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lunes, 9 de abril de 2018

31 de Marzo de 2018 - Mensaje de María Santísima a través del Vidente Marcos Tadeo

Jacareí, 31 de Marzo de 2018
Transmisión de las Apariciones Diarias en vivo vía internet en la WebTV mundial:

www.apparitionstv.com

SÁBADO SANTO


(Marcos): “Sí… sí… sí, sí lo haré. Sí haré, Mi Madre. Sí haré mi Amor del Cielo. Haré muchos más, muchos. Sí haré…”


MENSAJE DE MARÍA REINA Y MENSAJERA DE LA PAZ

“Queridos hijos, hoy, ustedes Me contemplan en Mi gran Soledad, en Mi gran Dolor Materno, cuando quedé sin Mi Hijo Jesús.

En los otros dolores Yo sufría, pero estaba con Mi Hijo, hoy, quedé sin Mi Hijo en triste soledad.
En aquel día que fue de tanto sufrimiento para Mí, Lágrimas de Sangre incesantemente bajaban de Mis Ojos. Y uní Mi Dolor Materno al gran Sufrimiento realizado por Mi Divino Hijo en la Cruz ofreciéndolo para la Salvación de todos ustedes, de toda la humanidad.

En aquel día, en aquel día Mi gran Dolor, Mis Lágrimas eran recogidas por Mis Ángeles de la Guarda y eran llevadas hasta la Presencia del Eterno Padre, para que unidas a los méritos infinitos de la Pasión de Mi Hijo, pudiesen terminar de ofrecer a Él la reparación debida por todos los pecados de la humanidad. Y sobretodo, por el pecado de Nuestros primeros padres, impetrando también que el Padre aplicase los méritos de esa copiosa Redención de Mi Hijo en la humanidad ya redimida por Él, y en fin, liberarla de la esclavitud del pecado y de Satanás.

Mi Dolor Materno generó entonces, el nuevo tiempo de la Gracia para la humanidad que se extiende hasta los días de hoy. Tiempos, en que la Misericordia Divina llueve sobre toda la tierra y para todo aquel que la quiere, que la desea, esta Misericordia se ofrece, se da abundantemente y sin límites.
En aquel día, Yo la Madre de la Soledad ofrecí por ustedes el mérito inmenso de Mis Lágrimas de Sangre, para alcanzar para ustedes la aplicación de la copiosa Redención de Mi Hijo, para ayudar a todos, a todos en caminar para la Eternidad, para el Cielo, para la Salvación.

Soy la Madre del Dolor y de la Soledad, que en ese día pasado todo en oración y en vigilia satisfacía por todos ustedes Mis hijos. Ofreciendo Mi gran padecer materno unido al de Mi Hijo, para que la copiosa Redención se derramase sobre toda la humanidad, sobre todos los hombres hasta el fin del mundo llevando a todos los hombres a la Salvación, al Cielo, a su Dios de la Salvación y de la Paz.
Todavía hoy, Soy la Madre del Dolor y de la Soledad, porque muchos hijos Míos Me abandonan, prefiriendo el pecado, prefiriendo a Satanás, prefiriendo los placeres del mundo.

A pesar de todo lo que sufrí para ayudar a salvar a todos, Mi sufrimiento es despreciado, Mi inmenso padercer materno es olvidado y pisoteado. Y los hombres continúan caminando en la senda vertiginosa de Su Condenación. Es por eso que Yo vengo a pedir a ustedes Mis hijos, que sean los nuevos Juanes que velan junto a Mí en la oración, para ayudarme a conseguir todavía una vez para la humanidad, que la copiosa Redención de Mi Hijo, se derrame en forma de un gran Milagro que deberá renovar toda la faz de la Tierra en el triunfo de Mi Inmaculado Corazón.

Esta humanidad llagada, desfigurada por el pecado debe ser curada por un milagro de Amor Misericordioso del Señor y de Mi Corazón Inmaculado. Para alcanzar eso, pido que se unan a Mí como los nuevos Juanes y junto a Mí en la oración, en la vigilia, en la intercesión, en el sacrificio, Me ayudan a alcanzar este Milagro de Gracia para tantos hijos Míos que corren el riesgo de perderse eternamente.

Si ustedes hicieren eso, entonces verdaderamente disminuirán Mi Soledad, y Yo entonces ya no seré más la Madre de la Soledad, pero la Madre Consolada, la Madre de la Consolación que siempre más es consolada, es amada, es ayudada por Sus hijos a conseguir el Gran Milagro de la Salvación y de la transformación del mundo.

