al mundo. Es un llamado Misericordioso para que nos cautelemos contra el pecado que ya arrastró tantas almas para la condenación, y para que luchemos bravamente con todas las fuerzas por nuestra propia salvación y del Mayor número posible de almas.

En el Infierno se trama todos los días nuestra condenación, mientras que en el Cielo se anhela nuestra salvación. Nos cabe decidir lo que queremos y para dónde iremos. Sólo hay dos caminos: salvación o condenación.

¡La decisión es tuya!

* Vidente Andrea de Itajubá-MG, ella también tuvo la visión del
 Cielo, Purgatorio e Infierno juntamente con el vidente Marcos Tadeo

Día 25/10/93 – Mensaje de la Santísima Virgen María

El Llanto de la Virgen Madre
La Segunda Visión del Infierno

(Marcos): (Nuestra Señora apareció con un semblante muy triste. Abriendo los labios dijo:)

“Mis hijos, hoy les doy este Mensaje Grave e Importante: ¡Conviértanse sin demora!... ¡Conviértanse con profundo AMOR a DIOS!... Numerosos son aquellos que viven una vida sin DIOS… sin AMOR…
Mira ahora, Mi hijo, nuevamente la punición de aquellos que desobedecen a DIOS y Lo ofenden…”


LA SEGUNDA VISIÓN DEL INFIERNO

(Marcos): (Nuestra Señora desaparece y en Su lugar se abrió una gran ventana, y apareció un gran mar de fuego que parecía no tener límites. Podría ser comparado con una gran llama gigantesca vista de cerca. Las personas estaban dentro de esa llama. Todo aquello era oscuro, y sólo de una vez en cuando alguna llama más fuerte clareaba lo que había allá adentro, como si fuera un relámpago.
Las almas que caían en aquel mar de fuego eran numerosas, parecía lluvia de granizo. Las almas al caer se sumergían en aquel fuego, se hundían, y cuando subían, ya habían perdido totalmente la apariencia humana. Se transformaban en formas horribles de animales, mitad hombre, mitad monstruo, jamás vistos en la faz de la Tierra.
Aquellas llamas rodaban  y subían y formaban una especie de remolino. Mientras aquellas llamas subían, giraban, las almas que rodaban y subían junto con ellas, iban blasfemando contra DIOS. Algunas gritaban, otras lloraban amargamente y, cuando estaban bien alto ya, las llamas cesaban  de repente, entonces las almas caían, sin peso ni equilibrio, como chispas en un gran incendio y caían nuevamente en aquel fuego. Eso continuará por toda la eternidad…
Vi personas con rostros horribles. Vi una mujer rubia, con cuernos, cola de serpiente, un cuerpo descarnado, recubierto en parte por pelos, chamuscada de fuego y azufre. Me fue revelado que fue una prostituta, en vida, que no se arrepintió de su pecado antes de morir, y murió en este estado de rebelión contra DIOS y Su Ley de Amor. Había barullo de cadenas, gritos, gemidos de dolor y llanto terrible…
Los demonios eran Mayores y se diferenciaban por su apariencia más horrible que las almas condenadas, asemejándose a monstruos, bestias desconocidas y gigantescas. De vez en cuando se oía ruidos de chicoteadas. Los gemidos de dolor eran interrumpidos a veces por rizas satánicas, blasfemias e insultos contra DIOS. Me pareció que todo eso duró cerca de 10 minutos, sin embargo yo pierda la noción real del tiempo, en los cuales Yo casi morí, si no fuese ayudado por el Poder Divino y por Nuestra Señora.
Entonces, desapareció aquella escena horrible, y volvió Nuestra Señora, que dijo con bondad y con una profunda tristeza:)

“Viste el Infierno, para donde van las almas de los pobres pecadores… Para salvarlas, DIOS Me envía al mundo para dar Mis Mensajes y hablar de Mi Corazón Inmaculado… Todo aquel que abrace la devoción a Mi Inmaculado Corazón recibirá la Gracia de la Salvación, intercedida por Mí…
¡Ayúdenme a salvar a Mis pobres e indignos hijos! Preciso de todos ustedes para salvar a los pecadores… ¡El tiempo de la conversión se está agotando!... Pero, por fin… TRIUNFARÁ Mi Inmaculado Corazón… ¡El mundo Me será consagrado, y será concedido algún tiempo de Paz!”
           
(Marcos): (Enseguida, la Virgen me mostró personas en la tierra haciendo adoración a satanás ofreciéndole víctimas asesinadas; jóvenes inyectándose drogas; bultos de personas cometiendo adulterio y prostitución; cometiendo secuestros, robos, asesinatos; una joven recurriendo al aborto para matar el hijo que llevaba en el vientre.

Vi al Santo Padre, el Papa Juan Pablo II, llorando, con mucha aflicción. ÉL SIENTE CUANTAS ALMAS SE PIERDEN EN ESTOS TIEMPOS, POR FALTA DE ORACIÓN… Vi Obispos confusos y atribulados, algunos de ellos traicionaban secretamente la Iglesia en lugares ocultos.
Vi personas siendo tragadas por un gran terremoto; vi hambre, dolor y personas llorando. Algunas estaban muertas sobre la tierra, mientras otras yacían en el sol.
Nuestra Señora comenzó a llorar y verter Sangre. La Sangre fluyó de los Ojos, del Rostro, del Corazón, de las Manos y de los Pies; también de la Boca… Lloraba enorme cantidad de Sangre. Era horrible ver a la Santísima Virgen en aquel estado. Ella sollozaba y no paraba de llorar.
Partió desconsolada, diciendo que apenas con oración y sacrificios podemos consolarla)

ALGUNOS MENSAJES DADOS EN JACAREÍ SOBRE EL INFIERNO

El 11 de Noviembre de 1993, cuando Marcos subía al Monte con un gran grupo de personas alrededor de las 23:00 horas, fue atacado por el demonio en presencia de mucha gente. Él ya sabía de eso, porque su Ángel de la Guarda ya le había advertido lo que sucedería. El demonio estaba en la cima de los árboles y se lanzó sobre él, tirándolo al suelo. Las personas rezaban y pedían socorro a la Virgen, ya que no pudieron aproximarse de él, pues algo invisible les impedía.

Las marcas de las garras del demonio, como si fueran de un oso, quedaron en el cuello de Marcos. El demonio lo golpeaba y lo arrastraba por el suelo. Después intentó ahorcarlo y cuando Marcos ya estaba quedando sin aire, se apareció la Virgen que con Su Luz, puso al demonio en fuga, gritando una serie de insultos contra la Virgen y prometiendo que volvería para matarlo. Nuestra Señora dijo:

“Mi Hijo, discúlpame por lo que te sucedió, pero, como muchos no creen que el demonio y el Infierno existen, Yo quería que tú lo vieras y después anunciases al mundo entero que Satanás está suelto, procurando de arrastrar a todas las almas para el pecado y para la condenación... ¡Este Siglo está bajo su poder, y ahora es preciso defenderse de él con mucha oración y ayuno!...”

