Vistas a la página totales

viernes, 13 de abril de 2018

01 de Abril de 2018 - Mensajes de Jesús y María a través del Vidente Marcos Tadeo

Jacareí, 01 de Abril de 2018

Transmisión de las Apariciones Diarias en vivo vía internet en la WebTV mundial:
www.apparitionstv.com



DOMINGO DE PASCUA
MENSAJE DE NUESTRO SEÑOR
“Amados hijos, hoy, Yo, el Sagrado Corazón, vengo con Mi Madre Santísima para decirles: ‘SOY SU DIOS.’
Resucité para quedar con ustedes. Resucité para quedar con ustedes hasta el fin del mundo.
Resucité para ser su vida, su fuerza y su luz todos los días de su vida. 
Resucité para probarles que el amor es más fuerte que todo el pecado del mundo, que el amor es más fuerte que el mal, que la luz es más fuerte que las tinieblas y que el bien siempre vencerá al mal. 
Resucité para probarles siempre más el Amor de Mi Sagrado Corazón, colmando todos los días de su vida, de su peregrinación en la tierra, de luz, gracia y amor.
Resucité para ser siempre Su Buen Pastor, que les conduce por las veredas de la salvación hasta los celestes pastizales del Cielo.
Resucité para ser siempre su amigo, su hermano, para amarles con el amor infinito de Mi Divino y Sagrado Corazón, y todos los días llenar su vida de luz, gracia y de misericordia.
Sí, resucité para ser la vida de su vida, y hoy deseo de ustedes Mis hijos, su ‘Sí’, para que Yo pueda entrar en su corazón y en su vida, y pueda realizar en ustedes Mis maravillas de amor. 
Sí, sólo quiero su ‘Sí’. Si supieran cuánto les amo, si supieran con cuánto amor Yo morí por ustedes en aquella cruz Mis hijos. 
Sí, mientras no se sufra por el ser amado, ese amor no puede ser llamado de verdadero. Yo morí por ustedes en aquella cruz con tanto amor para decirles y mostrarles cuánto les amo y lo cuánto Yo quiero su salvación. 
Sí Mis hijos, derramé toda Mi sangre hasta la última gota por ustedes. Yo podría redimirles con una oración, con un simple acto de amor. Pero Yo decidí salvarles del modo más doloroso, del modo que más Me costaba. Para mostrarles no solamente el gran deseo que Yo tenía de redimirles y salvarles, pero también cuanto Mi Amor por ustedes era grande, abrasado e infinito. 
Sí, dejé que todo Mi cuerpo fuese despedazado por amor a ustedes Mis hijos, para probarles cuánto amor Yo les tengo y lo cuánto Mi Corazón ardía en deseos de tenerles a todos junto a Mí. 
Cuando Yo sea levantado de la tierra, atraeré todo a Mí, dije Yo. Sí, en Mi cruz Yo les muestro todo Mi Amor y atraigo todos sus corazones para Mí. 
La cruz es la gran prueba de Mi Amor. Allí Mi Corazón fue traspasado por la lanza y de él salió sangre y agua como una fuente inagotable de amor y misericordia para ustedes.
Amor que quiere purificarles, amor que quiere transformarles, amor que quiere cambiar su vida, pero Mi Amor hasta ahora ha estado paralizado por su dureza de corazón Mis hijos. 
Sin su ‘Sí’, sin la apertura de sus corazones a Mi Amor, no puedo realizar Mis Gracias en su vida, pues, respeto su libertad, la libertad que Mi propio Padre Celeste les dio. 
Pido, por lo tanto, su ‘Sí’, para que Yo pueda actuar en su vida y para que Yo pueda realizar las maravillas de Mi Amor y de Mi Gracia en su vida. 
Sólo les pido fe, fe y confianza. Son las únicas dos cosas que exijo de ustedes, para que verdaderamente Yo pueda entrar en su vida y modificarla completamente. 
A todos los que venían a Mí pidiéndome o una cura, o una gracia, o un milagro, o cualquier favor, Yo siempre decía: ‘Sea hecho conforme a tu fe.’ Sí, si tuvieren fe y confianza en Mí, si Me dieren su ‘Sí’ y Me dejaren actuar en ustedes, entonces Mis hijos, Yo haré en ustedes Mis maravillas. De lo contrario, la Llama de Mi Amor quedará siempre reconcentrada en Mi Corazón, represada en Mi Divino Corazón y no podrá realizar en ustedes Mis grandes gracias.
