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miércoles, 27 de diciembre de 2017

17 de Diciembre de 2017 - Mensaje de la Virgen María y de Santa Emilia a través del Vidente Marcos Tadeo

Jacareí, 17 de Diciembre de 2017

Transmisión de las Apariciones Diarias en vivo vía internet en la WebTV mundial:
www.apparitionstv.com




(Vidente Marcos): “Sí… Sí, haré sí Madre. Sí, haré Madrecita. Sí Señora, yo haré. Yo lucharé para terminar todo hasta Navidad como pediste Señora. Todos ellos, sí. Sí. Sí Señora. Sí Madrecita. Sí. Sí, haré sí.”
(Diálogo entre el Vidente y la Madre de Dios)

MENSAJE DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA
“Queridos hijos, hoy llamo a todos ustedes de nuevo al amor.
El amor ágape será verdaderamente aquellas alas que les darán la posibilidad de volar bien alto en el Cielo de la santidad, como Mi hijito Marcos siempre les dice.
¿Cómo hacer para obtener esas dos alas?
En primer lugar: Rezar mucho con el corazón.
Segundo: Desear poseer ese amor.
Tercero: Renunciar a las cosas mundanas, el apego a ellas, para que el corazón esté libre para poder ser llenado con ese amor.
Cuarto: Buscar ese amor y hacer ese amor entrar en el corazón, y en él crecer por muchas obras de verdadero amor.
Si ustedes hicieren eso, ese amor crecerá en sus corazones todos los días grandemente y dará a ustedes la fuerza para volar bien alto en el Cielo de la santidad y hacer todo lo que Dios pide a ustedes, incluso las cosas más altas y difíciles, porque ustedes podrán fácilmente alcanzar el cumplimiento de todas las cosas por el amor.
¿No dijo el Apóstol: Todo lo puedo en aquél que me fortalece? ¿Y quién era aquél que fortalecía? Era el amor, era el amor ágape, y el amor es Dios, Dios es amor.
Cuando ustedes tuvieren el amor ágape, entonces ustedes tendrán a Dios presente en sus corazones y será la propia gracia de Dios que les dará toda la fuerza para que ustedes realicen todo, dará fuerza a ustedes para cumplir todo lo que es difícil, todo lo que es arduo.
Sí, con el amor ágape, con él, ustedes podrán todo, porque él da fuerza para el alma que lo posee, para realizar todo. Ese amor da al alma la fuerza del propio Dios. Por eso, entonces Mis hijos, busquen ese amor, quieran ese amor, para que en esta Navidad verdaderamente Mi Hijo Jesús pueda nacer en ustedes y con ustedes permanecer.
Sí, cuántas veces Yo traje a Mi Hijo Jesús para ustedes en la Navidad, ustedes lo recibieron, pero luego ustedes lo colocaron para fuera de nuevo por causa de las cosas mundanas y Jesús no permaneció más en ustedes. Que esta vez no sea más así, que Mi Hijo Jesús entre y permanezca en ustedes para siempre. Y la única forma de ser hecho eso es por el amor, por el amor ágape, sobrenatural, en sus corazones.
Por eso hijitos, en estos días abran sus corazones a ese amor sobrenatural. Quiéranlo, procúrenlo, auméntenlo en ustedes mismos por muchas oraciones con el corazón, haciendo la oración mental, la contemplación, la meditación que verdaderamente abre y dispone, prepara sus almas para un encuentro con Mi Hijo y Conmigo. Déjennos entrar y Yo prometo a ustedes que con ustedes permaneceremos, si ustedes también permanecieren en el amor.
Continúen rezando Mi Rosario todos los días, porque a través de ello siempre más abro y dispongo sus corazones para el amor sobrenatural.
Deseo Mis hijos que ustedes den 10 películas de Mi lacrimación en Akita, en el Japón y también en Civitavecchia para 10 hijos Míos. Es la película de las Lacrimaciones número 3 que Mi hijo Marcos hizo para Mí y para Mi Hijo Jesús.
Sí, cada alma que ve esa película es una espada de dolor que sale de Mi Corazón. Divúlguenlos, divulguen esas películas del Santuario que Mi hijo Marcos hizo, para que más espadas salgan de Mi Corazón, sobre todo este, el número 3 de las Lacrimaciones y también la película de Mis Apariciones a Mi hijita Catherine Labouré, porque muchos aún no conocen Mi Medalla Milagrosa y por eso son privados de Mis Gracias, de Mi socorro y de Mi Amor. Quiero dar a todos un medio potente y eficaz para recibir Mi auxilio, Mi Amor y Mi misericordia.
Y deseo también que ustedes den esta Coronilla de la Misericordia nueva que Mi hijo Marcos hizo, el número 70, y que tanto agradó Mi Corazón. Sí, esas meditaciones tocarán el corazón de muchos de Mis hijos, los alertarán sobre la existencia del infierno, sobre también la belleza del amor, del amor de Dios, del amor de Mi Hijo Jesús. Y Mis hijos entonces tocados por ella, renunciarán alegremente a las cosas del mundo que los llevan a la condenación y abrazarán felices las cosas del Cielo que los llevarán para los brazos de Dios que es amor.
A todos Yo bendigo con amor ahora: de LA SALETTE… de AKITA… y de JACAREÍ.”