Otras veces, mientras La Virgen daba el Mensaje a Marcos, grandes rumores de voces enfurecidas surgían y se intensificaban de tal modo que Marcos casi no conseguía  oír lo que la Virgen hablaba. Entonces, él dirigía su mirada hacia Ella, como que pidiendo su  ayuda, y Nuestra Señora miraba con el semblante enojado, muy enojado, en la dirección  de dónde venían las voces, y el barullo cesaba inmediatamente y el encuentro transcurría en paz y tranquilidad. También eso la Virgen permitía para que Marcos conociese y proclamase al mundo, la furia de Satanás en contra de Sus Santos Mensajes.
En varias ocasiones, cuando había posesos presentes, el demonio se irritaba con las oraciones de Marcos y de las personas, y la persona posesa comenzaba a agitarse y a gritar. No había otra manera: Marcos comenzaba a rezar por la persona imponiendo sus manos sobre ella, hasta que fuese liberada. Mientras eso no sucedía, el demonio varias veces hablaba por la boca del poseso en estos términos:

“¡Te mataré!¡Te odio!... ¡¡¡Yo odio a Esa… A Esa que tú ves!!!!” o:
“¡Tú estropeas todo a dónde voy! ¡¡¡Te odio!!!”

Día 12/05/93, Santísima Virgen María

“Les repito que muchas almas van al Infierno porque no hay quien rece y se sacrifique por ellas...”


Día 23/05/93, Santísima Virgen María

Continúen rezando el Rosario para vencer a ese enemigo mezquino, que primero les aprisiona, exigiendo todas sus fuerzas humanas en servicios, y después les arroja en el Infierno, eternamente...
El Rosario será la Señal de que Me pertenecen, y entonces él no podrá hacer nada contra ustedes... 

Día 14/06/93, Santísima Virgen María

¡Les revelo que el Infierno está repleto de almas que se dejan arrastrar por el pecado impuro!... (aquí Ella llora...) ¡Que dolor!... ¡Tanto dolor!... ¡Dolor que Yo experimento al ver a Mis hijos condenándose!...
¡Oh hijos, recen!... ¡Recen el Rosario en reparación a estos pecados!... Utilicen también el Escapulario Verde como les enseñé y “traje” en Montichiari... ¡Gracias por atender a estos Pedidos Míos! ...

          Día 09/07/93, Santísima Virgen María

          Mis hijos, recen el Santo Rosario todos los días, pidiendo que Satán sea arrojado en el Infierno nuevamente… Ayunen y hagan penitencia en esta intención… Hagan muchas veces el persignarse* y la Señal de la Cruz con Agua Bendita. Tengan en casa Imágenes y objetos benditos, para que se protejan con la oración de los ataques tentadores de Satán…

*(Observación-Marcos): (El persignarse, consiste en trazar tres pequeñas Cruces, con el pulgar derecho, una sobre la frente, otra sobre los labios, y la tercera sobre el corazón, pronunciándose la fórmula de la Oración que enseña la Santa Iglesia Católica: POR LA SEÑAL DE LA SANTA CRUZ/DE NUESTROS ENEMIGOS/LÍBRANOS SEÑOR NUESTRO. Después se puede completar, haciendo la Señal de la Cruz)

          Día 25/07/93, Santísima Virgen María

          Yo vuelvo a pedirles: ¡Recen el Rosario!... Les pido que ayunen a pan y agua todos los Miércoles y Viernes… ¡Yo les suplico, queridos hijos, Ayúdenme a salvar a Mis hijos! No aguanto más ver a Mis hijos cayendo en ‘lluvias’ en el Infierno todos los días… No aguanto más sujetar el castigo… (aquí Ella lloró bastante…)



          Día 25/07/93, Santísima Virgen María

          ¡Mis hijos, el Infierno existe, es eterno!... y hoy muchas almas corren el riesgo de condenarse eternamente… ¡Ayúdenme!... ¡Ayúdenme!...
          Hoy, la humanidad hizo pacto con Satanás y a él se vendió… Estoy llorando mucho porque almas sin fin están condenándose… ¡Recen!... ¡Recen mucho!... Preciso de hijos que Me ayuden a salvar este mundo….

          Día 27/07/93, Santísima Virgen María

          Muchos viven como paganos… Yo quiero salvar a todos Mis hijos… Para eso, les pido insistentemente rezar todos los días:
          Jesús, María, yo Les amo. Salven almas… para salvar las almas de la condenación del Infierno…

Día 31/09/2014, Santísima Virgen María

Piensen en el Infierno y no pecarán. Todos ustedes ya alguna vez en la vida soportaron el dolor de una quemadura, sino saben que el dolor de una quemadura es muy grande y que nadie puede soportar tener su cuerpo tocado por el fuego ni por pocos segundos. Si no pueden soportar el dolor de la quemadura del fuego de este mundo. ¿Cómo podrán soportar el dolor de las quemaduras del fuego del infierno que nunca será apagado? Por ahí ven !Qué locura monstruosa es la del ser humano que peca! Él mismo atrae para sí una vida de tormentos eternos en el infierno que nunca tendrá fin y no puede haber mayor insensatez y locura de que esa: cambiar a Dios con las delicias que Él ofrece a todos ustedes en el Paraíso por los tormentos del infierno en la horrible compañía de los demonios.
Sí Mis Hijos, las llamas del infierno provocan un dolor mucho mayor de que aquellas quemaduras de la tierra. ¿Y ustedes no tienen miedo? ¿No piensan en el dolor que sentirán por toda la eternidad? Si no piensan en esto y prefieren el pecado, son locos. ¡Qué pena Me dan! ¡Qué pena Me dan! ¡Qué locura tienen!
Despierten de esta locura, despierten de esta muerte y cancelen para ustedes mismos la eternidad de tormentos que ustedes están creando para ustedes con sus pecados. ¡CONVIÉRTANSE!

Día 31/01/2016, Santísima Virgen María

Sí, verdaderamente, a través de Mi Hijo Juan Bosco, Yo hice maravillas en el mundo entero y salvé millones y millones de jóvenes, que sin el “Sí” de Él, que sin el trabajo incansable de Él, estarían fatalmente perdidos y ahora estarían sufriendo en el infierno por toda la eternidad.
A través de ustedes también quiero hacer maravillas para la salvación de Mis Hijos y para llevar millones y millones de almas para el Cielo.
Si Mi Hijo Juan Bosco no hubiese dado el “Sí” a Mí, y no se hubiese sacrificado y entregado tanto a Mí como Él hizo, aquellos millones de jóvenes que Él salvó, ya estarían hace más de 100 años en el infierno y aun así, el infierno de ellos estaría apenas comenzando, porque el infierno es eterno y nunca más tendrá fin, quién cae en él, jamás saldrá de él.