Denme su ‘Sí’ y denme deprisa, porque Yo estoy volviendo a ustedes en breve. Las señales que anuncian Mi regreso están sucediendo delante de ustedes: guerras, rumores de guerras, dolencias, pestes, epidemias, hambrunas, terremotos, maremotos, inundaciones y muchas otras cosas que anuncié en Mi Evangelio que les servirían de señal. 
La gran apostasía, la pérdida de la verdadera fe, el humo de Mi enemigo que penetró dentro de la Iglesia, oscureciendo la santidad de ella y llenándola de errores que los pastores enseñan a Mis ovejas, matándolas con el veneno mortal de los errores y de la apostasía. Todo eso son las señales que les anuncian que Mi vuelta está próxima.
Denme su ‘Sí’ deprisa Mis hijos, pues, sin ese ‘Sí’, no podrán entrar en el Cielo. Y mientras más demoren a dar ese ‘Sí’, cuanto más posterguen el ‘Sí’, peor será para ustedes. Pues, su santidad quedará siempre más atrasada y aquellos que no estuvieren santificados, no podrán entrar en el Reino de Mi Padre. 
Abran sus corazones deprisa, pues, las horas pasan y ya están en la última media hora de Mi día. En breve volveré y haré las cuentas con los trabajadores de la primera hora, de la hora tercera, de la hora sexta, de la hora nona y de los trabajadores de la última hora, que son ustedes. Y también haré las cuentas con los trabajadores perezosos y malos, que no quisieron trabajar en Mi viña para darme frutos de conversiones, de almas y de santidad. A esos Yo daré órdenes a Mis Ministros que los aten y los lancen en el fuego que jamás se apagará. 
Di a todos muchas oportunidades, muchas chances. Estoy dando todas las oportunidades a ustedes Mis hijos, pero infelizmente continúan ciegos por sus placeres y pecados y no quieren mirar ni hacer Mi Voluntad. Un día se arrepentirán, pero será demasiado tarde para ustedes
Oigan a Mi Madre que Yo les envié como Mensajera. Ella llora, Ella aparece, Ella da innúmeras señales como aquellas que Ella hizo anteayer, en el día de Mi Pasión, en la procesión en este Santuario.  
Era Ella que estaba junto con ustedes en aquella procesión, soltando globos y rayos de bendiciones sobre ustedes. Sí, atiendan a Mi Madre que les ama tanto y que les da tantas gracias. No desperdicien estas gracias, no arrojen fuera estas gracias, rechazándolas con sus pecados, desperdiciándolas y tornándolas vanas por causa de la dureza y de la ceguera de sus corazones. 
Abran sus corazones a Ella Mis hijos, porque les digo: ‘Todas las Palabras de Mi Madre deben ser tomadas muy en serio. Yo pediré cuentas de cada uno de los Mensajes que Mi Madre les dio y que ustedes despreciaron.’
Mi Madre es aquello que más amo después de Mi Padre, después de Mí mismo. No puedo tolerar que Mi Madre sea tratada como cualquier cosa, que Ella sea escarnecida y pisada por su desprecio. Y es por eso que Yo justiciaré a Mi Madre y lanzaré a aquellos que la despreciaron, que la persiguieron, que negaron Sus Mensajes, que se burlaron y escarnecieron de Sus Lágrimas de Dolor, de Sus Mensajes de Amor y Dolor, Yo los lanzaré en el fuego eterno, donde Mi Justicia los castigará, e incluso después de 1000 años, el infierno de ellos estará sólo comenzando. 
Sí, Yo los entregaré al furor de los demonios que los destrozarán con su odio por toda la eternidad
No sean del número de esos infelices Mis hijos. Abran sus corazones para Mi Madre y acojan los avisos, los consejos, las Palabras de Amor que Ella les dirige en Mi Nombre. 
Sí, son muy amados por Mi Corazón, pero causan gran dolor a Mí cuando desprecian los avisos de Mi Madre, cuando cierran los corazones para Ella, para los Mensajes de Ella, rechazando Mi Gracia que Ella les ofrece. 
Por eso pido: ‘Abran sus corazones a Ella y no la hagan sufrir más, ni también hagan sufrir Mi Divino y pobre Corazón, que aún hoy continúa siendo traspasado por la lanza de sus pecados diarios. Y también por su rechazo en hacer Mi Voluntad.’
Sean obedientes Mis hijos. Sean dóciles. Y entonces, Mi Divino Corazón derramará un océano de gracias en su vida y les tornará santos. 
Que nadie también presente sus miserias y sus faltas delante de Mí como excusa para no aceptar Mi Voluntad, Mi Plan de Amor y Santidad. La Santidad es para todos ustedes.