Soy la Madre que está al lado de cada hijo que sufre, de los afligidos, de los angustiados, de los enfermos, de los perseguidos, de los incomprendidos, de los rechazados, de los abandonados. Estoy al lado de cada hijo Mío que sufre a cada lágrima, cada gemido es recogido por Mi Corazón Inmaculado y es unido a Mis Lágrimas de Madre. Y todo ofrezco al Padre para que en Mis Manos se torne un gran poder impetratorio para conseguir del Padre el Gran Milagro de transformación del mundo, del Triunfo de Mi Corazón Inmaculado y el apresuramiento de los Nuevos Tiempos de Paz que deseo ardientemente traer para todos ustedes hijitos Míos.

Soy la Madre que está al lado de todos los que viven solitos, de todos los que en su soledad no son amados por nadie, no son ayudados por nadie.
Allí estoy Yo, como Madre amorosa, solícita, tierna y dulce para consolar a Mis hijos, para ayudarlos y amarlos. Y para unir su gran sufrir a Mi sufrir, para alcanzar para el mundo la Gracia de la transformación y de la liberación del gran yugo    satánico que ahora domina todas las cosas. Y también, para alcanzar el término de la gran Tribulación que llegó para todos y que cargó a todos con cruces pesadísimas en estos tiempos.

Yo, la Madre de Dolor y de la Soledad, estoy al lado de la soledad de cada uno de Mis hijos, para ayudarlos a atravesar este tiempo difícil y llegar seguramente al Cielo, a la Salvación, a la Tierra Prometida y definitiva que el Padre prepara para todos Sus hijos.
Sí, Soy la Madre del Dolor y de la Soledad, que todavía hoy repite la misma canción: CONVIÉRTANSE! CONVIÉRTANSE SIN DEMORA! Pues el tiempo se acaba y en breve Mi Hijo estará delante de todos ustedes sobre las nubes del Cielo. Y pedirá cuentas a cada uno de todos sus actos, del bien que hubieran hecho, del mal que hubieran hecho y también del bien que no hicieron. Sí, pedirá frutos y ay de los árboles estériles, serán cortados y quemados en fuego que nunca se apagará.

No deseo Mis hijos eso para ustedes, por eso, como Madre y como Amiga les pido: ¡CAMBIEN! ¡Ustedes pueden cambiar! Mi Hijo en la Cruz consiguió para ustedes todas las Gracias para que ustedes sean salvos, para que ustedes sean Santos. ¡Por eso, cambien! Recen mucho, pidiendo a Jesús la fuerza interior para que ustedes puedan mejorar y cambiar. No desanimen cuando ustedes tuvieren flaquezas, pero recen más, porque con la oración ustedes vencerán y llegarán seguramente al Cielo”.

(Ahora María Santísima se dirige únicamente al Sr. Carlos Tadeo, padre espiritual del vidente Marcos y al postulante de portugués Luis Miguel)

“Amadísimo hijito Carlos Tadeo, muchas gracias por haber venido una vez más a consolarme en estos días de la Semana Santa. Tú, con tu venida aquí, con tu oración, con tu cariño junto a Mí, con el sacrificio hecho para estar aquí, tú tocaste el Corazón de Jesús de nuevo. Y Mi Hijo Jesús canceló seis Castigos que deberían atingir seis regiones diferentes de la Tierra.
Ve hijito Mío, cuanto Mi Hijo te ama y cuanto es grande el Poder que tú tienes sobre el Corazón de Él para conseguir Gracia y Misericordia, no sólo para tu ciudad pero para muchas regiones del mundo.
¡Continúa! Continúa viniendo aquí para consolarnos.

Continúa haciendo los cenáculosque haz hecho, pues verdaderamente ha salvado a muchas almas. Sí, Mi hijo. Cada cenáculo que haces desprende tanta luz, tanta luz, que esa Luz penetra en el Purgatorio y lleva muchas almas con ella para el Cielo.
Esa luz se difunde sobre la Tierra paralizando a los demonios que tientan a las almas. Esa luz ofusca y ciega a Satanás. Continúa haciendo los Cenáculos, Mi hijito.
Mamá ama tanto los Cenáculos que tú haz hecho. Y eso por eso que quiero que también en los próximos dos meses hables mucho, mucho a Mis hijos de Mi Aparición en Bonate. Porque Mis hijos precisan conocer Mis Pedidos de Bonate, precisan convertirse, precisan tornarse santos.
Sobretodo, las familias precisan tornarse santas y  muchos padres precisan comprender que muchas enfermedades y problemas que sus hijos tienen son debidos a los pecados de ellos. Si ellos se convirtieren sus hijos sanarán y muchos hijos también serán salvos.