Día 08/10/2016, Santísima Virgen María

Obedezcan Mis Mensajes, pues quien obedece Mis Mensajes, será salvo. Aquellos que se rehúsan a obedecer Mis Mensajes, oirán de Dios más tarde aquella sentencia horripilante: “Entren en el Infierno.”
Yo no quiero que ustedes oigan eso Mis Hijos, por eso Yo les pido: “Obedezcan todos Mis Mensajes con amor y recen Mi Rosario todos los días.”
Quien ama y reza Mi Rosario, se salva. Quien desprecia Mi Rosario, se condena.
Continúen rezando la salutación angélica, el Ave María en el Rosario todos los días. Cada Ave María que ustedes rezan, es un demonio menos en el mundo para tentar a las almas, es un alma menos en las garras de Satanás, será un alma menos en el Infierno y un alma más en el Cielo.

Día 07/12/2014, Nuestro Señor Jesucristo

Quien no quiere pasar por la puerta de Mi Misericordia, va tener que pasar por la puerta de Mi Justicia. Y les digo Mis hijos: ¡Será horrible ser atacado por los demonios y ser introducidos en las llamas eternas donde su dolor no tendrá ningún alivio, ningún remedio que lo haga pasar allá por la prisión de donde nunca más saldrán, prisión perpetua y donde no tendrán descanso ni de día, ni de noche! Y donde serán atormentados por los demonios para que así sea satisfecha la Justicia del Padre.
¡Será horrible! Si ustedes no pueden soportar el dolor de la quemadura del fuego de la tierra ni por algunos segundos. ¿Cómo soportarán el dolor de las llamas del infierno por toda la eternidad? Piensen en eso y no pecarán. Piensen en eso y no me ofenderán. Piensen en eso y no caerán nunca más en las tentaciones y en los engaños de Mi enemigo, el demonio.





VISIÓN DEL PURGATORIO




          Día 15/10/93 – Santísima Virgen María

“Mis hijos, Yo quiero sus corazones para darles a DIOS… Deseo infundirles la Paz que solamente DIOS puede dar… Crean y entréguense al AMOR de DIOS para que puedan vivir en Paz… Mis hijos, les doy Mi Paz, que recibí de DIOS, y les pido una vez más la conversión…
(Marcos): (Desapareció Nuestra Señora y apareció un Ángel. Él me llevó para un lugar oscuro, que parecía más una penumbra, donde personas rezaban, lloraban y pedían perdón al Señor. Vi algunos Ángeles que bajaban hasta ellas y las quitaban de aquel lugar.
Él Ángel me dijo que aquel lugar era el Purgatorio, y que aquellas voces que yo escuchaba eran las almas que allí estaban presas, sufriendo y purificándose de sus pecados. El Ángel me exhortó a tener un profundo amor por las almas del Purgatorio y a rezar incesantemente por ellas.
Me dijo que yo debía pedir todos los días a la Santísima Virgen a la Gracia de tener un sacerdote para darme la Extremaunción. Dijo que la oración: “¡Jesús, María, yo les amo, salven almas!” realmente liberta las almas santas.
De repente, Nuestra Señora apareció de vestido marrón y manto blanco y dijo que podría libertarlas de allí, si los hombres rezasen por ellas.
El Purgatorio es como una grande caverna oscura, con varios niveles. Hay un ‘fuego terrible’ en él, que causa gran sufrimiento interior a las almas. Ellas lloran, gimen, piden ayuda. Yo escuchaba el ruido de personas cayendo y chocándose con alguna cosa. Todo era muy oscuro y triste, lleno de algo parecido con una neblina o niebla grisácea. Escuché algunas de aquellas almas decir: ‘Misas’… otras decían: ‘Rosarios’… Otras pedían aún: ‘¡Ayunos! Recuérdense de nosotros’…)
A medida que ellas se purificaban y que recibían oraciones de la tierra, subían en aquellos niveles de purificación y volaban para el Cielo, transformándose en lindos elegidos, más resplandecientes de que el Sol. El Ángel terminó diciendo:”
“Reza mucho el Rosario… Todos los que Lo rezaren con amor serán liberados del Purgatorio en el mismo día en que murieren… Ten caridad por esas almas, pues cuando estuvieren en el Cielo, rezarán por ti…”
(Marcos): (Desaparecidas las visiones, quedó en mí nuevo amor por las almas. La visión duró cerca de 20 minutos)

ALGUNOS MENSAJES DADOS EN JACAREÍ SOBRE EL PURGATORIO

Día 02/11/2009 - Mensaje de Santa Catalina de Boloña
 
Cuerpo incorrupto de la Abadesa Sor Catalina de Boloña - Italia  (PATRONA DEL PURGATORIO)