La cura, el remedio es para el enfermo, la manta es para aquél que siente frío, el pan es para aquél que tiene hambre, el agua es para aquél que tiene sed, el aire es para aquél que respira y la santidad es para ustedes Mis hijos, ustedes que Yo redimí con el precio de Mi Preciosísima Sangre, la santidad es para ustedes. El Cielo es para ustedes. Yo conquisté el Cielo para ustedes en Mi cruz y quiero que acepten la santidad y que procuren la santidad para agradarme. 
Todos ustedes deben ser santos, cada uno en su estado de vida, pero deben ser santos.
Las familias tienen que ser santas, los jóvenes tienen que ser santos, los religiosos tienen que ser santos, los viudos tienen que ser santos, todos ustedes deben ser santos a Mis ojos, para que Yo pueda verdaderamente presentarles a Mi Padre Celeste como Mis verdaderos hermanos y Sus verdaderos hijos. 
Sí Mis hermanos y Mis hijos, que amo con el amor de Mi Padre, ustedes deben buscar la santidad, deben rezar la Coronilla de la Misericordia Meditada todos los días, porque a través de ella, les santificaré y les tornaré grandes santos a Mis ojos.
Deben oír los Mensajes de Mi Madre que Nuestro predilectísimo Marcos tanto se esfuerza para hacer para ustedes, del modo más bello posible en estos vídeos, en estas Horas de Oración, para que ustedes puedan verdaderamente comprender los deseos de Mi Madre, consolar el Corazón de Mi Madre, secar las lágrimas de Mi Madre y dar amor al Corazón de Mi Madre. Y en el Corazón de Ella dar amor, alabanza y gloria a Mi Corazón. Así, sus corazones crecerán en la santidad y se aproximarán cada vez más de Mí.
Nuestros planes, Míos y de Mi Madre, deben ahora avanzar. Por eso quiero Mis hijos, que una vez por mes, en los cenáculos que ustedes hacen, que lleven la imagen de Mi Sagrado Corazón y que ustedes hagan la Hora de Mi Sagrado Corazón en el lugar de la Hora de la Paz, en el lugar del Rosario. 
Mis hijos deben conocer Mi Corazón lleno de amor, deben conocer Mi Corazón lleno de misericordia para con ellos. Por eso deseo que hagan la Hora de Mi Sagrado Corazón urgentemente, para mostrar a Mis hijos cuánto les amo, cuánto les quiero salvar.
Deseo también que durante todo este mes de abril ustedes divulguen a todos Mis hijos, Mis Apariciones a Mi hija Faustina Kowalska. Es el mes de la misericordia y ustedes deben propagar los Mensajes que di a ella, y la Coronilla de la Misericordia sin demora, porque muchas almas pueden ser salvas por la Coronilla de la Misericordia, y también a través de la imagen que di a aquella Mi hija y pedí que ella pintase la imagen conforme Yo aparecí, aparecí a Ella. Sí, muchas almas serán tocadas por Mi Gracia. Ayuden las almas a conocer cuán grande es para con ellas Mi bondad. 
Y acuérdense siempre de aquello que Nuestro amadísimo Marcos les dijo ayer: ‘Cuántos mayores fueren sus miserias, mayores serán las misericordias de Mi Madre para con ustedes. Y cuántos mayores fueren sus pecados, mayor todavía será Mi piedad y Mi bondad para con ustedes.’
Por eso Mis hijos, todos ustedes, entréguense a Mi Amor y este Amor les salvará. Sean amor, vivan de amor, vivan en el amor y el Amor Divino les salvará, salvará a la humanidad entera. 
Cada uno de ustedes que está aquí, es muy amado por Mi Divino Corazón. Fui Yo propio quién les escogió y trajo aquí en Mi obra de salvación, en la obra de salvación de Mi Madre. Digan ‘Sí’ para que hoy mismo Nuestra Llama de Amor comience a actuar poderosamente en su vida y llenarles de maravillas, llenarles de paz y gracia divina. 
Yo, el Sagrado Corazón, deseo también que, durante todo este mes, ustedes den 10 Escapularios de Mi Sagrado Corazón para 10 hijos Míos que no la tienen, que no Me conocen. Y también 10 Escapularios de Mi Pasión. Para que así, las gracias de Mi copiosa Redención puedan proteger más a Mis hijos del mal, de Mi enemigo, de las tentaciones y Mi copiosa Redención pueda derramarse más abundantemente y eficazmente sobre todos Nuestros hijos. 
Deseo también que den 10 Medallas de las Lágrimas de Mi Madre a Mis hijos. Para que así, el poder, los méritos de las lágrimas dolorosas de Mi Madre puedan verdaderamente atraer grandes gracias sobre todos Mis hijos, colmándolos de los tesoros de Mi Corazón Misericordioso. 