La llave es la conversión, la llave de la felicidad es la oración y la conversión de los padres. Así, los hijos serán felices, los hijos serán salvos.
Es preciso que tú hables de eso. Ve, y muestra a ellos Mi Aparición, y en cada Cenáculo también, pasa por lo menos 3 de Mis Mensajes en Vídeo que tu hijo hizo.

Ah, estos Mensajes Me tocan tanto. Finalmente tengo Mi Sueño Materno realizado. Puedo a través de Mi Faz de Amor, puedo a través de Mi Voz de Amor, hacer con que todos Mis hijos sientan Mi Amor. Sientan Mi Cariño, sientan la Preocupación que tengo por ellos, sientan Mi Dolor, y sientan la necesidad de amarme, de consolarme, y de decirme ‘Sí’.
Así tú ganarás muchos corazones para Mí, Mi hijito.
Ve Mi guerrero, porque eres Mi última esperanza. Sí, con Mi hijito Marcos tú eres Mi última esperanza.

No Me decepciones, no Me abandones, se que que no lo harás. Pero te pido Mi hijo: ¡Ve adelante! Salva a Mis hijos juntamente con el hijo que te di, y persevera en Mi Amor porque Yo cuido de ti mientras tú cuidas de Mí. Yo Soy la Madre que nunca duerme, que nunca dormita y está siempre atenta, siempre vigilante, vigilándote, guardándote y te digo: ¡Por fin, Conmigo, tú triunfarás!
Yo estoy contigo y nunca te dejaré. Gracias por haber venido. Quédate sabiendo, que en el día de Mi Soledad, en el Día de Mi gran Soledad en el Sábado Santo, el Padre Me mostró a ti en Visión muchas y muchas veces durante el día. Fue lo que Me impidió de morir de dolor y de añoranza de Mi Hijo Jesucristo. La visión de su futura obediencia, de su futuro amor por Mí, Me impidió de morir de Dolor, Me impidió de morir de tristeza.
Gracias hijito por ser el consolador de Mi Corazón, por haber sido en aquel día, y por ser hoy. Porque hoy, Yo continuo siendo la Madre de Dolor y de la Soledad, abandonada por tantos de Mis hijos que Me dejan para ir buscar su voluntad en los placeres y en las cosas mundanas.
Y tú, tal como aquella vez, Me consolaste místicamente, ahora, Me consuela realmente, físicamente, con tu amor, con tu oración, con obediencia a Mí. ¡Gracias! Mamá te bendice ahora dejando caer sobre ti globos y piedras de luz.

Amadísimo hijo Luis Miguel, muchas gracias también hijito, por haber venido de tan lejos, de Portugal, para estar toda esta Semana Conmigo aquí y con Mi hijito Marcos.
Gracias, por haber ayudado a Mi hijo Marcos a hacer los Vídeos de Mis Mensajes esta semana. Tú quitaste 240.000 espinas de Mi Inmaculado Corazón.

Ah, no puedo decir cuanto Me consolaste, allí, trabajando el día entero con Mi hijito Marcos, hasta la madrugada. En el último día Yo estaba allí, Yo estaba mirándote. Y mientras tú trabajabas Yo lloraba por ver un hijo tan dedicado, trabajando para Mí juntamente con Mi hijito Marcos.
¡Gracias! Te amo, te amo mucho hijito. Y no sabes lo cuanto deseo que tú estés aquí Conmigo para siempre, para siempre.

Te amo mucho, mucho. Y ahora Mamá también te bendice.
Gracias hijitos por haber venido. Gracias por haberme consolado y consolado a Mi  Hijo. Recen Mi Rosario todos los días. Con ello, ustedes cada vez más se tornarán Llamas Incensantes de Amor, y todas las Gracias que ustedes precisan serán dadas a ustedes.

Es imposible que un devoto de Mi Rosario se pierda. Por eso, recen, recen y recen con Amor. Cuiden de Mis Mensajes, cuiden de la Obra de Salvación de la Madre del Cielo, divulgando Mis Mensajes y Yo cuidaré de los familiares de ustedes.

A todos, Yo bendigo con amor: de FÁTIMA… de MONTICHIARI… de LA CODOSERA… y de JACAREÍ.”

(María Santísima después de tocar y bendecir los Rosarios y Sacramentales dijo:)

“Conforme ya dije: Adonde quiera que uno de estos Rosarios, Cuadros lleguen, allí estaré Yo viva llevando las grandes Gracias del Señor. A todos bendigo y nuevamente dejo Mi Paz.”



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