“Marcos predilecto, ¡Yo Soy Catalina de Boloña!… Soy Catalina, que tú bien conoces y que bien sabes cuánto amor tuve Yo por Nuestro Señor, por la Virgen Santísima sobre la Tierra, y también sabes cuánta caridad y piedad tuve por las Santas Almas del Purgatorio…
Hoy, cuando ustedes conmemoran el día de todos aquellos que fueron fieles al Señor y ya partieron para la eternidad, les invito también a recordar a aquellas almas que fueron fieles al Señor, que lo amaron con amor abrasador, que Lo sirvieron, que amaron a la Virgen Santísima con todas sus fuerzas; pero todavía están en vía de purificación en el Purgatorio…
Por causa de pequeñas faltitas, de pequeñas culpas veniales, están purificándose en aquel fuego; que es tan terrible y devorador cuánto el del infierno, pero, que es limitado y que tiene el tiempo de ser apagado para aquellas Almas Santas.
Pero, mientras están allá, ¡Cuánto sufren!… Cuánto gimen!… ¡Cuánto aspiran estar con Dios y con la Virgen Santísima, con los Ángeles y con Nosotros, los Santos Bienaventurados en la Gloria Eterna! Ellos nos ven, oyen los Cánticos de la Gloria que entonamos en el Paraíso. Ya presienten para sí los gozos eternos de la felicidad y de la plena posesión de Dios, de la participación en su felicidad infinita. Y por causa de esto, son consumidas por dolores atroces, por arrepentimientos atroces por no haber sido estrictamente perfectas como los Mandamientos de la Ley de Dios exigían que ellas hubiesen sido. Como las obligaciones de su estado de vida en la Tierra, exigía que hubiesen sido…Como la Gracia de Dios y el número de favores y luces celestiales que recibieron en su vida en la Tierra exigían que ellos correspondiesen. Con amor, con una dedicación, con una servidumbre perfectísima y sin mácula alguna de amor propio, sin relajamiento o incluso imperfección….
¡Aquellas almas esperan sus oraciones para que puedan salir de aquella triste prisión y puedan alcanzar la eterna bienaventuranza en el Cielo!
¡RECEN   POR   ELLAS ! Y estarán haciendo la mayor obra de caridad que se puede hacer al prójimo, pues si sacar una persona terrena, de las llamas que la queman es acto loable de gran caridad y de heroísmo, mucho mayor es todavía sacar aquellas Santas Almas: buenas, santas, perfectas; que amaron al Señor con todas sus fuerzas y fueron muy dignas de ser ayudadas y amadas, de aquellas llamas terribles que las consumen.
Hagan esto y estarán haciendo acto de gran merecimiento delante del Señor y serán recompensados por Él, con Divinas Bendiciones que les conducirán seguramente a la felicidad del Cielo, sin precisar ustedes, pasar por aquellas llamas terribles, que consumen las Santas Almas del Purgatorio…
LES INVITO TAMBIÉN A PENSAR EN LA ETERNIDAD… ¡NECEDAD, es vivir como si siempre hubiese el mañana!… ¡NECEDAD, es vivir como si el hombre pudiese volver a esta Tierra una segunda vez, para tener una segunda vida, para tener una segunda chance de reparar el mal que hizo y el bien que no hizo!
EL HOMBRE PASA POR ESTA TIERRA SOLAMENTE UNA VEZ. Y si él no aprende a amar al Señor mientras fuere viador en este mundo, en el otro, no podrá más hacerlo. Y por eso será precipitado en las llamas eternas del infierno, porque habrá finalizado el tiempo de la Misericordia y de la Gracia para él.
Igualmente triste y gran necedad, es pasar toda la vida amando solamente las criaturas y no procurando amar a Dios. O entonces, contentarse de amarlo poco, porque estas almas que podrían ser verdaderas “águilas” volando bien alto en el Cielo del Amor de Dios, prefieren no así ser como pequeñas gallinas, pequeñas gacelas, que sólo caminan en la tierra y barren la tierra.
¡Oh Mis amados hermanos! ¡No fueron llamados para amar poco a Dios!…
¡Fueron llamados para amar mucho a Dios! Para amarlo con todas las fuerzas de su corazón, de todo su ser.
¡Son llamados a amar a Dios, como nadie jamás Lo amó!
¡Son llamados a amar a la Virgen Santísima, como nadie nunca La amó hasta ahora!
¡Son llamados, a verdaderamente desaparecer, como una gota de agua que seca cuando cae en el desierto!
Para que así, el alma de ustedes, pueda subir hasta las mayores alturas de la Gracia y pueda entonces vivir perfectamente en el Cielo del Amor de Dios.
¡Ustedes deben desaparecer completamente, para que el Amor de Dios aparezca en ustedes!
¡Ustedes deben vaciarse completamente para que el Amor de Dios, pueda llenar sus almas hasta desbordar, para que otras almas viendo el Amor de Dios en ustedes, también conozcan, puedan beber de Él y puedan también saciar su sed: de Verdad, de Amor Divino, de Santidad, de Gracia y Paz!…
Ustedes son llamados a seguir por la misma vía, por la cual Yo seguí:
-El camino del Amor;
-El camino de las Virtudes;
-¡El camino del perfecto abandono y entrega confiada en las Manos de Dios!
Tal como Yo amé al Señor con todas Mis fuerzas, al punto de incluso Él traspasar Mi Corazón con la Lanza de Su Ardiente y Divino Amor, ustedes también son llamados a tener este Amor, que les hace morir a todo momento para ustedes mismos y servir con generosidad a Ese Señor, que les amó con Amor de predilección. Pues si tal no fuese, no estarían aquí. Pues aquí, son llamados a venir solamente aquellas sobre los cuales, Dios tiene Planes especiales de salvación, que Él reserva para el conocimiento único de Él mismo, pero que son Planes y Designios que irán a rendirle mucha Gloria y también la salvación de muchas almas.
¡El Reino de Dios ya está entre ustedes! Él está Aquí. Les es ofrecido en estas Apariciones todos los días. Ustedes sólo deben aceptarlo, llevarlo para su vida. Búsquenlo antes que todas las cosas. Búsquenlo en primer lugar y todas las cosas les serán dadas, o sea, todas las Gracias necesarias para su santificación y perfeccionamiento espiritual, les serán dadas en aumento.
¡Yo estoy con ustedes! Y prometo guiarles, ayudarles en el camino de este perfeccionamiento espiritual.
¡Confíen en Mí! ¡Récenme! Pues Yo estoy atenta, siempre a la voz de sus oraciones.
¡Amemos a nuestro Amado!
¡Que nuestro único deleite, sea estar en los Brazos de nuestro Esposo, de nuestro Amado Jesús, el Amor de nuestras almas!
¡Y nunca salgamos de Sus Brazos Amorosísimos, por nada, por ningún llamamiento mentiroso y engañador del demonio y del mundo, que nos quiera hacer salir de Jesús!
¡Permanezcamos en Jesús siempre! ¡Y Jesús siempre permanecerá en nosotros!
¡Permanezcamos en la Virgen María siempre! ¡Y Ella siempre permanecerá en nosotros!
¡Permanezcamos en el Espíritu Santo siempre! ¡Y Él siempre permanecerá en nosotros!
¡Ustedes que todavía están en el estado de viandantes en este mundo, permanezcan siempre en el Amor de Dios y Él siempre permanecerá en ustedes!
¡Yo estoy con ustedes! Estoy a favor de su Salvación y quiero trabajar, para conseguirla para todos ustedes. A todos Bendigo, abundantemente en este momento”.

          Día 07/06/94 –Santísima Virgen María

“En el Purgatorio hay muchas almas, inclusive de sacerdotes. Recen para liberarlas.”



          Día 24/06/94 –Santísima Virgen María

“Recen por las almas del Purgatorio. Estas almas sufridas, encarcelas y engrilletadas, necesitan de sus oraciones para que sean liberadas.”



          Día 07/07/94 –Santísima Virgen María

          “Yo muestro ahora a Mi hijito Marcos, cuantas almas del Purgatorio subieron al Cielo, por sus oraciones de hoy”
          (Marcos): “Vi una multitud de almas subiendo en cánticos a los Cielos. Eran lindas y resplandecientes, con las palmas en las manos”
            “Hijos Míos, estas almas, Me piden que les agradezcan. Continúen rezando por las almas del Purgatorio.”


PROMESAS DE LA VIRGEN PARA LIBERAR A LAS ALMAS DEL PURGATORIO

El uso de las Medallas: de la Paz y de la Rosa Mística - 01 de Enero del 2016

“A todos bendigo ahora con amor. Les doy Mi Bendición Especial que permanecerá con ustedes por toda su vida. También doy la Indulgencia Plenaria a todos los que hacen Mis Cenáculos de Oración en las familias y aquellos que rezan con amor Mi Rosario Meditado, Mi Hora de la Paz y todas las Oraciones que Yo di aquí con fidelidad todos los días.
A esos Mis Hijos que llevan Mis Mensajes y Mi Amor, doy ahora la Indulgencia Plenaria. También, en Mi excesivo amor, prometo: “Que todo aquel que lleve sobre el pecho Mi Medalla de la Paz a cada día, 7 de cada mes, quitará del Purgatorio a 7 parientes suyos a su elección.”
También en el aniversario de la Revelación de la Medalla de la Paz, quitarán 70 parientes suyos del Purgatorio, que podrán escoger entre conocidos y desconocidos.
Y aquellos que llevan sobre el pecho la Medalla que Yo revelé en Montichiari a Mi Hijita Pierina Gilli, Mi Medalla de la Rosa Mística, prometo: “Que a cada día 13, quitarán del Purgatorio 13 almas de parientes o de amigos suyos a su elección.”
En el día 13 de Julio de cada año, quitarán 13.000 almas del Purgatorio también a su elección, igualmente, daré la Gracia de la Salvación a 13 parientes vivos suyos a su elección.