A todos ustedes bendigo y agradezco por haber venido. 
Ahora Nuestro Señor se dirige al vidente y a Carlos Nunes. 
Bendigo especialmente a ti Mi amadísimo hijito Marcos, que esta semana se esforzó tanto para dar a estos Mis hijos, los Mensajes de Mi Madre tan bellamente colocados, grabados en estos vídeos que tocan Mi Sagrado Corazón y conmueven Mi Sagrado Corazón.
Gracias amadísimo hijo Mío por tanto esfuerzo, dedicación y trabajo. Tantas cuántas fueren las almas que fueren tocadas y abrasadas con estos vídeos, tantas serán las coronas de gloria que Yo propio colocaré en tu cabeza en el Cielo, y tantos serán también los amplexos de amor que Yo te daré en el Cielo. 
Bendigo también a ti Mi amadísimo hijo Carlos Tadeo. Quédate sabiendo hijo que, cuando resucité y salí glorioso del sepulcro, después de Mi Santísima Madre, la primera persona en quién pensé con amor fue en ti. 
Sí, te vi nuevamente en visión sobrenatural y nuevamente te bendecí, te amé y oré por ti. Pedí a Mi Padre que aplicase los frutos de Mi copiosa Redención abundantemente en ti y en tu persona. 
Debes saber cuánto te amé, debes saber cuánto hijo Mío deseé, deseé resucitar para quedar con Mi Madre, con Mis Apóstoles, con todos Mis hijos, pero especialmente contigo. 
Resucité por ti. Resucité porque te amo. Y te bendigo copiosamente ahora. Tú que eres el consolador de Mi Madre, tú que eres el consolador de Mi Sagrado Corazón. 
Ve en frente y continúe llevando a todos Mis hijos Mi Amor y el Amor de Mi Madre. Debes dar a ellos 50 vídeos que tu hijo hizo de Mi Aparición a Mi hija Faustina, para que Mis hijos conozcan la Coronilla de la Misericordia, conozcan la imagen de Mi Misericordia, conozcan cuán grande es Mi bondad y el deseo de salvar a todos ellos.
Tú eres un apóstol de la misericordia, juntamente con el hijo que Yo te di, y debes por tanto anunciar a todos, Mi gran Misericordia para con toda la humanidad. 
Deseo salvar a todos los pecadores. Deseo reunirlos a todos en el aprisco de Mi Sagrado Corazón. Amo a Mis ovejas. Por ellas Yo di la vida y no quiero que ninguna de ellas se pierda. Cuanto más enferma, cuanto más herida una oveja, mayor es Mi deseo de salvarla y de curarla
Ve entonces Mi hijo, lleva a ellas Mi remedio divino que es Mi propia Madre Santísima y los Mensajes que Ella da por medio del hijo que te di. Ve y lleva a todas las almas los remedios que Mi Madre vino aquí a ofrecer: La oración, Sus Mensajes, Su Amor, Nuestras Apariciones, también el agua de Nuestras fuentes, Nuestras Medallas y Escapularios. En fin, todos los dones de Nuestro Corazón.
Para que así hijo Mío, Mis ovejas sean curadas y bien alimentadas con buen pastizal de Mi Gracia, que aquí es ofrecida abundantemente a todo aquél, a toda oveja que quiera comer.
Ve y continúe llevando los pastizales de Mi Gracia y de Mi salvación a Mis ovejas. Toma la oveja más herida en el hombro y tráela a Mí y a Mi Madre, para que Nosotros la curemos y la resucitemos. 
Esa es tu misión: ser el apóstol de Mi Amor, del Amor de Mi Madre, de Nuestra Gracia, hasta el fin de tu vida, juntamente con el hijo que Nosotros te dimos. 
Sí, ámalo. Así como todos Mis Santos eran canales de Mi Gracia para sus padres, para sus familiares, y por causa de ellos salvé a sus padres, los inundé de las gracias de Mi Misericordia. Así también es contigo. 
Así como salvé a los padres de Mi hija Faustina, por la santidad y obediencia de Mi hija, así también Yo te llenaré siempre más de gracias por causa de los méritos del ‘Sí’ del hijo que te di, de la obediencia de él a Mí y a Mi Madre durante toda la vida de él. 
Y mientras más él crezca en amor, en obediencia, en mérito y en gracia delante de Mí, tanto más tú también recibirás de Mis Gracias, de Mi Amor y de Mi bondad, que a ti siempre más se derramará por medio de él. 