MENSAJE DE SANTA EMILIA
“Queridos hermanos Míos, Yo, Emilia, Me alegro nuevamente por estar aquí con ustedes hoy.
Espiritualmente estoy aquí en este Santuario, pero hoy verdaderamente vengo con la Madre de Dios para dar Mi primer Mensaje.
No soy la misma Emilia que vino la otra vez, vengo para darme a conocer a ustedes. Soy la amiga de ustedes, soy la intercesora de ustedes, soy la protectora de ustedes. Quiero y puedo mucho ayudarlos en el camino del amor, porque Yo fui dotada de un gran amor a Dios, de un gran amor a la Madre de Dios, de un gran amor a la oración y poseí el amor sobrenatural en alto grado.
Quiero y puedo ayudar a ustedes, vengan, denme sus manos y Yo los tomaré y los conduciré conmigo por la senda, por el camino verdadero que los conduce al Cielo.
Para poseer el amor ágape, el amor sobrenatural, deben hacer lo que la Madre de Dios dijo y juntamente con los consejos de Ella deben, sobre todo, mantenerse en una continua actitud de amor expectante, o sea, de un amor que está siempre atento, siempre dispuesto a los saludos del amado de Nuestras almas, Nuestro Jesús. Deben tener también siempre una actitud de amor completamente entregado, abandonado, dócil en las manos del amado.
Cuando dos amigos verdaderamente se aman, ellos confían uno en el otro, y uno no pregunta al otro, no exige del otro una prueba ni tampoco una explicación de aquello que está por hacer. Confía en él, se deja conducir, guiar, llevar por él.
Pues bien, eso es confianza. Deben tener una actitud de amor confiante al amigo, al esposo de Nuestras almas que es Jesús y nunca, nunca exigir explicación del Señor, de aquello que Él quiere hacer con ustedes y en ustedes, pues, esa desconfianza que en verdad es una resistencia del alma soberbia, aleja a Jesús, Su Amor y Sus Gracias.
Tengan pues el amor confiante, tengan también una actitud de amor celoso. Cuando un amigo ama verdaderamente al otro, cela por él, cuida de él, se preocupa con él, está atento a todo lo que él quiere, a sus deseos, a su voluntad. Está atento cuando él está triste, está atento cuando él está contento, feliz y todo su mayor placer es estar siempre junto de ese amigo amado, para ayudarlo, para amarlo, para darle cariño, amor, presencia, amistad en todos los momentos.
Tengan pues ese amor celoso por Jesús, el amado, el amigo divino de Nuestras almas. Estén siempre atentos a Su querer, estén siempre atentos a lo que Él desea, a lo que Él quiere. Estén siempre en oración, atentos para consolarlo por los pecados de la humanidad, para alegrarlo con buenas obras y oraciones de amor.
Y, sobre todo celosos para, a todo momento, hacer la Voluntad de Él tan luego ustedes la conozcan, a través de los superiores que hacen las veces de Él aquí en la tierra, cuando mandan a ustedes hacer el bien, hacer buenas obras de amor. Cuando les mandan servir y trabajar para el Señor y a través de los acontecimientos que indican a ustedes muchas veces la Voluntad de Dios.
Por eso amados hermanos, tengan una actitud de amor celoso, confiante, expectante delante del Señor. Para que verdaderamente no suceda que el Señor se aproxime de ustedes y encuentre a ustedes durmiendo como aquellas vírgenes locas que no vigilaron y no vieron la hora en que el esposo llegó llamándolas. No suceda eso, pero que toda vez que Jesús se aproxime de ustedes procurando amor, procurando cariño, procurando obras de amor, alabanza y adoración, que encuentre a ustedes como las vírgenes prudentes que estaban con sus lámparas llenas del óleo del amor. Y por eso cuando el esposo de sus almas llegó, ellas estaban esperando por él y grande fue la alegría al verlo.
Sí amados hermanos, mantengan siempre la lámpara de sus corazones encendidas con la llama del verdadero amor, y en los momentos de dificultad, de dolor y prueba, vengan a Mí que Yo ayudaré a ustedes en todos los problemas y sufrimientos, y siempre daré a ustedes: luz, consuelo, paz y quietación del alma.
Recen el Rosario todos los días, pues con ello ustedes tendrán siempre ese amor confiante, expectante, celoso, atento para con el Señor. Y ustedes conseguirán el amor ágape, que cada vez más crecerá en sus corazones hasta tornarse verdaderamente hornalla de intenso amor.
A todos Yo bendigo ahora con amor y sobre todos Yo derramo ahora las grandes gracias que el Señor Me concedió por Mis méritos.”

(Vidente Marcos): “Querida Madrecita del Cielo ¿Tú y Santa Emilia pueden por favor bendecir estas imágenes y rosarios que hicimos para la oración, defensa de tus hijos?”

(María Santísima): “Conforme ya dije: ‘Adonde quiera que unas de estas imágenes y rosarios lleguen, allí Yo estaré con Mi hija Emilia llevando las grandes gracias del Señor.’
A todos nuevamente bendigo y dejo Mi paz.”

(Vidente Marcos): “Madrecita… Santa Emilia… ¿Fue aquella Santa Emilia que vino aquí un día en el Santuario para bendecirlo a la noche como me dijiste la otra vez Señora?
Hasta breve Madrecita.”


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