Sobre el uso del Escapulario Marrón del Carmen -  16 de Julio del 2017

“Queridos hijos, Soy la Señora del Carmen; hoy, cuando conmemoran Mi fiesta, Mi Aparición a Mi hijo San Simón Stock, Yo vengo una vez más del Cielo para decirles: “Usen Mi Escapulario del Carmen con amor.”
Aquellos que lo usaren toda la vida y murieren con él, no conocerán las llamas eternas y serán liberados por Mí del Purgatorio en el siguiente sábado al día de su muerte.”

Sobre el uso del Escapulario Gris de la Paz

Día 13 de Septiembre de 2003
“Como dije, este es el Escapulario de la Paz (…) Dónde el esté, también estaré Yo llevando las Gracias del Señor”. Aquellos que Lo usaren con fervor y devoción durante toda su vida, hasta la hora de la muerte, no conocerán el Fuego Eterno y serán librados por Mí tres días después de su muerte del Fuego del Purgatorio. Esos hijos Míos amados serán socorridos por Mí en la vida y en la muerte, y Yo estaré siempre presente para confortarlos en sus sufrimientos. Aquellos que usaren Mi Escapulario de la Paz serán defendidos de los Espíritus Malignos y llevarán Mi Paz adonde fueran. El Escapulario será un instrumento de toda suerte de gracias para Mis hijos amados. Así que pudieras, hijo Mío, mande hacer Mi Escapulario para que se cumpla Mi Designio”.

18 de Octubre del 2013

“Todas esas promesas aliadas a todas las demás que Yo ya hice a lo largo de estos años, Yo renuevo hoy para que sus corazones se inflamen de amor mayor aún por Mi Escapulario Gris de la Paz. También prometo que las almas de los parientes de aquellos que usen Mi Escapulario Gris, las almas de sus parientes hasta la quinta generación serán liberadas del purgatorio en el Aniversario de la Revelación de Mi Escapulario Gris de la Paz, en el día 13 de Setiembre a cada año. Ésta grande gracia Yo daré a todos aquellos que con amor y devoción lleven Mi Escapulario sobre el pecho.”

15 de Octubre del 2016
"...Usen con amor Mi escapulario gris de la paz, pues, todo aquel que lo use, Yo lo liberaré del Purgatorio en el mismo día en que muera..."

Sobre las Oraciones de la Setena, Mensaje de Nuestro Señor Jesucristo

1-En la excesiva Misericordia de Nuestros Sagrados Corazones, prometemos a todos los que hicieren la Setena mensualmente que tendrán la Gracia de liberar con sus oraciones 1.000 almas del Purgatorio, cada día.
2-Esas 1.000 almas serán escogidas por Mi Madre, entre las que más tiempo quedaría en el Purgatorio y entre las más olvidadas por las cuales nadie reza.
3- En el último día de la Setena liberarán 7.000 almas de una vez.

VISIÓN DEL CIELO EXPLICADA POR EL VIDENTE MARCOS
EN EL CENÁCULO DEL DÍA 24/07/2016

El Vidente Marcos, en el día 27 de Julio de 2017, recordó el aniversario de la Primera Visión del Infierno, Purgatorio y Cielo ocurrida el 18 de Julio de 1993, que Nuestra Señora le ha concedido juntamente con otra alma escogida. Entre muchas cosas que ha recordado ha dicho lo siguiente:



-Cuando nosotros estábamos allá juntos haciendo un cenáculo habían varias personas en la casa de la vidente (Andrea), ella también tenía una Imagen del Inmaculado Corazón de María de Fátima, muy linda, pequeña y que exhalaba un perfume de rosas maravilloso, también era una señal. Nuestra Señora Apareció delante de nosotros dos y dijo que nos llevaría para ver el Cielo, el Infierno y el Purgatorio. En la hora no sentí miedo porque Nuestra Señora dijo que iría con nosotros, pero yo pensé: ¿Cómo será que será eso? ¿Será que nosotros moriremos y después Nuestra Señora nos resucitará de nuevo? Pero yo confié en Nuestra Señora.

Nuestra Señora dio su mano derecha para la vidente, la joven, mi amiga y después para mí y desde allí entonces Nuestra Señora fue subiendo y nosotros fuimos subiendo junto con Ella. Yo pregunté después para mi tía y las personas si nosotros desaparecimos, ellas dijeron que no, ellas dijeron solamente que nosotros quedamos blancos, inmóviles, casi diáfanos, parecía que nosotros nos hubiésemos convertido en estatuas de cera de tan blancos que estábamos y nosotros quedamos así inmóviles, estáticos como una estatua, pues nosotros caímos en el suelo y fue allí que Nuestra Señora nos llevaba, entonces yo veía la tierra así para abajo, desapareciendo, desapareciendo, desapareciendo, las casas quedándose pequeñitas y ahí de repente nosotros íbamos subiendo dentro de un túnel o de un camino de nubes, y de repente nosotros llegamos frente de una grande puerta luminosa muy brillante. Había un hombre frente de esa puerta que yo no conseguí en la hora reconocer si es que era un ángel o era un santo: ¿quién era?. Aquél hombre simplemente tocó en la puerta y la puerta se abrió. Y dentro de ella había una gran claridad para nosotros. Luego Nuestra Señora entró con nosotros por aquella puerta y para nosotros era como si estuviésemos en lo alto de una montaña y viésemos hacia abajo un valle muy lindo. El césped que había allá -si es que puede ser llamado de césped- era de un color indescriptible, indefinible, nunca vi nada semejante a eso en toda mi vida…

Entonces yo vi un gran valle, lindo, maravilloso, el color de aquello era indescriptible, parece verde pero era un color aún más bonito, los árboles también eran así, de un verde, de un color indescriptible. El arco iris que nosotros vimos allá también era maravilloso, era indescriptible. Nuestro arco iris pierde de 1000 a 0 para aquello que yo veía y el azul que había en aquel lugar que parecía un cielo, era también un azul de un color indescriptible, tanto que el cielo aquí de la tierra nunca tuvo aquel color. 


Yo quedaba boquiabierta, babeando por aquello que veía. Yo me quedaba extasiado, no conseguía ni respirar y nosotros veíamos aquellas cosas que parecían casas, parecían en verdad ‘Palacios’, Catedrales enormes como aquellas que hay en Alemania, Francia, aquellos palacios que vemos en las películas de Francia, de Alemania, aquellos Castillos maravillosos, parecían Castillos inmensos, tan inmensos que parecía que no tenían fin y todos extremadamente luminosos. Y vimos como aquello parecía ser hecho de oro, pero no era oro, era una luz dorada que brillaba más de que el sol.