Oh sí hijo Mío. Esto es obra de Mi Amor para contigo. Esto es obra de Mi bondad para contigo. No puedes imaginar cuanto, cuanto amor Yo tengo para contigo. 
Quédate sabiendo que en Mi Pasión, cuando Me sentaron en la silla de clavos que perforó todo Mi cuerpo, Yo pensé en ti, Yo te vi en Mi frente en visión y Yo ofrecí por ti aquel terrible martirio, aquel terrible dolor que padecí. Los clavos entraron en Mis carnes, hicieron Mi cuerpo sangrar abundantemente y Me causaron dolores terribles que, si Yo transfiriese a ti, morirías. 
Todo eso ofrecí por ti, porque te amo mucho y quiero hacerte una gran obra de gracia, belleza y santidad, para glorificar a Mi Padre, a Mi Corazón, a Mi Espíritu Santo, delante de toda la humanidad, delante de toda la creación. Y en ti mostrar lo cuanto Mi Amor es capaz de realizar maravillas en un corazón que confía en Mí y a Mí da su ‘Sí’ enteramente. 
Yo ahora te bendigo con Mi Madre y bendigo a todos ustedes Mis hijos queridos, a los cuales tanto amo y a los cuales tanto deseo salvar. 
Ahora el Señor se dirige de nuevo a cada uno en particular.
Aquí en este lugar sagrado resido con Mi Madre Santísima incesantemente día y noche. 
Vengan a beber de la fuente del amor, vengan a beber de la fuente de la gracia, vengan cantando y rezando en procesión, vengan a rezar el Rosario, vengan a hacer meditación, vengan a hacer la oración mental con Mi hijito Marcos, que tanto toca Mi Sagrado Corazón. 
¡Oh sí! Yo y Mi Madre estremecimos de amor durante la oración mental que él hizo hoy. Aquella oración salió de las profundidades del corazón de él por la gran y mística llama de amor que Yo y Mi Madre colocamos en el corazón de él, allí encendimos y que ustedes inclusive ya vieron en las señales dados aquí.
Sí, es de aquella llama profundísima de amor que salió esta oración abrasada, que abrasó a todos sus corazones Mis hijos. Y que, si fuese fuego, habría quemado a todos ustedes y reducido a cenizas este lugar. 
Deben abrir su corazón a esa gran gracia, pues, en esas oraciones, ustedes crecerán mucho, se adelantarán mucho en el amor, y si fueren dóciles, Mi Llama de Amor entrará en sus corazones con tal fuerza, que les transformará completamente y nunca más ustedes serán los mismos. 
Déjense conducir, llevar por el viento de la Inmaculada, por el viento de Mi Madre hasta Ella, traerse por él hasta Mí y ustedes nos encontrarán. Déjense abrasar por la Llama de Amor de Mi Madre, por la Llama de Amor incesante de Mi Sagrado Corazón, que es Mi hijo Marcos. 
Abran sus corazones en la oración mental que él hace. Abran las puertas de su alma. Denme el ‘Sí’, entréguense a Mí. Oren con fe junto con él en aquel momento con amor. Y entonces, verdaderamente sentirán Mi visita y la visita de Mi Madre en sus corazones. Y entonces, entraremos, nos uniremos con ustedes, cenaremos con ustedes y seremos uno solo con ustedes en el amor. 
Y tú Mi hijo Carlos Tadeo, es de aquella llama abrasadora de amor que fue vista tantas veces en las señales aquí en Nuestro hijo Marcos, que sale el amor que él tiene por ti. Déjate calentar en ese amor, recibe ese amor jubiloso, agradecido y gustoso. 
Abre las puertas de tu corazón para recibir siempre más esa llama de amor y verás, conocerás cuánto es infinito el amor de Mi Madre y el Mío por ti, y lo cuanto Nuestro Amor por ti desea verdaderamente hacer locuras de gracia, locuras de misericordia, locuras de amor. 
A ti y a todos Nuestros hijos, bendigo con amor ahora: de JERUSALÉN… de DOZULÉ… y de JACAREÍ.”


MENSAJE DE NUESTRA SEÑORA
“Queridos hijos, Yo Soy la Madre jubilosa de la Redención. Yo Soy la Madre jubilosa de la resurrección. Yo Soy la Co-Redentora de la humanidad. 
Hoy, en el día en que celebran la victoria de Mi Hijo Jesús y también la Mía sobre el pecado y la muerte, Yo vengo hasta ustedes para decirles: ‘Corazones a lo alto.’
Que su corazón esté siempre en Mi Hijo Jesús, vencedor de la muerte y del pecado, destruidor de las obras de las tinieblas y de Satanás, para que su corazón con Él, pueda vivir en la gracia y en breve triunfar también en Su Gracia. 
