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Coronilla de San Gerardo Mayela

CORONILLA DE SAN GERARDO MAYELA


En las tres primeras cuentas:
“Sagrados Corazones de Jesús, María y José, miren para los méritos de San Gerardo Mayela, que por amor a ustedes tanto sufrió en este mundo y que les ama eternamente en el Cielo”

Oración Inicial:
“Oh Corazones Unidos de Jesús, María y José, postrados a sus pies, nosotros les ofrecemos los méritos de la vida entera de Su Siervo San Gerardo Mayela, que dejó el mundo y se tornó religioso por amor a ustedes, practicando las virtudes en grado heroico y con amor abrazador hacia ustedes. Por el amor que él tuvo a ustedes y por todo lo que él sufrió, nosotros les pedimos, Oh Corazones Unidos, atiendan nuestros pedidos y hagan que apreciemos correctamente las lecciones que nos dan la vida de Su Siervo San Gerardo, a fin de que cumplamos la Santísima Voluntad de ustedes aquí en la Tierra, para que seamos dignos de alabarles juntamente con él en el Cielo para siempre. Amén”

Primer Misterio:
Contemplamos a San Gerardo desde muy pequeño teniendo una gran vida de piedad y oración profunda, amando con amor abrazador a Jesús y a Su Madre Inmaculada mereciendo así verlos y hablar con Ellos en la Capillita de Capodanno y aprendemos de él a cultivar siempre una fe sincera, sólida piedad, ardiente vida de oración y amor            a Jesús y a María y a las cosas celestes, a las cosas santas, a las cosas de Dios.

En la Cuenta grande en vez del Padrenuestro:
“Sagrados Corazones de Jesús, María y José, miren para los méritos de San Gerardo Mayela, que por amor a ustedes tanto sufrió en este mundo y que les ama eternamente en el Cielo”

En las 10 cuentas pequeñas en vez de las Avemarías:
“Corazones de Jesús, María y José, atiendan nuestras súplicas, por los méritos de Su Siervo San Gerardo Mayela”

Al final de cada misterio: 
San Gerardo Mayela, ruega por nosotros
Segundo Misterio:
Contemplamos a San Gerardo con heroica paciencia sufriendo humillaciones e injusticias a lo largo de su juventud, después, haciendo grandes penitencias para ayudar a Jesús y María a salvar las almas de los pobres pecadores. Y aprendemos de él a soportar con paciencia los sufrimientos de nuestra vida y ayudar con pequeños sacrificios diarios en la conversión de los pobres pecadores.
Tercer Misterio:
Contemplamos a San Gerardo dejando el mundo y entrando en la vida religiosa, para hacerse santo, según sus propias palabras. Llevando vida más angélica que humana, de oración, penitencia, caridad, pureza, cumpliendo dos deberes diarios, obediencia perfecta y amor extremo por Dios. Y aprendemos de él a practicar todas esas virtudes cristianas con perfección y ser santos como él, para dar alegría, contentamiento a Dios y agradar a los Corazones de Jesús, María y José.
Cuarto Misterio:
Contemplamos a San Gerardo resucitando a los muertos, expulsando las plagas y los demonios, sanando a los enfermos, reconciliando a las familias en guerra y convirtiendo a los pecadores más obstinados y aprendemos de él a trabajar siempre por la salvación de las almas, por la instauración del Reino de los Sagrados Corazones en la Tierra y ser señales de la presencia de Dios en el mundo irradiando luz de la santidad en este mundo envuelto en tinieblas.
Quinto Misterio:
Contemplamos a San Gerardo creciendo cada vez más en santidad a lo largo de su vida, llegando al culmen de la perfección de las virtudes, sufriendo calumnias crueles que mucho le hicieron sufrir. Y por fin entregando su alma a Dios, con apenas 29 años, yendo ir a recibir al fin el premio eterno en el cielo y aprendemos de él la renuncia de todo pecado, el desapego de Nuestra Voluntad Rebelde a la voluntad de Dios, la perseverancia en la práctica de las virtudes para que un día podamos también alcanzar la corona de la vida eterna.
En las tres últimas cuentas:

“Sagrados Corazones de Jesús, María y José, miren para los méritos de San Gerardo Mayela, que por amor a ustedes tanto sufrió en este mundo y que les ama eternamente en el Cielo”

Oración Final
Oh San Gerardo, ejemplo de verdadero amor a Dios, nosotros te suplicamos, presenta tus méritos unidos a nuestras súplicas a los Corazones de Jesús, María y José, a quienes nos dirigimos en nombre de tus méritos, a fin de que ellos atiendan nuestras súplicas y se dignen a concedernos las gracias que pedimos por medio de ti, juntamente con la corona de ala vida eterna.
Que los méritos de tu vida entera, oh San Gerardo Mayela, destruyan las fuerzas del infierno en el mundo y nos guarde de todos los males.
Por los méritos de la vida y sufrimientos de San Gerardo Mayela, Oh Corazones de Jesús, María y José, salven el mundo de los males que la amenazan. Amén.

SAN GERARDO DE MAYELA PROTECTOR ESPECIAL DE LAS MUEJES EMBARAZADAS Y DE LOS NIÑOS ( ESPECIAL PARA LOS QUE DESEAN TENER HIJOS )


Debido a los milagros que Dios ha obrado por intercesión de Gerardo en favor de las madres, las mamás de Italia pusieron gran empeño en que se nombrara a San Gerardo su patrón. En el proceso de su beatificación se asegura que Gerardo era conocido como "el santo de los partos felices".

 Millares de madres han podido experimentar el poder de San Gerardo a través de la "Cofradía de San Gerardo". Muchos hospitales dedican su departamento de maternidad al santo y distribuyen entre sus pacientes medallas e imágenes de san Gerardo con su correspondiente oración. A millares de niños se les ha impuesto el nombre de Gerardo por padres convencidos de que, gracias a la intercesión del santo, sus hijos han nacido bien. Hasta a las niñas se les impone su nombre, por lo que es interesante constatar cómo el nombre de "Gerardo" se ha transformado en Gerarda, Geralina, Gerardina, Geriana y Gerardita. O también por su apellido Mayela, cuántas Mayelitas se bautizan con este nombre en muchas partes del mundo.


 El Papa Juan Pablo II y San Gerardo:
 Nuestro querido Papa Juan Pablo II, en año 2004, con motivo de los 100 años de la canonización de San Gerardo y 250 años de su muerte nos dijo lo siguiente:

“San Gerardo Mayela es uno de los pequeños, en los que Dios ha hecho brillar la fuerza de su misericordia. Entró muy joven en el instituto misionero redentorista, con la firme voluntad de "ser santo". El "sí" gozoso y confiado a la voluntad divina, sostenido por una oración constante y por un notable espíritu penitencial, se traducía en él en una caridad atenta a las necesidades espirituales y materiales del prójimo, sobre todo de los más pobres. Gerardo, a pesar de no haber realizado estudios particulares, había penetrado en el misterio del reino de los cielos y lo irradiaba con sencillez a los que se acercaban a él. Sentía con fuerza la urgencia de la conversión de los pecadores, y por esta causa trabajaba incansablemente; del mismo modo, sabía sostener y animar a los llamados a la vida religiosa".

La fama de su santidad y la confianza en su intercesión siguieron creciendo después de su muerte. Su tumba sigue siendo hoy meta de numerosas peregrinaciones de Italia y de muchos países de todos los continentes. Numerosos fieles recurren confiados a él en las situaciones más difíciles.

 Él rezaba así: "¡Oh Dios mío, si pudiera convertir a tantos pecadores cuantos son los granos de la arena del mar y de la tierra, las frondas de los árboles, las hojas de los campos, los átomos del aire, las estrellas del cielo, los rayos del sol y de la luna, todas las criaturas de la tierra!"

 San Gerardo no ahorraba energías, oraciones y penitencias por los pecadores. Su amor no le permitía permanecer indiferente ante sus opciones y su condición; sobre todo, se preocupaba de que todos se acercaran de manera fructuosa al sacramento de la reconciliación.




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