Y yo veía a las personas felices, ellas vestidas todas de blanco, unas de amarillo, otras de azul, otros de gris. Y las personas parecía que no tenían piel, parecía que ellas eran hechas de luz, de luz pura, ellas desprendían rayos intensos de luz del rostro de ellas, parecían hechas de la luz de las estrellas, eran maravillosas, yo no conseguía para de mirar hacia ellas y como ellas tenían un semblante feliz, radiante. Parecía que ellas tenían todo, que ellas eran perfectas y completamente felices. Ellas cantaban, ellas conversaban, ellas reían, algunos cantaban, otros oraban, otros conversaban alegremente entre sí, se abrazaban con los ángeles.

A los ángeles yo veía volando sobre el cielo velozmente, de un lado para el otro. Los ángeles eran hechos de luz, una luz medio translúcida y al mismo tiempo una luz muy fuerte, parecían estrellas y ellos volaban velozmente en el Cielo, y de vez en cuando yo veía que ellos derramaban una cosa, pareciendo una luz líquida, un líquida luminoso en las almas del Paraíso. Cuando ellos hacían eso, las almas del Paraíso brillaban más y también sonreían más, se rejubilaban, ellas tenían un aumento del gozo accidental de su júbilo, y yo no supe entender lo que era aquel líquido brillante que los ángeles derramaban sobre aquellas almas que habían en el Paraíso.

Y yo me recuerdo que el Cielo era un mar de luz para todas las direcciones que yo miraba era solo luz y parecía que no tenía fin. Las estrellas también que había allá, eran muchas, eran cien veces más brillantes de aquellas que nosotros vemos desde la tierra. Las estrellas que nosotros vemos aquí en el Santuario por la noche son lindísimas, pero no se comparan, ni llegan a los pies de aquellas que yo vi en el Paraíso y percibía por el semblante de las personas que ellas eran perfectamente felices.

Y una cosa también interesante las almas del Paraíso también podrían volar como los ángeles aunque no tenían alas y ellas se loco-movían con la velocidad del pensamiento. Ellas iban de un lugar para el otro del Paraíso con la velocidad del pensamiento. Ellas tan solamente pensaban y luego ellas ya desaparecían de donde estaban y aparecían adonde querían estar. Eso yo vi y se grabó tan profundamente en mi memoria lo cual nunca más olvidé.


Y otra cosa también que me llamó mucho la atención es que en un punto del Paraíso había una gran claridad, una claridad inaccesible, que yo y la otra vidente nosotros no podíamos penetrar, nosotros no conseguimos ver lo que había allí, pero era una claridad tan grande, tan fuerte, que emanaba una luz tan brillante que atraía la mirada de todas las almas del Cielo para aquella dirección y ellas miraban para allá, para aquella claridad como que en éxtasis, como cuando yo quedo en las Apariciones, y de aquella claridad salía una fuerza, una energía, un poder que prendía el corazón y de la atención de todos ellos y ellos miraban para aquella luz como si estuviesen encantados, enamorados por aquella gran luz. Y también ellos cantaban, ellos alababan, ellos adoraba, todos mirando para aquella gran claridad que ellos observaban, y yo con la otra vidente mirábamos para allá y entendimos que aquella claridad grande inaccesible estaba DIOS, la Divinidad. Yo también vi que todos los ángeles se volvían para allá, en la hora en que aquella gran claridad aparecía y todos ellos se postraban adorando aquella gran claridad, entonces allí entendía que era el Trono de Dios, era el Trono de la Santísima Trinidad.

Y otra cosa muy interesante que yo noté fue no todas las personas estaban en el mismo nivel, existen almas que estaban más lejos del Trono y otras más cerca del Trono; ¿Y que eso quiere decir? Aquello que San Alfonso, Santo Tomás de Aquino y varios santos enseñan principalmente en las Sumas teológicas y escritos de ellos: que en el Cielo -Dios Padre también enseñó eso a Santa Catalina y me enseñó a mí también- que en el Cielo las almas no quedan todas en el mismo nivel, hay diferentes grados de gloria y hay diferentes grados de proximidad con el Trono de Dios, con el Trono de la Trinidad, las almas que aquí en la tierra más amaron a Dios, más sufrieron por Dios, más se sacrificaron por Dios, más trabajaron por Dios, tienen más méritos y por lo tanto tienen más grados de gloria y mayor grado también de fruición de la Divinidad; ¿Y qué es eso? Quedan más cerca del Trono de Dios y reciben más la participación de su gloria, en su felicidad viéndolo.

Y las almas que quedan más lejos son muy santas pero amaron menos que otras que amaron más. Por eso quedan más distantes del trono de Dios y del Trono de Nuestra Señora que queda al lado del Trono de la Trinidad. Entonces va para el Cielo, sólo quién es santo. Nada de manchado e impuro entra en el Cielo como dice la Palabra de Dios.

Pero entre los puros y no manchados, hay diferentes grados de pureza, de amor. Y quien tuvo un amor más puro, un amor más fuerte, un amor más abrasado por Dios, en el Cielo queda más cerca del Trono y quién tuvo un gran amor sin lugar a dudas pero un poco más débil que otros queda más lejos.

Por eso Nuestra Señora aquí nos pide a nosotros, no sólo crear el verdadero amor por Dios pero también para nosotros esforzarnos para tener un mayor amor por Dios para que nosotros en el Cielo podamos quedar más cerca del Trono de Dios y tendrán mayor fruición de Su Divinidad…

ALGUNOS MENSAJES DADOS EN JACAREÍ SOBRE EL CIELO


Día 01/11/95 – Mensaje de la Santísima Virgen María

“Queridos hijos, hoy, Fiesta de todos los Santos, Yo, Madre y Reina de los Santos, saludo a cada uno y les deseo la Paz del Señor Jesús.
Yo, queridos hijos, estoy Glorificada en el Paraíso en Cuerpo y Alma, perfumada de Belleza y de Santidad, repleta de Gloria, Luz, Poder y Majestad que, Misericordiosamente, Mi Señor colocó en Mi Corazón Inmaculado.
Queridos hijos, esta Gloria que Me fue dada, fue a cuestas de los Sufrimientos que Yo enfrenté y acogí con Amor, mientras estaba en la Tierra. Los invito, pues, a meditar sobre sus Sufrimientos, pues que ellos son el puente, Mis hijos, el camino para la Santidad. Ser Santo es tener sufrimientos, de los más difíciles y amargos posibles, e incluso así nunca desanimar.
Digan a sus hermanos, especialmente a los más caídos, más débiles y más llenos de dificultades, este Mi Mensaje tan consolador: ¡Nunca desanimar! Santo es saber sufrir con Amor. Así, Mis hijos, Yo direccionaré sus corazones al Cielo, y comprenderán porque les digo que esta vida no es nada, comparada con aquella que les espera en el Cielo. Recen pues, sufran rezando, para que puedan llegar un día a la Gloria del Cielo.
Cuando aceptaren sus sufrimientos con Amor, sabrán que están llegando cerca del Cielo. Yo les ayudo con Mi Gracia.
Bendigo a todos en Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Queden en la Paz del Señor.”
Día 24/10/95 –Santísima Virgen María