Corazones a lo alto, que su corazón se eleve de las cosas mundanas y terrenas y se fije en el gran amor de Mi Hijo Jesús. Amor que venció el mundo, amor que venció el pecado, amor que venció el infierno, amor que aún hoy vence y resucita los corazones muertos por el pecado. 
Para que entonces sus corazones Mis hijos, también resuciten con Mi Hijo en el amor, vivan con Mi Hijo Jesús en el amor y también triunfen con Mi Hijo Jesús en el amor y por el amor. 
Corazones a lo alto, que sus corazones se eleven de este mundo que hoy se transformó en un pantano de pecado, que todos los días engulle cada vez más las víctimas fáciles de la violencia, de la impureza, de la prostitución, de la deshonestidad, de la corrupción, de la inmoralidad. 
Para que verdaderamente, sus corazones quedando lejos de tanta corrupción y de tanta maldad, se mantengan puros como un jardín sellado, como un jardín cerrado, como un jardín consagrado para el Divino Esposo de sus almas que es Mi Hijo Jesús. 
Que sus corazones estén en lo alto, en lo alto del amor, en lo alto del Cielo, del amor en pura transformación que sólo se alcanza por la oración profunda, hecha con el corazón, por la oración mental que Mi hijo Marcos les enseñó a hacer aquí tan bien. 
Oración que les arranca de su ceguera espiritual, oración que les arranca de la ceguera causada por su ignorancia, oración que les arranca de su tibieza, de su aridez y que les hace ver las verdades eternas, que les hace ver la grandeza del Amor de Dios por ustedes, que les hace ver la belleza de la santidad, la belleza de la oración, la belleza del Cielo, de Jesús y de Su Madre Celeste. Esa oración que les transforma, que les purifica, que les torna cada vez más semejantes a Su propia Madre Celeste: en el amor, en la santidad, en la bondad, en la pureza, en la gracia. 
Sí, hagan esa oración continuamente, recen nuevamente las oraciones mentales que Mi hijo Marcos hace, en sus casas. Para que verdaderamente esa llama de amor nunca se apague en ustedes. Esa llama que Yo comunico poderosamente a sus almas durante aquel momento sagrado de aquella oración. Entonces, Mi Llama de Amor crecerá poderosamente en sus corazones, día tras día, y se tornará tan fuerte, tan intensa, que abrasarán a todas las almas a su alrededor con esa llama de amor. 
Corazones a lo alto, que sus corazones salgan de ustedes mismos Mis hijos y se eleven para Dios en el Cielo. Para que entonces, su alma unida perfectamente a Dios por los lazos místicos del amor, de la oración de amor, cada día más ustedes puedan unirse con el Señor, su alma se torne espejo clarísimo de la propia santidad, belleza y gracia de la Santísima Trinidad. Y entonces, puedan reflejar sobre la tierra como espejos clarísimos, esa luz que la Santísima Trinidad desea proyectar por medio de ustedes, para iluminar la tierra y disipar las tinieblas del mundo. 
Ahora Nuestra Señora dirige sus palabras a Carlos Nunes
Amadísimo hijo Carlos Tadeo, quédate sabiendo que, en la mañana de la resurrección, cuando Mi Hijo Jesús apareció delante de Mí resucitado, Él Me mostró a ti y también al hijo que te di, Mi hijo Marcos. 
Sí. Y aquella visión de tu futura fidelidad a Mi Inmaculado Corazón, la visión de tu futuro amor, de los cenáculos hechos por amor a Mí, de todo lo que haces por Mí, consoló sobremanera Mi Corazón, que llenó de tanto júbilo Mi alma, que en aquel momento estremecí. 
Y cuando Me uní místicamente a Mi Divino Hijo, tornándome una sola Llama de Amor con Él; sí, Nosotros dos estremecimos de amor al contemplar tu futura fidelidad y la del hijo que te di a Nuestros Sagrados Corazones. Sí, sentimos un gozo extremo de amor en aquel momento, causado por el conocimiento de tu futura bondad, de tu futura fidelidad, de tu futura obediencia a Nuestros Corazones. 
Y en aquel momento, lágrimas luminosas doradas bajaron de Mis ojos, por la alegría que Yo sentía por la resurrección de Mi Hijo y también por conocer que, en el futuro, tu alma aprovecharía la copiosa Redención de Mi Hijo Jesús fielmente. Y que por ti y por el hijo que te di, y por muchas almas también que serían salvas por medio del ‘Sí’ de los dos, la Pasión de Mi Hijo y Mis Dolores no serían en vano. 