Amen, no tengan, Mis hijos, medida para amar, amen sin medida. El orgullo mide caridad. Arrojen fuera de sus vidas y de sus corazones el orgullo, y amarán totalmente. Estoy hijos, junto de ustedes, para enseñarles a Amar. Aquel que todavía no consigue Amar, no está preparado para el Cielo.
Sabrán que están preparados para el Cielo, cuando descubrieren que ya Aman, perdonan, y cuando ya se entregan y sacrifican por Amor a los hermanos, pero, cuantos de Mis hijos la muerte sorprende. Están ellos viviendo habitualmente en el pecado, llenos de odio, rencor y tinieblas, y son lanzados inmediatamente al fuego del Infierno.
¡Amen, Mis hijos, a Jesús! Cuando llegaren hasta Él, preguntará si amaron, si perdonaron, si socorrieron a los pobres y simples, si buscaron perdonar a todos los hermanos, tratarlos como quieren tratar a Jesús.
El Camino para aprender a Amar es la oración, es el sacrificio, es la penitencia, es la vida de confesión y Eucaristía permanente.
Yo deseo, Mis hijos, dar a ustedes una vestimenta ideal. Una vestimenta de verdaderos hijos de DIOS es un corazón que Ama. Él es maravilloso, es muy lindo.
El Amor, Mis hijos, transfigura, embellece, hace brillar con una grandiosa maravilla su corazón. Así, si quieren saber a quien Yo creo bonito, son aquellos que Aman. Amen, y Mis Ojos quedarán felices por verlos bonitos, un día en el Cielo, como verdaderos Ángeles, y no como demonios, monstruos horrorosos, en el fuego del Infierno, no. Yo quiero verlos lindos y resplandecientes como el Sol, como los Ángeles del Cielo. Para eso, hijos, recen, recen, recen.

Día 07/11/95 – Aniversario Mensual de las Apariciones
Mensaje de Nuestro Señor Jesucristo
Yo les digo, que en el Cielo Yo les daré, Mis hijos, Mi Propia Gracia, para ser su alimento y que en el Cielo ustedes verán como que la Santa Misa se perpetúa, por todos los siglos, en la alabanza y adoración a Mi Santo Padre.
Día 02/11/2014 - Mensaje de la Santísima Virgen María
Miren para el Cielo buscando pensar en la eternidad, en las delicias que les esperan en el Paraíso, sobretodo, la mayor de todas las delicias: ver a DIOS como Él es, conocerlo, amarlo sin fin, disfrutar de todo Su Amor, de toda Su Paz. Sentir el poderoso influjo de Su Amor, de Su Gracia, sin ningún obstáculo. Fluir Su Paz, Su Amor, Su Bendición sin ninguna interrupción que sea. Y también la otra gran delicia que DIOS les dará en el Cielo: la de verme, la de hablar Conmigo, de ver y hablar con todos los Santos que tanto les aman y tanto rezan para que puedan llegar al Cielo.
Piensen en el Cielo y no pecarán, piensen en el Cielo y verán que los pocos momentos de pecado y placer no valen la pena en esta Tierra, pues les harán perder el Paraíso por toda la eternidad.
Hagan como los Santos, mediten en el Cielo todos los días y esta meditación les dará fuerzas para rezar con Amor, para hacer la oración viva con el corazón, para que renuncien también al pecado y huyan de todo mal, y así el alma de ustedes verdaderamente caminará veloz en la dirección al Paraíso, que es la meta de la jornada de ustedes.
Miren para el Cielo, tantas veces ya les dije esto aquí, especialmente también en el comienzo de Mis Apariciones cuando Yo les daba el Gran Milagro del Sol. Decía Yo a Mi hijito Marcos: ¡Miren para el Cielo! Con esto no quería apenas decirles para que miren el Cielo, para ver la señal. Sino que decía: ¡Miren para el Cielo, para que miren continuamente para el Cielo que les espera!
Miren para el Cielo, haciendo de ello la meta de ustedes y no las cosas terrenas. Miren para el Cielo, no mirando nunca para las cosas terrenas que son pasajeras y efímeras y que les quiere distraer del objetivo de ustedes, que es el Cielo.
Miren para el Cielo y verán Mis hijos, lo cuanto DIOS es bueno para ustedes por haber creado tantas maravillas eternas para recompensarles por todo lo que hubieran hecho  por amor a Él en la Tierra. Y Él les dará entonces, un galardón, una recompensa tan grande que todos sus sufrimientos parecerán un nada, una paja lanzada en el fuego.
Por eso hijitos, recen, recen y recen hasta que sus corazones quieran el Cielo, deseen el Cielo, busquen el Cielo y hagan todo para alcanzar el Cielo.
Soy la Señora del Paraíso, Soy la Señora del Cielo que viene a la Tierra para decirles: El Cielo fue hecho para ustedes y ustedes fueron hechos para el Cielo. Adán y Eva fueron hechos para el Cielo, para el Paraíso, pero despreciaron este Cielo, despreciando a DIOS y la orden recibida de DIOS.
No hagan lo mismo hijitos, para que no pierdan este Cielo, este Paraíso que Mi Hijo Jesús conquistó para ustedes y abrió para ustedes con Su Vida, Pasión y Muerte dolorosísima en la Cruz. No sean ingratos Mis hijos, no desprecien los sacrificios de Mi Hijo, tanto dolor que Mi Hijo sufrió para abrir para ustedes este Paraíso.

Amen el Cielo, amen el Paraíso y hagan todo para entrar en este Paraíso. Desprecien a ustedes mismos, su voluntad mala e inclinada para el mal. Desprecien el mundo, desprecien las modas, los pecados de este mundo para conservarles en el sendero del Cielo, como Mi hijita Gemma Galgani, Mi hijo Gerardo Mayela y todos los otros Santos, síganlos e imítelos.