Alegra tu corazón alegría de Dios, alegría de la Madre de Dios también. Así Me gusta llamarte: alegría de Dios, alegría de la Madre de Dios. Sí, es eso lo que tú eres con tu hijo, Nuestra alegría. Alégrate, porque causaste gran alegría al Corazón de tu Dios resucitado, consolaste a tu Madre Dolorosa en el sábado de Su soledad y también en el viernes de Su mayor dolor con Su Hijo. Y en el domingo de la resurrección, fuiste con la visión de Mi Hijo resucitado, Mi gran consolación y alegría. Ve en frente Mi hijo, lleva siempre más Mi Llama de Amor y transmítela a todos. 
Dedica por lo menos 20 minutitos por día a pensar y a meditar en todo lo que te digo en Mis Mensajes. No descuides nunca de eso, para que tu corazón nunca se olvide del gran amor que Yo te tengo, de la gran predilección que Yo tengo por ti y de lo cuanto Yo y Mi Hijo Santísimo, obramos en tu favor. 
Sí, grande es Nuestro Amor por ti. Es tan grande que, si tu pudieses sentirlo, verlo, experimentarlo todo, verdaderamente tu corazón se rompería por la fuerza y violencia de Nuestro Amor. 
Alégrate alegría de Dios y también Mi alegría, porque cuanto más caminas, cuanto más rezas, cuanto más avanzas en la senda de la santidad, mayor es Mi Amor por ti. Cuanto más Me amas, más Yo te amo. Cuanto más amas a Mi Hijo Jesús, más te amo también. Cuanto más amas al hijo que te di, más aún Mi Amor dobla por ti y aún, mucho más deseo obrar para tornarte feliz y bienaventurado. 
Todas las bendiciones que Yo y Mi Hijo te prometimos todos los días y en los días del mes fijados por Nosotros, son pruebas de Nuestro Amor por ti. Esas bendiciones son para que seas feliz hijo Mío, muy feliz. Y muchas más bendiciones aún te daré para tornarte feliz, feliz, feliz.
Por eso, todos los años en el domingo de Pascua, Yo y Mi Hijo Jesús bajaremos del Cielo sobre ti para darte una bendición especialísima de Nuestros Divinos Corazones. Para recompensarte por todo lo que has hecho por Nosotros y, sobre todo, para una vez más confirmarte en gracia y también en Nuestro Amor. 
Ama siempre más al hijo que Yo te di. Pues amándolo hijo Mío, Me amas a Mí misma y a Mi Hijo Jesús que te dio ese hijo, que para ti será lo mismo que Mi hija Lucía fue para su madre Eutiquia. Lo mismo que Mi hijo Gabriel de los Dolores fue para su padre. Lo mismo que Mi hija Verónica Giuliani fue también para el padre de ella. 
Él será la causa de tu salvación siempre, causa de las gracias que te daré siempre más, de las bendiciones, canal de Mi Amor. Por medio de él derramaré sobre tu vida siempre más: luz, gracia, misericordia, amor, llama de amor y paz. Así determinó Mi Hijo y así será hecho y así será. 
Y cuanto más crezcas en el amor al hijo que te di, cuanto más tu unieres a él por el amor místico y sobrenatural de Mi Llama de Amor, tantas más gracias lucrarás para ti, para tu linaje y para toda tu vida. 
Comprende hijo que, así como Yo escogí a Bernadette para ser el canal y la medianera de las gracias de Mi Inmaculado Corazón para Lourdes y los peregrinos de Lourdes, así también Mi hijo Marcos fue escogido para ser el canal de Mis Gracias para el Brasil, para el mundo en estos últimos tiempos, más especialmente para ti. 
Sí, puedo decir incluso que él nació para ti, para ser para ti el canal de Mi Gracia, el viento de Mi Inmaculada Concepción, que debía soplar en tu vida y atraerte para Mí, como el viento atrajo a Mi hija Bernadette para Mí en la gruta. Y así, aproximándote cada vez más de Mí, viviendo cada vez más unido a Mí, contemplando y recibiendo cada vez más los rayos de Mi Gracia y de Mi Amor, crecerás y te tornarás cada vez más obra bella, preciosa y maravillosa del Señor tu Dios y también de tu Madre del Cielo, de quien eres alegría, consolación y esperanza. 
Ahora Nuestra Señora vuelve a dirigirse a cada uno en particular.
A ti y a todos Mis hijos, verdaderamente digo: ‘Sean santos, para mayor alegría de Jesús.’
Que sus corazones estén en Él, en lo alto siempre, para dar a Él honra, alabanza y gloria. 
Avancen Mis soldados, luchando siempre más por el triunfo de Mi Corazón Inmaculado. 
A ustedes compete hablar de Mis Apariciones, de Mis videntes, sobre todo, de Mi hijo Marcos, de los Mensajes que aquí doy, de Mis Gracias, para que el mundo se convierta, y a ustedes compete hacerme triunfar en la tierra, triunfar en los corazones y en las familias
Vayan, vayan haciendo los cenáculos por todas partes, vayan anunciando siempre más Mi Palabra. Den Mis Mensajes para todos Mis hijos, para que así, lo cuanto antes, Mi Corazón derrote a Satanás en las vidas de ellos, y así Yo pueda establecer Mi Reinado de Amor en las almas y erguir los Tronos Gloriosos del Corazón de Jesús, de Mi Corazón, de Mi Esposo José en todos los corazones y familias, y así, de corazón a corazón, Mi Llama de Amor se propague hasta tomar el mundo entero y llevarlo a la completa victoria de Mi Corazón. 
Apresuren su conversión, pues, Mi Hijo está volviendo a ustedes con amor y en el amor.
Recen Mi Rosario todos los días. 
Recen todas las oraciones que Yo les di aquí, sobre todo, recen la Coronilla de la Misericordia Meditada. Por medio de ella, aprenderán y serán verdaderamente santos. Por medio de ella, las gracias del Corazón de Mi Hijo Jesús y las Mías, lloverán sobre ustedes, y cada vez más Nosotros propios nos tornaremos reflejos de la Divina Misericordia del Señor, para finalmente curar, liberar la tierra de la dominación del mal y de Satanás, y llevarla toda a la victoria de Nuestros Corazones. 
Deseo también Mis hijos que den a todos Mis hijos durante este mes, 10 películas de Mi hijo Juan María Vianney, para que todos lo imiten en su gran amor a Mí, en su gran santidad y amor para con Jesús Mi Hijo, y también den a todos Mis hijos 10 películas de Mi lacrimación en Akita y en Civitavecchia
Mis lágrimas deben ser secadas por Mis hijos. Por eso les pido Mis hijos, que den a todos Mis hijos la película de Mis lacrimaciones número 3, para que de todas las partes, Mis hijos se levanten para consolarme y amarme, y también para luchar conmigo por la salvación de toda la humanidad. 
Agradezco a todos ustedes y también especialmente a ti, Mi hijito David. Gracias, muchas gracias, por haber hecho para Mí aquel bellísimo homenaje a Mis Dolores con el vídeo que hiciste. Gracias también por haber ayudado a Mi hijo Marcos a hacer Mis Mensajes en vídeo. 
Gracias también a Mi hijito Diego y a todos los otros que ayudaron. Yo vi a cada uno de ustedes. Yo recogí las rosas místicas rojas de amor que salieron de los corazones de ustedes mientras ustedes trabajaban con Mi hijo Marcos, y Yo llevé todas esas rosas como un maravilloso buqué místico para ofrecerlo a la Santísima Trinidad, para Su mayor alabanza, para Su mayor alegría, satisfacción y gloria. Y la Santísima Trinidad Se agradó mucho de aquel trabajo de amor que estaban haciendo con Mi hijito Marcos.  
Es así que deben hacer: luchar por Mí, luchar para tornar Mis Mensajes conocidos y amados, y siempre trabajar más, para llevar a las almas y a los corazones, Mi Llama de Amor, Mi Amor de Madre que puede y salvará a tantos hijitos Míos que aún no Me conocen y que corren peligro de condenarse. 
Vayan Mis soldados, trabajen más con Mi hijito Marcos. Cuántas fueren las almas que ustedes salvaren ayudándolo, serán también las coronas de gloria que un día colocaré en sus cabezas en el Cielo.
Adelante Mis hijos, adelante. Es preciso salvar lo que aún puede ser salvo. Deben hablar, deben llevar Mis Mensajes, deben darlos a todos Mis hijos. Así triunfaré y así el Corazón de Mi Hijo Jesús finalmente renovará y salvará el mundo en el amor y por el amor. 
A todos Yo bendigo con amor ahora: de FÁTIMA… de LA SALETTE… y de JACAREÍ.”

Después de tocar y bendecir los sacramentales: 
(María Santísima): “Conforme ya dije: ‘Adonde quiera que unas de estas imágenes, rosarios, escapularios, objetos santos lleguen, allí Yo estaré viva, llevando las grandes gracias del Señor.’
A todos ustedes bendigo nuevamente Mis hijos. A todos abrazo con amor y dejo Mi paz.”

No hay comentarios.:

Publicar un comentario