Día 12/10/2014 – Mensaje de Joaquín del Monte Carmelo
“Amados Hermanos Míos, Yo, Joaquín del Monte Carmelo, vengo hoy en el día de Nuestra Señora Aparecida, Nuestra Reina y Mi Amor para decirles: “Sean casas dignas de Ella.”
Así como Yo construí para Ella una casa digna, la Basílica vieja, para que Ella pudiese morar allí, ser amada y derramar Sus Gracias sobre Sus Hijos, ustedes también deben construir como Yo en ustedes mismos, una casa digna para Ella….
Deben hacer en su corazón como Yo hice para Ella también: un altar de mármol puro, o sea, de la fe más fuerte, más firme, más inquebrantable, más profunda en la Madre de Dios. Una fe robusta, valiente, varonil, una fe como la de los Mártires y de los Santos que emprendieron cosas arduas para la Madre de Dios y que no desanimaban cuando les venían las contrariedades inherentes a la misión que la Madre de Dios, que el Señor les había dado.
Así, verdaderamente harán para la Madre de Dios una bella casa en su corazón como Yo hice en la colina de los cocoteros. Entonces, Ella vendrá a morar en su alma, Ella entonces se deliciará con ustedes en su corazón, llenará su corazón de paz, de amor, de gracia, de luz del Paraíso.
Y entonces, ustedes ya vivirán un poco del Cielo aquí en la tierra, porque ¿Qué será el Cielo? Nuestro Amadísimo Marcos les explicó muy bien: “El Cielo será un continuo éxtasis de amor con la Madre de Dios.” Quedarán eternamente mirando para Ella y Ella mirando para ustedes y de Ella entonces recibirán todo el cariño, todo el amor, la sensación de la protección, la sensación de la paz perpetua que nadie nunca más les podrá quitar.
Allí ya no habrá más cuidados con el trabajo, con la familia, con el comer, con el dormir y con el vestir, porque esas cosas son cosas puramente temporales. Allí su corazón también no tendrá que dividirse entre tantas personas, porque allí su corazón será todo y sólo de Ella, del Señor. Entonces, ustedes vivirán sumergidos, inmersos en la más profunda paz celestial que nunca más acabará.
Por eso, todo aquel que se da totalmente a María, que tiene en María su “único tesoro”, que hizo de María su “todo”, su “vida”, su “único amor”, este ya vive un poco del Cielo aquí en la tierra y después de la muerte, solo lo continuará en el Paraíso.
Vivir sólo por María, para María, con María, teniendo como “único amor” a María y por medio de Ella, Dios. Este ya vive el Paraíso en la tierra, fue así que Yo viví: Ella era “todo” para Mí, Mi “único amor”, Mi “tesoro”. Por eso, donde Ella estaba, allí estaba también Mi Corazón. Todo lo que Yo hacía, era para Ella. Todos Mis pensamientos, obras, palabras, sacrificios, trabajos, todo era sólo para Ella. Las lágrimas que Yo vertí y que fueron muchas en la construcción de la Basílica vieja, las gotas de sudor que caían de Mi rostro en aquel trabajo penoso, en aquella empresa, todas cayeron por María. Por eso que en el Cielo, todas ellas se transformaron en perlas brillantísimas que Ella colocó en Mi cabeza cuando Me dio la Corona de la Vida Eterna.
Sí, cada lágrima, cada gota de sudor vertida por María aquí en la tierra, se transformará en una perla brillantísima en el Paraíso que la Madre de Dios colocará en su cuello, en su cabeza cuando lleguen allí. Por eso les digo: “Sean casas dignas de la Madre de Dios, renunciando a toda falsedad para con Ella, a toda desobediencia, a toda dureza de corazón, para que Ella verdaderamente crea en ustedes, confíe en ustedes y venga a vivir en ustedes.”…


Día 31/09/2014 - Mensaje de la Santísima Virgen María

           Caminen Conmigo en el camino del Amor y de la Gracia, caminen Conmigo en el camino de la Oración y de la Penitencia y fidelidad a Dios que les garantizará la entrada de ustedes en el Paraíso, donde serán Gloriosamente Coronados por Mí y por Mi Divino Hijo Jesucristo.
Día 24/07/2016 - Mensaje de la Santísima Virgen María
Y hoy vengo a pedirles Mis Hijos: “Deseen el Cielo mucho más, con todo su corazón, haciendo todo lo que ustedes puedan, todo lo que ustedes pudieren para tornarse buenos Santos, para tornarse dignos del Cielo, porque en el Cielo, los malos, los que tienen el corazón duro, los obstinados en el pecado, no entrarán.”
Por eso Hijitos: “Esfuércense cada día para ser mejores y así, alcanzar el Cielo que Yo preparo para ustedes con gran amor, con gran cariño en la eternidad.”
Deseen el Cielo, procurando todos los días rezar más, con el corazón, con amor, con toda la fuerza de la voluntad de deseo de ustedes. Para que entonces, verdaderamente, ustedes crezcan en la intimidad con Dios, Conmigo, con Mi Hijo Jesús y así, cada día más, la vida de la Gracia vaya creciendo en sus corazones hasta la plenitud, de modo que ustedes puedan verdaderamente estar preparados para el Cielo cuando el Padre del Cielo les llame para Él.
Deseen el Cielo, despreciando todas las cosas mundanas, porque ellas les alejan de la finalidad para la cual ustedes fueron creados, de la meta que ustedes deben alcanzar que es el Cielo, de la patria verdadera de ustedes que no es la tierra, pero sí el Cielo.
Por eso Mis Hijos: “Aléjense de las cosas mundanas, pues, caso contrario, ellas les alejarán del Cielo, del verdadero camino que lleva al Cielo. Que ustedes perseveren en este camino de luz y gracia, que Yo les he mostrado aquí hace 25 años y que les conducirá seguramente para el Cielo.”
Deseen el Cielo más de que todo, deséenlo como aquella perla preciosa que Mi Hijo habló en el Evangelio, por el cual se vende todo para poseerla, se deja todo para poseerla. Pues les digo Mis Hijos: “Gran galardón espera en el Cielo a aquellos que prefirieron el Cielo, a aquellos que dejaron “todo” por amor al Cielo, por Dios y por Mí.”
Mi Hijo recompensará con alegrías y tesoros eternos a todos aquellos que dejaron “todo” por Nosotros. Por eso, ustedes que ya Me siguen por el camino de la oración y de la penitencia aquí en Mis Apariciones: “Perseveren y no entreguen la Corona que está preparada para ustedes, para que otros la tomen en su lugar. No entreguen la lucha para Mi enemigo, no entreguen la victoria para él.”
Pero antes Mis Hijos, perseveren firmes en el combate de la Fe todos los días, creciendo en Mi Amor y cada día más verdaderamente haciendo con que la vida de ustedes se llene de frutos de Amor y de Santidad. Para que así, ustedes sean dignos del Cielo y dignos de aquella Corona brillante y luminosa que Yo preparo para entregarles en el Cielo.
Escojan el Cielo que ya les escogió, escojan el Paraíso que ya les escogió, escojan a Dios que ya les escogió y entonces Hijitos, verdaderamente, el Cielo y el propio Dios ya habitarán dentro de ustedes aquí en esta tierra y llenando sus corazones de alegría, de paz, de esperanza y bienaventuranza.
Y entonces, ustedes ya comenzarán a vivir el Cielo aquí para después sólo continuarlo en la eternidad después de la muerte.

Yo estoy aquí para ayudarles en la caminata difícil para el Cielo, pero que es gloriosa, porque terminará con ustedes Coronados Gloriosamente por Mi Hijo y por Mí en el Cielo, donde juntos seremos felices para siempre.

3 comentarios:

  1. Que bello es muy cierto todo, la fe el amor todo yo creo en todo lo dicho,nunca dejar de lado a nuestro padre y madre el amor es la clave y nunca abandonar a Dios y nuestra madre Maria y menos a nosotros mismos y nuestra fe y estar unidos ,gracias muy bonito todo lo que leí 💞

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  2. Muchas gracias, muchas veces por temor no leemos lo que en realidad, lo q existe, Dios es amor, pero también justicia.

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  3. QUE Dios nos de la Fe y la fortaleza junto con la ayuda de la Santisima virgen para soportar las dificultades que se acercan, no olvidar rezar diariamente el Rosario-Dios los Bendiga

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